{"id":3115509,"date":"2001-12-01T00:00:48","date_gmt":"2001-12-01T05:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/dios-el-embaucador\/"},"modified":"2001-12-01T00:00:48","modified_gmt":"2001-12-01T05:00:48","slug":"dios-el-embaucador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/","title":{"rendered":"\u00bfDios el embaucador?"},"content":{"rendered":"<p>Nuestro hijo me trajo el ensayo de Marge Abbott \u201cEn el vientre de la ballena\u00bb durante mi estancia en un hospital sudafricano. La pieza ya hab\u00eda sido aceptada para su publicaci\u00f3n por Quaker Books en Londres, como parte de una antolog\u00eda titulada <em>\u00bfDios el embaucador<\/em>? <\/p>\n<p>El accidente hab\u00eda ocurrido unas tres semanas antes, y yo hab\u00eda salido de cuidados intensivos hac\u00eda poco. Todav\u00eda no hab\u00eda podido leer nada, pero estaba ansiosa por abordar la versi\u00f3n mecanografiada del ensayo de Marge. El concepto me intrigaba: estaba examinando la experiencia de Jon\u00e1s con Dios a la luz de la suya propia, y viceversa. Su nota dec\u00eda que quer\u00eda compartir el art\u00edculo y se preguntaba c\u00f3mo encajaba en mi propia experiencia.   <\/p>\n<p>Mi experiencia inmediata hab\u00eda sido dif\u00edcil. Todav\u00eda estaba en gran parte inm\u00f3vil, restringida por barras de metal atornilladas a mis piernas; por vendajes en brazos, manos y pies; y por las siete costillas rotas que significaban pura agon\u00eda cada vez que el equipo de enfermeras se reun\u00eda para darme la vuelta en la cama. Tubos de varios tipos y prop\u00f3sitos todav\u00eda estaban conectados a mi cuerpo: uno para drenar mis pulmones; otros para gotear glucosa, alb\u00famina y antibi\u00f3ticos en mi sistema; otro para alimentar la m\u00e1scara de ox\u00edgeno; y uno que me enganchaba a una m\u00e1quina que monitoreaba constantemente mi respiraci\u00f3n. El accidente permanec\u00eda fresco y claro en mi mente, como un videoclip que se reproduc\u00eda una y otra vez. Me hab\u00eda tomado d\u00edas descifrar su significado. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda ese cami\u00f3n blanco, viniendo repentinamente hacia nosotros en nuestro carril?     <\/p>\n<p>Una pila de revistas y libros, tra\u00eddos por amigos solidarios, yac\u00eda intacta en la mesa junto a mi cama. Ten\u00eda dificultad incluso para descifrar las muchas tarjetas y notas que llegaban de amigos en Lesoto, \u00c1frica meridional, Am\u00e9rica y todo el mundo. Kirby, nuestro hijo, me ayud\u00f3 a hacer eso, y luego los peg\u00f3 con cinta adhesiva en la puerta del armario para darme fuerza y consuelo. Durante esos 11 d\u00edas en la unidad de cuidados intensivos, hab\u00eda pegado fotos de mi esposo Jack y nuestra familia cerca de mi cama; me hab\u00eda aferrado a ellos tenazmente mientras entraba y sal\u00eda de la conciencia, luchando por regresar a la vida.   <\/p>\n<p>A pesar de la dificultad, ten\u00eda muchas ganas de leer el ensayo de Marge. Durante mucho tiempo la hab\u00eda admirado por su papel en los esfuerzos de un pu\u00f1ado de mujeres cu\u00e1queras de Oreg\u00f3n para construir puentes a trav\u00e9s del abismo que separaba a los Amigos evang\u00e9licos y liberales no programados en la regi\u00f3n. Hab\u00eda le\u00eddo fragmentos de sus escritos antes, y hab\u00edan resonado en m\u00ed. Apenas la hab\u00eda conocido. Jack y yo hab\u00edamos dejado Portland y el Meeting de Multnomah hace 35 a\u00f1os para trabajar en los pa\u00edses m\u00e1s pobres de este mundo. Marge Abbott y su esposo hab\u00edan llegado mucho despu\u00e9s de eso. Ahora regresar\u00eda a los Estados Unidos y a Portland, y eso me hizo querer leer sus escritos a\u00fan m\u00e1s. Esperaba convertirme en una de sus amigas.      <\/p>\n<p>Pero fue una lucha leer. Mis gafas se hab\u00edan hecho a\u00f1icos en el accidente, junto con muchos de mis huesos. Ten\u00eda que parpadear y entrecerrar los ojos y forzar las gotas de l\u00e1grimas a trav\u00e9s de las cuales pod\u00eda ver las palabras con mayor claridad. Pero la lucha era m\u00e1s que eso. Retroced\u00ed ante el t\u00edtulo de la antolog\u00eda a\u00fan por publicar: <em>\u00bfDios el embaucador<\/em>? Y me apart\u00e9 de las palabras iniciales del ensayo de Marge: \u201c\u00bfQu\u00e9 clase de Dios crea belleza y paz en un instante, y luego las quita? \u00bfQu\u00e9 clase de Dios usa la creaci\u00f3n para atormentar a la humanidad? Arbitrario, caprichoso y distante. As\u00ed es como Dios parece a veces, especialmente la parte distante\u00bb.     <\/p>\n<p>Ninguna de esta descripci\u00f3n encajaba con c\u00f3mo me sent\u00eda acerca de Dios. Ni siquiera en ese momento. Sin embargo, las palabras eran una apertura a una fr\u00eda oscuridad. Dios el embaucador. Dios que parece hacer promesas, y luego las rompe; Dios el planificador que deliberadamente pondr\u00eda una trampa. Dios el intrigante que a prop\u00f3sito matar\u00eda a mi esposo. Casi no segu\u00ed leyendo. Estos eran pensamientos extra\u00f1os que no quer\u00eda pensar.       <\/p>\n<p>No me hab\u00eda sentido distante de Dios, no durante a\u00f1os, y ciertamente no en estos \u00faltimos 24 meses desde que comenc\u00e9 a trabajar con Transformation Resource Centre (TRC), una organizaci\u00f3n de derechos humanos y defensa en Lesoto. Por supuesto, s\u00e9 que lo que llamo Dios est\u00e1 en su totalidad mucho m\u00e1s all\u00e1 de mi comprensi\u00f3n, pero hay una parte que s\u00ed conozco y que me conoce. Durante estos \u00faltimos dos a\u00f1os, especialmente, me hab\u00eda sentido sostenida en el coraz\u00f3n y la mano de Dios, haciendo exactamente lo que se me ped\u00eda. Trabaj\u00e9 como voluntaria cu\u00e1quera bajo el Meeting Anual de \u00c1frica Central y Meridional, en mi organizaci\u00f3n ecum\u00e9nica basotho favorita. El personal de TRC trabaj\u00f3 en equipo, como base para las comunidades cristianas. Las tareas se me impon\u00edan interiormente, y avanzaba hacia lo desconocido. Las puertas se abr\u00edan; yo entraba; m\u00e1s puertas se abr\u00edan. Ideas y visiones aparec\u00edan en mi cerebro. Yo segu\u00eda; yo actuaba; m\u00e1s visiones ven\u00edan. Act\u00faa sobre la luz que tienes. Procede a medida que el camino se abre. El reino de los cielos est\u00e1 dentro. Sois la sal, y la luz, y la levadura del mundo. Todo parec\u00eda tan correcto, tan planeado, tan esperado, tan ordenado.            <\/p>\n<p>Y todo hab\u00eda terminado tan repentinamente. La vida de mi esposo hab\u00eda terminado con ello, cuando la camioneta blanca, sin raz\u00f3n conocida, se cruz\u00f3 en nuestro carril. La vida se puso patas arriba, Jack se hab\u00eda ido, y yo no pod\u00eda hacer nada m\u00e1s que aceptarlo. Ambos hab\u00edamos aprendido hace mucho tiempo a vivir con la incertidumbre y a permanecer en el amor del otro y en las manos de Dios. Pero ahora las palabras \u201cembaucador\u00bb desencadenaron un fr\u00edo temor.     \u00bfPor qu\u00e9? Caprichoso, \u00bfera la tarea ahora establecida ante m\u00ed solo una ilusi\u00f3n? \u00bfSe quitar\u00eda la esperanza de unos pocos a\u00f1os m\u00e1s para trabajar incluso antes de que pudiera levantarme de mi cama de hospital? \u00bfY mi esposo? \u00bfHab\u00eda sido su muerte un truco caprichoso, o peor, el resultado de un plan o un esquema, un trabajo preparado?   <\/p>\n<p>Estaba temblando al borde de pensamientos que no quer\u00eda pensar.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed segu\u00ed leyendo. Despu\u00e9s de la p\u00e1gina introductoria, pronto descubr\u00ed que me gustaba lo que Marge escribi\u00f3. Ella entrelaza una poderosa interpretaci\u00f3n de la historia de Jon\u00e1s con sus propias experiencias, y escribe \u201cLa respuesta no se trata de los prop\u00f3sitos de Dios, sino de la terquedad y la dureza de la humanidad\u00bb. Destaca la ira y el odio en Jon\u00e1s que le impiden responder al llamado de Dios para perdonar a sus enemigos, y comparte con franqueza su propio viaje espiritual, entrelaz\u00e1ndolo con la historia del profeta reacio.   <\/p>\n<p>Mi viaje fue desde un lugar diferente, pero puedo responder e identificarme con el suyo. Ella encuentra que Dios no es, despu\u00e9s de todo, un embaucador caprichoso sino un maestro amoroso, que busca por todos los medios ser escuchado, para romper nuestra \u201ccaparaz\u00f3n protectora\u00bb. Ella cuenta de su propia ira y oscuridad interior que hab\u00eda persistido durante a\u00f1os. Las muertes de sus padres, y la mezcla resultante de dolor y alegr\u00eda, fueron lo que hab\u00eda roto su propia caparaz\u00f3n y la hab\u00eda abierto a la voz interior. Ella encontr\u00f3 que Dios le asign\u00f3 tareas dif\u00edciles y pidi\u00f3 su \u201cs\u00ed\u00bb. \u201cNunca sabemos a d\u00f3nde nos llevar\u00e1 el &#8216;s\u00ed'\u00bb, escribe Marge. (\u00a1Oh, eso es algo que he aprendido bien!). Ella concluye el ensayo con, \u201cDe los per\u00edodos m\u00e1s oscuros de nuestras vidas proviene un aprendizaje profundo. Jon\u00e1s encontr\u00f3, como yo, a un Dios que siempre est\u00e1 presente, incluso hasta los confines de la Tierra: un Dios que quiere que aprendamos compasi\u00f3n por todo el mundo\u00bb.      <\/p>\n<p>Nunca he pretendido saber c\u00f3mo funciona Dios. S\u00e9 que Dios es la palabra que uso para nombrar la m\u00e1s real de todas las realidades, pero no pretendo entender o definir esa realidad. Hubo un tiempo hace mucho tiempo, durante el caos intelectual y espiritual de mis a\u00f1os universitarios, cuando le\u00ed teolog\u00edas en la b\u00fasqueda de cimientos firmes. Las le\u00ed hasta que aprend\u00ed que muchos de esos te\u00f3logos no pod\u00edan afirmar haber tenido alguna vez una experiencia religiosa, o haber conocido esa profunda y abrumadora sensaci\u00f3n de la Presencia activa de Dios. Despu\u00e9s de ese descubrimiento, me volv\u00ed en cambio hacia aquellos que hab\u00edan experimentado y vivido m\u00e1s plenamente lo que yo hab\u00eda captado como un atisbo en la primera infancia. Encontr\u00e9 primero a Francisco de As\u00eds, y luego a George Fox, John Woolman, William Penn, Gandhi, Teresa de \u00c1vila, Martin Luther King, Teresa de Calcuta, Lucrecia Mott y Jes\u00fas mismo. Me aferr\u00e9 a mi comunidad de santos y mir\u00e9 a trav\u00e9s de sus vidas para encontrar tanto afirmaci\u00f3n como clarificaci\u00f3n del Dios que hab\u00eda conocido desde la infancia.      <\/p>\n<p>Hab\u00eda llegado a pensar en Dios, o en esa parte de Dios conocida internamente para m\u00ed, como un maestro, un aguij\u00f3n, un gu\u00eda. En los primeros d\u00edas de la edad adulta, especialmente, a veces me hab\u00eda sentido llamada m\u00e1s all\u00e1 de mi capacidad para responder y luego, cuando respond\u00eda, era empujada m\u00e1s all\u00e1 de mi propia fuerza, usada, amada, levantada y empujada a lugares donde hab\u00eda temido ir. <\/p>\n<p>Fue en este proceso de ser perfeccionada, atormentada y utilizada que llegu\u00e9 a conocer a Dios, no como un Ser que pudiera describir o definir, sino a trav\u00e9s de la experiencia. Entr\u00e9 en este conocimiento gradualmente, paso a paso, y puedo fechar y recordar muchos de los puntos de inflexi\u00f3n individuales. Uno de los m\u00e1s poderosos lleg\u00f3 cuando ten\u00eda 34 a\u00f1os, criando a mis hijos e inmersa en el movimiento de paz de las mujeres, sinti\u00e9ndome utilizada en las manos de Dios, abriendo puertas, apresur\u00e1ndome hacia experiencias extra\u00f1as y dif\u00edciles, tratando de detener la bomba, las pruebas nucleares, el movimiento de defensa civil, la guerra en Vietnam, la guerra fr\u00eda misma, la militarizaci\u00f3n, la elecci\u00f3n de la muerte.  <\/p>\n<p>Y un d\u00eda, sentada en mi peque\u00f1o estudio sin ventanas detr\u00e1s de la cocina, trabajando en el bolet\u00edn nacional <em>Econom\u00eda del Desarme<\/em> que editaba, me sent\u00ed repentinamente levantada como si estuviera en brazos poderosos, y un poema de oraci\u00f3n se elev\u00f3 en m\u00ed. Estaba sola en la casa, as\u00ed que la oraci\u00f3n pudo cantar en voz alta a trav\u00e9s de m\u00ed:<\/p>\n<blockquote><p>Oh Dios . . .<br \/>\nAmo, vivo,<br \/>\nGrito, canto,<br \/>\n\u00a1Lo s\u00e9!<br \/>\nSoy tuyo,<br \/>\nTuyo cuyo rostro sin rostro no puedo ver completamente,<br \/>\nPero cuyo amor siento<br \/>\nAlrededor<br \/>\nAlrededor de m\u00ed.<br \/>\nA veces un torrente que se precipita,<br \/>\nA veces un mar m\u00e1s tranquilo<br \/>\nQue levanta, sostiene y me lava.<br \/>\nOh Dios, cuyo nombre digo pero no conozco,<br \/>\nOh Dios, siento pero a\u00fan no puedo definir.<br \/>\n\u00a1Oh Dios!<br \/>\n\u00a1Grito! \u00a1Lloro!  Y soy totalmente tuyo.<br \/>\nMis manos, mis pies son tuyos.<br \/>\n\u00dasame como quieras . . .<br \/>\nMi voz, mi vida, mi coraz\u00f3n . . .<br \/>\n\u00a1Oh Dios! Los fracasos son todos m\u00edos<br \/>\nPero los \u00e9xitos, son solo tuyos para<br \/>\ncontar o juzgar .  . .<br \/>\n\u00a1T\u00f3mame! \u00a1\u00dasame!<br \/>\nLuz que brilla<br \/>\nY semilla que brota dentro!<br \/>\nQuisiera ser un buscador de la Verdad<br \/>\nUn canal para el Amor que no cesa.<br \/>\nQuisiera ser un Hijo de la Luz<br \/>\nUn instrumento de paz. <\/p><\/blockquote>\n<p>Nunca pude definir esta realidad para otros, pero pude buscar vivir y crecer en ella. M\u00e1s tarde, cuando mir\u00e9 hacia atr\u00e1s a trav\u00e9s de los a\u00f1os de mi vida, pareci\u00f3 que hab\u00eda sentido y un plan tanto antes de ese momento como despu\u00e9s de \u00e9l. Este evento llev\u00f3 a aquel, este per\u00edodo sirvi\u00f3 como preparaci\u00f3n para el siguiente. Dios como el amor que me rodeaba, Dios como la verdad que se manifestar\u00eda; Dios como fuerza creativa que nos derrib\u00f3 y nos edific\u00f3 y busc\u00f3 usar a cada uno de nosotros como instrumento y canal, as\u00ed parec\u00eda. Dios el maestro, Dios el gu\u00eda, Dios el utilizador, s\u00ed. Incluso Dios el planificador, tal vez, aunque ten\u00eda m\u00e1s una sensaci\u00f3n de Dios el experimentador y Dios el creador, que camina con nosotros en la oscuridad, lado a lado, trayendo luz y amor y verdad para influir en los caminos a menudo retorcidos de la humanidad.     <\/p>\n<p>\u00bfPero Dios el embaucador? \u00a1No! De hecho, le hab\u00eda dicho eso mismo a mi hijo Kirby unos d\u00edas antes, y antes de que supiera sobre el art\u00edculo de Marge. Dije que Dios no llevar\u00eda deliberadamente a mi esposo a la muerte. Sucedi\u00f3. Solo pod\u00edamos aceptarlo. \u00a1Pero no fue un trabajo preparado!      <\/p>\n<p>Pero si me dejaba reflexionar sobre el accidente, as\u00ed era como parec\u00eda, y las palabras iniciales de Marge y el t\u00edtulo del libro eran como sal frotada en las heridas ocultas de mi asombro.<\/p>\n<p>Yacer all\u00ed en un hospital sudafricano, rodeada de enfermeras afrik\u00e1neres solo subray\u00f3 la sensaci\u00f3n de inevitabilidad, la naturaleza planificada del accidente. Eran calvinistas holandesas, casi todas. Hab\u00edan crecido aceptando la predestinaci\u00f3n como un hecho, y sus palabras de consuelo casi siempre llevaban el mismo mensaje: \u201cHab\u00eda una raz\u00f3n, querida. No la sabemos, pero hab\u00eda una raz\u00f3n\u00bb. \u201cSu tiempo hab\u00eda llegado. Tenemos que aceptar eso. Cada uno de nosotros tiene un tiempo para irse\u00bb. \u201cEs dif\u00edcil, mi amor, pero Dios ten\u00eda una raz\u00f3n\u00bb.  <\/p>\n<p>Pero eso es lo que no quer\u00eda: una raz\u00f3n, un plan. \u00bfPor qu\u00e9 Dios planear\u00eda matar a mi esposo, para llev\u00e1rselo en un instante sin oportunidad de reflexionar o llegar a un acuerdo con su propia vida y muerte?  \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 llev\u00e1rselo en un momento en que estaba cada vez m\u00e1s en paz consigo mismo y todav\u00eda tan \u00fatil en el mundo que lo rodeaba? Sin embargo, ese era el abismo en el que las palabras \u201cDios el Embaucador\u00bb me hicieron mirar. Como un plan. Un truco. Una trampa cuidadosamente colocada. Un trabajo preparado. \u00a1Y no me gust\u00f3 en absoluto la idea de que pudiera haber una raz\u00f3n! Porque entonces tal vez yo era la raz\u00f3n. Hab\u00eda emergido del coma ya segura de que Dios me hab\u00eda impuesto una nueva tarea. Sab\u00eda por qu\u00e9 todav\u00eda estaba viva. \u00bfPero Jack ten\u00eda que morir para que yo avanzara?         <\/p>\n<p>Estos eran pensamientos oscuros y terribles, y no los que hab\u00edan estado conmigo desde el principio.<\/p>\n<p>Hab\u00eda perdido el conocimiento cuando mis pulmones y mi coraz\u00f3n dejaron de funcionar varias horas despu\u00e9s del accidente. Cuando volv\u00ed en s\u00ed, tres d\u00edas despu\u00e9s, los m\u00e9dicos ten\u00edan miedo de decirme que Jack estaba muerto, pero yo ya lo sab\u00eda. Supongo que me hab\u00eda dado cuenta en el momento del accidente. Muchas personas que se hab\u00edan detenido en la carretera para ayudar ese d\u00eda vinieron a visitarme al hospital. Una mujer me dijo que yo estaba consciente entonces y respond\u00ed preguntas, y que Jack, que muri\u00f3 instant\u00e1neamente, estaba a mi lado con la cabeza en mi hombro. No puedo recordar nada ahora de esas horas despu\u00e9s del accidente, excepto el dolor insoportable cuando los param\u00e9dicos sacaron mi cuerpo roto del coche, pero supongo que si estaba consciente entonces, as\u00ed es como lo supe.     <\/p>\n<p>El hospital no notific\u00f3 a nadie, tal vez porque todav\u00eda pend\u00eda precariamente entre la vida y la muerte. Mis amigos en Lesoto tardaron tres d\u00edas en encontrarme, todav\u00eda inconsciente, y por supuesto, una vez que lo hicieron, inmediatamente contactaron a mi hijo en Oreg\u00f3n. Cuando Kirby lleg\u00f3 cinco d\u00edas despu\u00e9s del accidente, estaba saliendo de la oscuridad. Inmediatamente confirm\u00f3 lo que ya sab\u00eda, y me dio las palabras a las que pod\u00eda aferrarme y construir sobre ellas. \u201cSabemos, al menos, mam\u00e1, que vivi\u00f3 una vida incre\u00edblemente plena y \u00fatil haciendo exactamente lo que se sent\u00eda llamado a hacer\u00bb.    <\/p>\n<p>Y as\u00ed fue como pude aceptarlo. No pod\u00edamos traerlo de vuelta. Ten\u00eda que aceptar eso, pero pod\u00eda estar agradecida de que la vida que hab\u00eda vivido hab\u00eda sido tan plena y rica, los 70 a\u00f1os de ella. Era un buen hombre que se hab\u00eda dado cuenta en los d\u00edas universitarios de que no pod\u00eda servir en el ej\u00e9rcito, librar guerras o matar. Iba a construir, y no a destruir. Durante ese mismo per\u00edodo, recibi\u00f3 un claro llamado a convertirse en \u201cun m\u00e9dico para los pa\u00edses enfermos\u00bb. Y pas\u00f3 a\u00f1os en formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n. Durante los \u00faltimos 35 a\u00f1os hab\u00eda servido en las naciones m\u00e1s pobres del mundo, ayudando a los gobiernos y a las personas a resolver sus propios problemas y a desarrollar sus infraestructuras y sistemas educativos. En el proceso, hab\u00eda formado muchas relaciones duraderas con personas de diversas culturas, a menudo transformando a potenciales adversarios en amigos. Hab\u00eda viajado mucho por este planeta que tanto amaba; aterrizando en m\u00e1s de 100 de sus pa\u00edses y determinado, nosotros en su familia est\u00e1bamos seguros, a verlos todos mientras a\u00fan viv\u00eda. No era un m\u00edstico por naturaleza. Hab\u00eda sido criado como ateo, y sentirse cerca de Dios no le ven\u00eda naturalmente. Pero a trav\u00e9s de los a\u00f1os acept\u00f3 la disciplina del Meeting silencioso, y siempre se sinti\u00f3 como en casa entre Amigos.            <\/p>\n<p>Cuando se jubil\u00f3, no quiso regresar a Estados Unidos. Le parec\u00edan obscenos los contrastes entre la riqueza ilimitada y la pobreza extrema, y nunca hab\u00eda querido pagar los impuestos que sustentaban al ej\u00e9rcito estadounidense. Acordamos quedarnos en Lesoto y \u00c1frica Austral, donde ambos pod\u00edamos seguir siendo \u00fatiles. En sus a\u00f1os de jubilaci\u00f3n, sigui\u00f3 aceptando consultor\u00edas de desarrollo a corto plazo, y juntos fuimos secretarios del Meeting Anual de \u00c1frica Central y Austral. Era una tarea formidable para dos forasteros inexpertos, pero \u00e9l prosper\u00f3 ante los desaf\u00edos. Disfrut\u00e1bamos trabajando juntos en equipo, y pude ver el crecimiento interior en nuevas \u00e1reas de su ser.     <\/p>\n<p>No quer\u00eda que se fuera. Ambos reconoc\u00edamos nuestra mortalidad y sab\u00edamos que nuestro modo de vida conllevaba riesgos adicionales, pero ya hab\u00edamos vivido mucho y esper\u00e1bamos llegar juntos a los 80 a\u00f1os. Sin embargo, pude aceptar que se lo llevaran y alegrarme de que hubiera vivido tantos a\u00f1os y de que se le hubiera utilizado para tanto bien. Admito que tambi\u00e9n pude aceptarlo porque todav\u00eda me sent\u00eda cerca de \u00e9l. Despu\u00e9s de casi 50 a\u00f1os de vida con \u00e9l como amante y mejor amigo, no pod\u00eda sentir que realmente se hab\u00eda ido. Intent\u00e9 explic\u00e1rselo a una de las j\u00f3venes enfermeras de cuidados intensivos que estaba enfadada porque yo no lloraba.     <\/p>\n<p>Se lo cont\u00e9 a nuestro hijo Kirby m\u00e1s tarde. Kirby se hab\u00eda afligido profundamente y sent\u00eda rabia por la innecesaria muerte de su padre. Dijo que las otras enfermeras entend\u00edan mi falta de l\u00e1grimas, pero pensaban que todav\u00eda estaba en estado de shock.  <\/p>\n<p>Dios el intrigante; Dios el embaucador. \u00bfDebo mirar a la oscuridad? \u00bfY hab\u00eda una raz\u00f3n, como hab\u00edan dicho mis enfermeras afrik\u00e1neres? \u00bfOrden\u00f3 Dios esta muerte?   <\/p>\n<p>Por momentos, as\u00ed parec\u00eda, cuando miraba hacia atr\u00e1s. Todo hab\u00eda sido cronometrado ese d\u00eda, sucedi\u00f3 tan precisamente en el momento justo, casi como si estuvi\u00e9ramos destinados a ese encuentro de una fracci\u00f3n de segundo en una de las carreteras m\u00e1s peligrosas de Sud\u00e1frica. <\/p>\n<p>Acababa de regresar de Addis Abeba un lunes, cuatro d\u00edas antes. Hab\u00eda estado en Meetings organizados por el AFSC en Kenia y Etiop\u00eda. Hab\u00eda sido un per\u00edodo emocionante: se abr\u00edan puertas para una cooperaci\u00f3n m\u00e1s fruct\u00edfera en \u00c1frica entre Amigos de todas las naciones. Tambi\u00e9n hab\u00eda regresado a casa con una asociaci\u00f3n prometida entre el AFSC y el Transformation Resource Centre. Los principales l\u00edderes del gobierno de Lesoto estaban interesados en seguir el modelo costarricense de desmilitarizaci\u00f3n, y el TRC y el AFSC quer\u00edan apoyarlos planteando el tema para el debate p\u00fablico.    <\/p>\n<p>Como hab\u00eda estado fuera, Jack y yo no hab\u00edamos tenido muchas oportunidades de comunicarnos sobre nuestros planes. Cuando me dijo que hab\u00eda programado una cita el viernes con su cardi\u00f3logo sudafricano y que quer\u00eda que fuera con \u00e9l y me quedara el fin de semana, dije que no, que no era posible. Ese d\u00eda, viernes 13, mi compa\u00f1ero basotho y yo ya hab\u00edamos acordado celebrar nuestro primer taller para profesores presentando materiales que hab\u00edamos producido para ense\u00f1ar democracia en las escuelas secundarias. Otra puerta que se abr\u00eda: esta era la culminaci\u00f3n de a\u00f1os de cuidadoso desarrollo. El gobierno democr\u00e1tico era nuevo en Lesoto despu\u00e9s de a\u00f1os de dictadura de hombres fuertes y gobierno militar. El pa\u00eds acababa de pasar por disturbios postelectorales en los que se hab\u00eda utilizado a adolescentes para incendiar tiendas y edificios gubernamentales. Sent\u00edamos que nuestros esfuerzos eran importantes para la vida del pa\u00eds. Ten\u00eda que estar all\u00ed.       <\/p>\n<p>Pero vi la expresi\u00f3n de decepci\u00f3n en el rostro de mi marido. Realmente me quer\u00eda y me necesitaba. As\u00ed que r\u00e1pidamente reorganiz\u00e9 el taller con mis compa\u00f1eros de equipo para que pudieran encargarse de la sesi\u00f3n final ellos mismos y yo pudiera irme a las 2:30 de la tarde. Fue un taller emocionante y exitoso \u2014m\u00e1s puertas que se abr\u00edan\u2014, pero me fui como estaba previsto y llegu\u00e9 a casa exactamente a las 2:45 como Jack y yo hab\u00edamos acordado. Salimos justo antes de las 3:00, de nuevo como hab\u00edamos acordado, cruzamos la frontera hacia Sud\u00e1frica y nos dirigimos al hospital de Bloemfontein.    <\/p>\n<p>Jack siempre conduc\u00eda exactamente a las mismas velocidades, m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s lento seg\u00fan las zonas de tr\u00e1fico; nunca he conocido a nadie m\u00e1s con un pie tan firme en el acelerador. As\u00ed que, a una hora de Lesoto, con media hora restante para llegar a la cita en el hospital de Bloemfontein, llegamos justo a tiempo para esa aberraci\u00f3n de una fracci\u00f3n de segundo. Est\u00e1bamos cruzando por un antiguo territorio bajo el sistema del apartheid: acres de tierras de cultivo menos f\u00e9rtiles donde los sudafricanos negros hab\u00edan sido trasladados d\u00e9cadas antes. Cientos de miles todav\u00eda viv\u00edan all\u00ed, algunos en casas peque\u00f1as pero decentes y otros en chozas de ocupantes ilegales. Hab\u00edamos reducido la velocidad para un centro de poblaci\u00f3n y est\u00e1bamos recuperando velocidad cuando empezamos a subir la colina en una carretera despejada. Entonces, de repente, el cami\u00f3n apareci\u00f3 frente a nosotros donde ning\u00fan veh\u00edculo deber\u00eda haber estado. Lo vi acercarse, sent\u00ed que nuestro coche se desviaba mientras Jack intentaba in\u00fatilmente escapar, fui testigo del momento del impacto . . . . Lo vi todo a c\u00e1mara lenta durante ese breve instante, y durante d\u00edas despu\u00e9s vi el accidente una y otra vez y me pregunt\u00e9 de d\u00f3nde hab\u00eda venido el veh\u00edculo y qu\u00e9 estaba haciendo all\u00ed.       <\/p>\n<p>Un m\u00e9dico, que hab\u00eda estado conduciendo justo detr\u00e1s de nosotros y que se detuvo para ayudarnos en el lugar de los hechos, vino unas tres semanas despu\u00e9s a mi habitaci\u00f3n del hospital. Obviamente todav\u00eda estaba conmocionado, sabiendo que con unos segundos de diferencia podr\u00eda haber sido \u00e9l. Dijo que hab\u00eda visto claramente lo que sucedi\u00f3 y que testificar\u00eda ante cualquiera. De hecho, conoc\u00eda a la conductora del cami\u00f3n. Era una instructora de enfermer\u00eda que regresaba del trabajo en el hospital provincial que serv\u00eda al antiguo territorio. No pod\u00eda haberse quedado dormida, pens\u00f3, ya que acababa de salir a la carretera. Tal vez estaba buscando a tientas un tel\u00e9fono celular o una cinta de audio. De todos modos, sin ninguna raz\u00f3n explicable, su cami\u00f3n sali\u00f3 del carril contrario y se cruz\u00f3 en el nuestro. No hab\u00eda absolutamente nada, dijo, que mi marido pudiera haber hecho para evitar el accidente, que lo mat\u00f3 al instante.        <\/p>\n<p>Absolutamente nada. Justo en ese momento. Como un truco. Un montaje.   <\/p>\n<p>No me gustaba nada la idea. E incluso si estuviera predestinado, \u00bfcu\u00e1l podr\u00eda haber sido la raz\u00f3n? Conoc\u00eda a Dios como maestro, pero no hab\u00eda nada que ense\u00f1arle a Jack ahora. Estaba muerto. \u00bfC\u00f3mo puede Dios ense\u00f1ar a la gente mat\u00e1ndola? \u00a1Seguramente Dios no matar\u00eda a mi marido solo para ense\u00f1arme a m\u00ed! \u00bfPor qu\u00e9, en el esquema general de las cosas . . . ?      <\/p>\n<p>\u00a1Dios el embaucador! Me gustaba a\u00fan menos el concepto porque hab\u00eda salido de la inconsciencia ya sabiendo lo que estaba llamada a hacer. Mi marido no hab\u00eda querido dejar nuestro trabajo en los pa\u00edses en desarrollo. Estaba de acuerdo en que pod\u00edamos ser de m\u00e1s utilidad all\u00ed, y mientras \u00e9l viviera era correcto quedarme con \u00e9l. Pero tambi\u00e9n era cierto que yo era madre y abuela adem\u00e1s de esposa, y hubo momentos en que sent\u00ed que nuestros hijos nos hab\u00edan necesitado cuando no pod\u00edamos estar all\u00ed. Ahora \u00e9l se hab\u00eda ido, y mi cuerpo estaba roto; ya no pod\u00eda subir las escaleras a las oficinas del TRC ni dirigir talleres para profesores ni viajar por esas estrechas v\u00edas colgadas de acantilados a las escuelas de monta\u00f1a ni volar por nuestro Meeting anual de diez pa\u00edses visitando a los Amigos. Hab\u00eda llegado el momento en que deb\u00eda regresar a casa a Estados Unidos. Estar\u00eda con la familia. Escribir\u00eda sobre nuestras experiencias. Y seguir\u00eda trabajando en las mismas preocupaciones que tanto Jack como yo hab\u00edamos tenido a lo largo de los a\u00f1os.         <\/p>\n<p>Pero sobre todo trabajar\u00eda en cualquier forma que pudiera abrirse en la desmilitarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, la pol\u00edtica exterior y la psique de Estados Unidos. Me unir\u00eda a los miles de otras almas comprometidas que trabajan por los mismos fines. Esto, sent\u00ed claramente, era una preocupaci\u00f3n que se me hab\u00eda impuesto y deb\u00eda ser la raz\u00f3n principal de mi existencia en los a\u00f1os que me quedaban. Una y otra vez hab\u00eda visto fracasar las soluciones militares donde la resoluci\u00f3n de conflictos y el alivio de la pobreza pod\u00edan tener \u00e9xito. Hay una Am\u00e9rica que amo que deber\u00eda estar liderando al mundo hacia la democracia, los derechos humanos y la capacitaci\u00f3n de los pobres del mundo. Esta es la Am\u00e9rica que llev\u00f3 al mundo a las Naciones Unidas, ayud\u00f3 a formular la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, respondi\u00f3 a la destrucci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial con el Plan Marshall. Tengo que ayudar a alejar a mi propio pa\u00eds de la adoraci\u00f3n de las armas y la guerra. Las palabras de Jes\u00fas resonaron en mi cabeza: no podemos adorar a Dios y a Mamm\u00f3n. Las palabras de los profetas me hablaron. \u201cPongo ante ti la vida y la muerte, dijo el Se\u00f1or. Elige la vida para que t\u00fa y tus hijos pod\u00e1is vivir.\u00bb         <\/p>\n<p>\u00a1Pero no! La muerte de Jack no era necesaria para enviarme a casa a Estados Unidos. Podr\u00eda haber habido otras maneras. Y embaucador, planificador, intrigante, esos simplemente no encajan con mi propia experiencia de Dios. Mi cargo y la preocupaci\u00f3n que se me impuso tambi\u00e9n pod\u00eda aceptarlos. Pero no que la muerte de mi marido fuera planeada y por una raz\u00f3n.     <\/p>\n<p>Al final, fue una amiga estadounidense m\u00e1s joven quien me dio alivio. Nuestros caminos se hab\u00edan cruzado cuando yo estaba trabajando para la Embajada de Estados Unidos con peque\u00f1os proyectos comunitarios de autoayuda para el desarrollo y con programas de derechos humanos de ONG. Ella hac\u00eda un trabajo similar para los irlandeses, y nos hicimos amigas. Tambi\u00e9n acept\u00e9 algunas consultor\u00edas cortas para su marido, que dirig\u00eda el programa de Ayuda Irlandesa. Ahora dirig\u00eda la Ayuda Irlandesa en Mozambique, y ella estaba en Maputo con \u00e9l y sus hijos peque\u00f1os. Echaba de menos Lesoto y todav\u00eda se estaba instalando, buscando oportunidades para un trabajo creativo. Me llamaba todas las semanas desde Maputo, y habl\u00e1bamos durante casi una hora.      <\/p>\n<p>Me dijo que estaba segura de que durante esos tres d\u00edas que estuve inconsciente despu\u00e9s del accidente, Jack y yo hab\u00edamos estado juntos. \u00c9l ya estaba muerto, as\u00ed que \u00e9l y yo sab\u00edamos que no pod\u00eda volver. Yo estaba flotando entre la muerte y la vida. Jack y yo lo resolvimos y decidimos juntos que yo deb\u00eda quedarme y vivir por los dos en el poco tiempo que me quedaba, y trabajar tan duro como pudiera en las preocupaciones que compart\u00edamos.   <\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo funciona Dios, y no digo que as\u00ed es como sucedi\u00f3, pero lo que dijo se sinti\u00f3 bien. Encajaba con la realidad de mi experiencia. Dios el embaucador no organiz\u00f3 ese accidente. Una mujer, cansada despu\u00e9s de su d\u00eda de trabajo, cometi\u00f3 un tr\u00e1gico error: un momento de falta de atenci\u00f3n al conducir que le cost\u00f3 la vida a ella y a mi marido.   <\/p>\n<p>Me alegro de haber tomado la decisi\u00f3n de ir con Jack ese d\u00eda, y de haber estado con \u00e9l hasta el momento de su muerte. Vi lo que \u00e9l vio, sent\u00ed lo que \u00e9l sinti\u00f3, hasta el instante en que el cintur\u00f3n de seguridad arranc\u00f3 el marcapasos de su coraz\u00f3n. En cierto modo, incluso cruc\u00e9 la l\u00ednea con \u00e9l, y siento que una parte de m\u00ed ya est\u00e1 con \u00e9l dondequiera que vayamos todos despu\u00e9s de la muerte. Sospecho que esa sensaci\u00f3n har\u00e1 que mi propia muerte sea m\u00e1s f\u00e1cil cuando llegue el momento. Se me ha dado el regalo de un poco m\u00e1s de tiempo para vivir y una tarea que se me ha impuesto. Y no puedo quitarme la sensaci\u00f3n de que Jack todav\u00eda est\u00e1 vivo conmigo. Sin entender c\u00f3mo funciona o c\u00f3mo puede ser, tomo fuerzas de su presencia y de su silencioso \u201cestar ah\u00ed\u00bb.      <\/p>\n<p>Esa realidad a la que doy el nombre de Dios nunca es un embaucador caprichoso. Dios ense\u00f1a. Dios ama. Dios experimenta. Dios nos busca, nos llama y nos exige mucho. Debemos escuchar, debemos decir \u201cS\u00ed\u00bb y, como observa Marge Abbott, nunca sabemos a d\u00f3nde nos llevar\u00e1 el \u201cS\u00ed\u00bb. A menudo nos llevar\u00e1 al sufrimiento, porque debemos acompa\u00f1ar a otros en su sufrimiento si se quiere que se produzca la curaci\u00f3n. Pero el otro lado del sufrimiento es la alegr\u00eda, y conocemos mucha alegr\u00eda: la alegr\u00eda del reino. Me gustan las paradojas que nos da Jes\u00fas. El camino es duro y estrecho, pero al mismo tiempo es f\u00e1cil y el yugo es ligero. Espero que Jes\u00fas, que seg\u00fan nos dicen grit\u00f3 \u201c\u00a1Dios! \u00bfPor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb, conociera, al final, la presencia de Dios a trav\u00e9s del dolor y la oscuridad cuando su propio \u201cS\u00ed\u00bb inequ\u00edvoco lo llev\u00f3 a la cruz. Y me gusta lo que dice Gandhi: \u201cDios es el capataz m\u00e1s duro que he conocido en la Tierra, y te prueba de principio a fin. Y cuando descubres que tu fe te est\u00e1 fallando, y te est\u00e1s hundiendo, \u00c9l viene en tu ayuda de alguna manera u otra y te demuestra que no debes perder la fe, y que est\u00e1 a tu entera disposici\u00f3n. Pero en sus t\u00e9rminos, no en los tuyos. No puedo recordar ni un solo caso en el que me haya fallado en el \u00faltimo momento\u00bb.           <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestro hijo me trajo el ensayo de Marge Abbott \u201cEn el vientre de la ballena\u00bb durante mi estancia en un&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":323,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[11486,11490,11488,11492],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3115509","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-familia","tag-muerte-y-agonia","tag-servicio","tag-sudafrica"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfDios el embaucador? - Friends Journal<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfDios el embaucador? - Friends Journal\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Nuestro hijo me trajo el ensayo de Marge Abbott \u201cEn el vientre de la ballena\u00bb durante mi estancia en un&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Friends Journal\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/friendsjournal\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2001-12-01T05:00:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/FJ_generic_featured_FINAL.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"779\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"438\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"CarolReilleyUrner\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@friendsournal\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@friendsournal\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"CarolReilleyUrner\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minuto\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"CarolReilleyUrner\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/5efca4a37aa07827d6b9ce3374d2461b\"},\"headline\":\"\u00bfDios el embaucador?\",\"datePublished\":\"2001-12-01T05:00:48+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/\"},\"wordCount\":5533,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"Familia\",\"Muerte y agon\u00eda\",\"Servicio\",\"Sud\u00e1frica\"],\"articleSection\":[\"cr\u00f3nicas\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/\",\"name\":\"\u00bfDios el embaucador? - Friends Journal\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2001-12-01T05:00:48+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/dios-el-embaucador\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/inicio\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00bfDios el embaucador?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/\",\"name\":\"Friends Journal\",\"description\":\"Comunicar la experiencia cu\u00e1quera para conectar y profundizar en la vida espiritual\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"Friends Journal\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/fj-logo-white.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/fj-logo-white.png\",\"width\":617,\"height\":74,\"caption\":\"Friends Journal\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/friendsjournal\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/friendsournal\",\"https:\\\/\\\/instagram.com\\\/friendsjournal\",\"https:\\\/\\\/www.linkedin.com\\\/company\\\/3154709\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/friendsjournal\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/5efca4a37aa07827d6b9ce3374d2461b\",\"name\":\"CarolReilleyUrner\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"CarolReilleyUrner\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/author\\\/carolreilleyurner\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00bfDios el embaucador? - Friends Journal","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00bfDios el embaucador? - Friends Journal","og_description":"Nuestro hijo me trajo el ensayo de Marge Abbott \u201cEn el vientre de la ballena\u00bb durante mi estancia en un&hellip;","og_url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/","og_site_name":"Friends Journal","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/friendsjournal\/","article_published_time":"2001-12-01T05:00:48+00:00","og_image":[{"width":779,"height":438,"url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/FJ_generic_featured_FINAL.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"CarolReilleyUrner","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@friendsournal","twitter_site":"@friendsournal","twitter_misc":{"Written by":"CarolReilleyUrner","Est. reading time":"28 minuto"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/"},"author":{"name":"CarolReilleyUrner","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/person\/5efca4a37aa07827d6b9ce3374d2461b"},"headline":"\u00bfDios el embaucador?","datePublished":"2001-12-01T05:00:48+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/"},"wordCount":5533,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#organization"},"keywords":["Familia","Muerte y agon\u00eda","Servicio","Sud\u00e1frica"],"articleSection":["cr\u00f3nicas"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/","name":"\u00bfDios el embaucador? - Friends Journal","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#website"},"datePublished":"2001-12-01T05:00:48+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/dios-el-embaucador\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/inicio\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00bfDios el embaucador?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#website","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/","name":"Friends Journal","description":"Comunicar la experiencia cu\u00e1quera para conectar y profundizar en la vida espiritual","publisher":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#organization","name":"Friends Journal","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/fj-logo-white.png","contentUrl":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/fj-logo-white.png","width":617,"height":74,"caption":"Friends Journal"},"image":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/friendsjournal\/","https:\/\/x.com\/friendsournal","https:\/\/instagram.com\/friendsjournal","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/3154709","https:\/\/www.youtube.com\/user\/friendsjournal"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/person\/5efca4a37aa07827d6b9ce3374d2461b","name":"CarolReilleyUrner","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=mm&r=g","caption":"CarolReilleyUrner"},"url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/author\/carolreilleyurner\/"}]}},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Friends Journal","distributor_original_site_url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/","push-errors":false,"acf":{"author_name":"Carol Reilly Urner","bio":"<p>Carol Reilley Urner, que ahora pasa los inviernos con su hija en Whittier, California, y los veranos con su hijo y su familia en Portland, Oreg\u00f3n, es miembro del Meeting Anual de \u00c1frica Central y Meridional y del Meeting de Sarasota (Florida). Est\u00e1 trabajando en temas de desmilitarizaci\u00f3n con la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad.<\/p>\n","issue":"Diciembre de 2001"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3115509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/323"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3115509"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3115509\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3115509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3115509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3115509"},{"taxonomy":"fpb_issue_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/fpb_issue_category?post=3115509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}