{"id":3115943,"date":"2002-10-01T00:00:51","date_gmt":"2002-10-01T04:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/guerra-contra-quien\/"},"modified":"2002-10-01T00:00:51","modified_gmt":"2002-10-01T04:00:51","slug":"guerra-contra-quien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/guerra-contra-quien\/","title":{"rendered":"\u00bfGuerra contra qui\u00e9n?"},"content":{"rendered":"<p>Vivimos tiempos dif\u00edciles.<\/p>\n<p>El 8 de diciembre de 2001, la polic\u00eda de Filadelfia irrumpi\u00f3 en una marcha de protesta autorizada que se manifestaba para exigir un nuevo juicio para Mumia Abu Jamal; la polic\u00eda arrest\u00f3 a ocho personas, rompi\u00e9ndole el coxis a una joven y la mand\u00edbula a otra. Los arrestados, entre ellos un pacifista budista y una chica que pesaba unos 45 kilos, fueron acusados de agresi\u00f3n a agentes de polic\u00eda y de disturbios graves; los informes de los testigos presenciales difer\u00edan dr\u00e1sticamente de los relatos policiales y de la historia contada por los medios de comunicaci\u00f3n locales. <\/p>\n<p>Los d\u00edas 1 y 2 de agosto de 2000, unos 420 manifestantes en Filadelfia fueron arrestados por diversos cargos durante la Convenci\u00f3n Nacional Republicana. Muchos de los manifestantes resultaron heridos bajo custodia policial y fueron retenidos con fianzas de hasta 1 mill\u00f3n de d\u00f3lares. Casi todos los cargos han sido retirados desde entonces o los casos judiciales se han ganado por falta de pruebas incriminatorias.  <\/p>\n<p>Estuve encarcelado durante tres semanas, junto con 24 codemandados, en julio y agosto de 2001 por acusaciones infundadas de \u201casociaci\u00f3n delictiva\u00bb, a ra\u00edz de las protestas contra la cumbre del G-8 de l\u00edderes mundiales en G\u00e9nova. Esa experiencia, al presenciar la terrible brutalidad policial y vivir bajo vigilancia y control las 24 horas en prisi\u00f3n, no ha hecho sino fortalecer mi resoluci\u00f3n de por vida de poner fin a la pr\u00e1ctica deshumanizadora y brutal de la reclusi\u00f3n humana, que no hace nada ni para disuadir el delito ni para rehabilitar a quienes los cometen. La criminalizaci\u00f3n de la juventud y la disidencia pol\u00edtica muestran la verdad de la afirmaci\u00f3n: \u201cLos ni\u00f1os de Estados Unidos son nuestro recurso natural m\u00e1s valioso\u00bb: cualquiera que haya visto una mina a cielo abierto o un bosque talado entiende el destino de los recursos naturales valiosos.  <\/p>\n<p>Seg\u00fan el presidente George W. Bush, tras el 11 de septiembre, unas 2.400 personas han sido puestas bajo custodia federal \u2014cientos de ellas sin cargos o por infracciones de visado no relacionadas\u2014 y al menos una ha muerto bajo custodia. Se les ha negado el acceso a abogados, a sus familias y a tratamiento m\u00e9dico externo. El FBI y el INS se niegan a revelar sus nombres, el n\u00famero de detenidos, d\u00f3nde est\u00e1n recluidos o de qu\u00e9 se les acusa. Jos\u00e9 Padilla, ciudadano estadounidense, est\u00e1 ahora detenido indefinidamente sin cargos. El art\u00edculo de Walter Pincus del 21 de octubre de 2001 en el <em>Washington Post<\/em> citaba a un agente del FBI, que hablaba del uso de la tortura y las drogas en los interrogatorios del 11 de septiembre: \u201cPodr\u00eda llegar a ese punto en el que podr\u00edamos recurrir a la presi\u00f3n, donde no tenemos otra opci\u00f3n, y probablemente estamos llegando a ese punto\u00bb. Si se les concede siquiera un juicio, estos detenidos podr\u00edan enfrentarse a tribunales militares cerrados y a la posibilidad de la pena capital, incluso por conspiraci\u00f3n y otros cargos que no sean de homicidio. La tradicional divisi\u00f3n entre los poderes ejecutivo y judicial del gobierno de Estados Unidos se ha desvanecido.      <\/p>\n<p>Cuando la justicia parece tan arbitraria, uno puede preguntarse: \u201c\u00bfEst\u00e1 alguien a salvo?\u00bb. Pero las tragedias del 11 de septiembre nos demuestran que la seguridad siempre ha sido una ilusi\u00f3n. Esta constataci\u00f3n pone en tela de juicio la Guerra contra el Crimen de Estados Unidos, que ha perseguido a este pa\u00eds durante d\u00e9cadas en nuestra implacable b\u00fasqueda de ese fuego fatuo llamado seguridad. El \u201ccoste en vidas\u00bb de esta guerra es asombroso, como demuestra el examen de las Estad\u00edsticas de la Oficina de Justicia de Estados Unidos. Hay 6,5 millones de personas en prisiones y c\u00e1rceles o en libertad condicional en Estados Unidos. Eso es una persona de cada 40. Desde 1980, la tasa de encarcelamiento de este pa\u00eds se ha triplicado y la poblaci\u00f3n entre rejas se ha cuadruplicado, lo que da a Estados Unidos la tasa de encarcelamiento per c\u00e1pita m\u00e1s alta del mundo. Si esta tendencia contin\u00faa, una de cada 20 personas vivas hoy en este pa\u00eds cumplir\u00e1 condena en prisi\u00f3n o c\u00e1rcel a lo largo de su vida.       <\/p>\n<p>El coste financiero por s\u00ed solo es alucinante: el gasto anual de Estados Unidos en el sistema de justicia penal ha alcanzado los 180.000 millones de d\u00f3lares. En 1997, se gastaron 485 d\u00f3lares por residente estadounidense en prisiones y c\u00e1rceles. Encarcelar a una persona durante un a\u00f1o es suficiente para que siete personas cursen estudios en un centro de ense\u00f1anza superior o se sometan a rehabilitaci\u00f3n de drogas. El gasto en las fuerzas del orden se ha quintuplicado desde 1980, y las prisiones y c\u00e1rceles siguen abarrotadas por encima de su capacidad de retenci\u00f3n.   <\/p>\n<p>El racismo en este sistema es evidente. Uno de cada diez adultos afroamericanos se encuentra actualmente bajo supervisi\u00f3n correccional. Se estima que el 28% de los hombres afroamericanos ingresar\u00e1n en una prisi\u00f3n estatal o federal a lo largo de su vida, en comparaci\u00f3n con el 16% de los hombres latinos y el 4,4% de los hombres blancos. Si las tendencias actuales contin\u00faan hasta el a\u00f1o 2020, el 63% de todos los hombres afroamericanos de entre 18 y 34 a\u00f1os estar\u00e1n entre rejas.   <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el n\u00famero de mujeres encarceladas se ha multiplicado por siete desde 1980, mientras que en todos los estados, miles de mujeres siguen siendo rechazadas en los refugios por falta de espacio. De las mujeres en las c\u00e1rceles, el 48% hab\u00eda sufrido abusos f\u00edsicos o sexuales antes de su encarcelamiento; el 27% hab\u00eda sido violada. Muchas de estas mujeres fueron encarceladas por defenderse de parejas abusivas. En 1996, Nueva York gast\u00f3 180.000 d\u00f3lares por <em>cada<\/em> una de las 1.395 plazas de prisi\u00f3n para mujeres; el estado podr\u00eda haber gastado ese dinero en refugios que habr\u00edan eliminado la ocasi\u00f3n para el encarcelamiento de estas mujeres.   <\/p>\n<p>Una encuesta a nivel nacional de la Oficina de Estad\u00edsticas de Justicia demostr\u00f3 que en el a\u00f1o 2000, m\u00e1s de un tercio de todas las personas en la c\u00e1rcel ten\u00edan alguna discapacidad f\u00edsica o mental; una cuarta parte dijo que hab\u00eda sido tratada en alg\u00fan momento por un problema mental o emocional. Casi la mitad no ten\u00eda el diploma de ense\u00f1anza secundaria o el GED. De todas las personas en la c\u00e1rcel, el 36% estaba desempleado durante el mes anterior a su detenci\u00f3n, y el 20% estaba buscando trabajo. Si nuestro gobierno gastara tanto en salud p\u00fablica, educaci\u00f3n y creaci\u00f3n de empleo como en prisiones y c\u00e1rceles, y proporcionara una defensa adecuada a los acusados indigentes, ver\u00edamos c\u00f3mo tanto la tasa de delincuencia como la poblaci\u00f3n encarcelada disminuyen.   <\/p>\n<p>Las tasas de encarcelamiento, que no dejan de aumentar, sugerir\u00edan una sociedad cada vez m\u00e1s peligrosa, pero, de hecho, m\u00e1s del 50% de todos los presos est\u00e1n encerrados por delitos no violentos: delitos relacionados con las drogas, delitos contra la propiedad y violaciones del \u201corden p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque algunos argumentan que la disminuci\u00f3n de la tasa de delitos violentos denunciados demuestra que encarcelar a millones de personas es una estrategia exitosa, el auge de la poblaci\u00f3n de nuestras prisiones se debe en gran medida a su fracaso en la disuasi\u00f3n del delito. De la poblaci\u00f3n carcelaria actual, el 97% acabar\u00e1 siendo liberada, pero los presos liberados en libertad condicional se encuentran con una absoluta falta de recursos para ayudarles a adaptarse al mundo exterior, lo que a menudo les lleva a volver a prisi\u00f3n. Desde 1990, el n\u00famero de nuevos delincuentes enviados a las prisiones estatales aument\u00f3 s\u00f3lo un 7,5%, mientras que el n\u00famero de personas que volvieron a prisi\u00f3n por violaciones de la libertad condicional o por un nuevo delito mientras estaban en libertad condicional aument\u00f3 un 54,4%, lo que provoc\u00f3 la mayor parte del crecimiento de la poblaci\u00f3n carcelaria de Estados Unidos. Las prisiones han creado una \u201cclase carcelaria\u00bb que se perpet\u00faa a s\u00ed misma.   <\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar que m\u00e1s de siete de cada diez personas en la c\u00e1rcel estuvieran en libertad condicional en el momento de ser detenidas de nuevo; el mundo exterior parece no tener un lugar para ellas. Los ex convictos liberados suelen tener legalmente prohibido el acceso a puestos de trabajo, viviendas e instituciones educativas; las restricciones a las visitas a la prisi\u00f3n y a las llamadas telef\u00f3nicas han provocado que pierdan el contacto con sus familias; y 13 estados proh\u00edben a los delincuentes convictos votar. Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de los estados han recortado dr\u00e1sticamente la financiaci\u00f3n para la educaci\u00f3n, la rehabilitaci\u00f3n de drogas y la formaci\u00f3n laboral en las prisiones, y han abolido la liberaci\u00f3n anticipada por buen comportamiento: todos los programas que podr\u00edan haber ayudado a los presos a readaptarse al mundo exterior. A nivel nacional, el 82% de los liberados condicionales que regresan a prisi\u00f3n son adictos a las drogas o al alcohol; el 40% est\u00e1 desempleado; el 75% no ha terminado la escuela secundaria; y el 19% no tiene hogar. Los medios para que los ex convictos vivan normalmente en la sociedad exterior a menudo simplemente no est\u00e1n ah\u00ed.    <\/p>\n<p>En lugar de ayudar a los ciudadanos convictos a \u201cpagar sus deudas a la sociedad\u00bb, como se supon\u00eda tradicionalmente, la legislaci\u00f3n de m\u00ednimos obligatorios y las leyes de \u201ctres strikes y est\u00e1s fuera\u00bb eliminan la discreci\u00f3n de los jueces en la sentencia y hacen que los delincuentes no violentos pasen porciones desmesuradas de sus vidas en prisiones y c\u00e1rceles. El coste social de encarcelarlos supera con creces el coste social de los delitos de los que se les acusa. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el informe de 1996 de la Comisi\u00f3n Nacional de Justicia Penal descubri\u00f3 que casi todas las 2.000 personas que entonces estaban en el corredor de la muerte ten\u00edan antecedentes familiares de abuso f\u00edsico o psicol\u00f3gico. Si los millones de d\u00f3lares por caso gastados en su ejecuci\u00f3n, que recortan el gasto en servicios sociales, se hubieran gastado en refugios, programas extraescolares, asesoramiento o intervenci\u00f3n en crisis dom\u00e9sticas, es muy probable que las v\u00edctimas que fueron acusados de matar estuvieran vivas hoy en d\u00eda. <\/p>\n<p>No tiene por qu\u00e9 ser as\u00ed. Una encuesta de 1999 de un subcomit\u00e9 del Senado a los directores de prisiones revel\u00f3 que el 92% a nivel nacional consideraba que deber\u00eda hacerse un mayor uso de las sentencias alternativas. Si tenemos que tener fiscales de distrito, podemos elegir fiscales de distrito que busquen estas sentencias alternativas, como el servicio comunitario, el asesoramiento, la rehabilitaci\u00f3n de drogas, los programas educativos y la formaci\u00f3n y colocaci\u00f3n laboral.  <\/p>\n<p>Podemos trabajar por la abolici\u00f3n de la arcaica y brutal pena de muerte, y unirnos a la comunidad mundial de naciones que han condenado esta flagrante violaci\u00f3n del derecho humano b\u00e1sico a la vida. Una moratoria inmediata permitir\u00eda a nuestra sociedad reflexionar sobre la flagrante parcialidad racial y econ\u00f3mica de la pena de muerte, su absoluto fracaso como elemento disuasorio (las tasas de homicidio de los estados con pena de muerte duplican las de los estados abolicionistas), su coste absurdo y su tasa de error de condena del 68%. Por no hablar de su naturaleza vengativa que va en contra de la \u00e9tica de casi todos los organismos religiosos del mundo.  <\/p>\n<p>Podemos trabajar por la autonom\u00eda comunitaria, en lugar de por fuerzas policiales fuertemente armadas que a menudo proceden de fuera de los barrios que vigilan. La intervenci\u00f3n de l\u00edderes comunitarios, miembros de bandas que negocian treguas, proyectos comunitarios de alternativas a la violencia, clases de autodefensa y patrullas vecinales para acompa\u00f1ar a las personas que temen la delincuencia por la noche: todas estas son formas eficaces de hacer que las calles sean m\u00e1s seguras, construyendo la cooperaci\u00f3n en lugar de la coerci\u00f3n y el control. <\/p>\n<p>Podemos exigir una moratoria en la construcci\u00f3n de nuevas prisiones hasta que nuestra sociedad pueda encontrar alternativas al encarcelamiento y abolir las prisiones por completo. Tambi\u00e9n podemos resistirnos a la creciente privatizaci\u00f3n de las \u201cprisiones con fines de lucro\u00bb, que economizan sacrificando la atenci\u00f3n sanitaria, las condiciones de vida, la formaci\u00f3n de los empleados y la seguridad. <\/p>\n<p>En cuanto a las medidas que mejoran las condiciones de los presos y ex convictos, hay varias: Books Through Bars, el Proyecto Alternativas a la Violencia y la lucha de la NAACP para devolver a los delincuentes el derecho al voto despu\u00e9s de haber cumplido su condena, son algunas de ellas.<\/p>\n<p>Tenemos que replantearnos nuestra fallida y costosa Guerra contra las Drogas, para hacer hincapi\u00e9 en el tratamiento de las drogas, la educaci\u00f3n, el intercambio de agujas y la rehabilitaci\u00f3n. Los pa\u00edses que han despenalizado el consumo de drogas por parte de los adictos, como los Pa\u00edses Bajos y Australia, han experimentado un descenso dr\u00e1stico de la delincuencia relacionada con las drogas. Podemos tomar el dinero que estas medidas nos ahorran en encarcelamiento y ejecuciones y utilizarlo para aumentar el acceso de las comunidades pobres a una defensa legal de calidad, as\u00ed como a la vivienda, la educaci\u00f3n, la atenci\u00f3n sanitaria, el asesoramiento y la rehabilitaci\u00f3n de drogas, la intervenci\u00f3n en casos de abuso dom\u00e9stico y los puestos de trabajo.  <\/p>\n<p>Construir la paz en nuestras comunidades, en lugar de encarcelar a una generaci\u00f3n: es un mensaje sencillo, pero requiere cientos de enfoques creativos, todos trabajando juntos. Sean cuales sean nuestras soluciones, la prevenci\u00f3n del delito cuesta c\u00e9ntimos en comparaci\u00f3n con los miles de millones que estamos gastando en castigos. Mientras que los delincuentes de cuello blanco, los agentes de polic\u00eda abusivos y los l\u00edderes mundiales que cometen cr\u00edmenes de guerra caminan por las calles con impunidad; mientras que las calles est\u00e1n cada vez m\u00e1s vigiladas, aunque estad\u00edsticamente uno corre m\u00e1s riesgo de sufrir un delito violento en su propio hogar; mientras que el mismo estado que denuncia la violencia contra el orden p\u00fablico gasta billones de d\u00f3lares en un presupuesto militar para destruir el bien p\u00fablico; el mito de la justicia estadounidense se vuelve transparentemente absurdo.  <\/p>\n<p>Cuando los seres humanos se reducen a n\u00fameros que pueden ser mercantilizados, descartados y eliminados, Friends tienen un llamamiento especial a reconocer la Luz dentro de cada alma y a vivir seg\u00fan el recordatorio de Jes\u00fas: \u201cEstuve en la c\u00e1rcel, y vinisteis a m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Intentar perseguir y destruir a todos los \u201ccriminales\u00bb de la naci\u00f3n es como usar un mazo para clavar gelatina en la pared. Como objetores de conciencia a la guerra, los cu\u00e1queros no est\u00e1n exentos de nuestra obligaci\u00f3n de abstenernos de la guerra contra las drogas, la guerra contra el crimen y la guerra contra el terrorismo. Debemos ser soldados de la paz: l\u00edderes comunitarios, activistas, voluntarios, profesores, personas de fe, defensores, familias, amigos y m\u00e1s. Debemos cambiar esta cultura de muerte y destrucci\u00f3n por una cultura de libertad, reconciliaci\u00f3n y vida.   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos tiempos dif\u00edciles.<\/p>\n","protected":false},"author":328,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[10915,9849,10988,11214,10978,10854,11523,11237,10763,11874,9783],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3115943","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-comunidad","tag-educacion","tag-estados-unidos","tag-guerra","tag-mujeres","tag-numero","tag-preocupaciones-sociales","tag-prision","tag-trabajo","tag-un-afroamericano","tag-uso"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfGuerra contra qui\u00e9n? - Friends Journal<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"noindex, nofollow\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfGuerra contra qui\u00e9n? 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