{"id":3116034,"date":"2002-06-01T00:00:48","date_gmt":"2002-06-01T04:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/un-cuaquero-en-la-zona-cero\/"},"modified":"2002-06-01T00:00:48","modified_gmt":"2002-06-01T04:00:48","slug":"un-cuaquero-en-la-zona-cero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/un-cuaquero-en-la-zona-cero\/","title":{"rendered":"Un cu\u00e1quero en la zona cero"},"content":{"rendered":"<p><em>El Centro de Asistencia Familiar (FAC) que se describe a continuaci\u00f3n estaba ubicado en una hist\u00f3rica terminal\/museo de ferrocarril en Liberty State Park en Jersey City, Nueva Jersey, en el r\u00edo Hudson y frente a la Estatua de la Libertad. Poco despu\u00e9s del 11 de septiembre, se estableci\u00f3 para ayudar a las familias de Nueva Jersey en el dif\u00edcil y doloroso proceso de informar sobre la desaparici\u00f3n de seres queridos, preparar diversos documentos estatales y federales (incluidos los certificados de defunci\u00f3n) y, de alguna manera, comenzar ese estado mental aterrador y a menudo esquivo llamado \u201ccierre\u00bb. Inicialmente, los servicios de salud mental fueron ofrecidos por voluntarios de la Organizaci\u00f3n Nacional de Asistencia a V\u00edctimas (NOVA), y luego complementados por voluntarios profesionales de salud mental (yo era uno de estos), as\u00ed como por representantes de diversas organizaciones religiosas. Fue una tarea impresionante: casi 4.000 familias perdieron a seres queridos en el desastre, alrededor del 40 por ciento de los cuales eran residentes de Nueva Jersey. El FAC operaba los siete d\u00edas de la semana, de 9 a.m. a 9 p.m. Se estableci\u00f3 un centro similar en la isla de Manhattan para los residentes de Nueva York. Lo que sigue es un extracto de mi diario de esta experiencia.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Era el d\u00eda despu\u00e9s de Acci\u00f3n de Gracias y me hab\u00eda apuntado para acompa\u00f1ar a las familias en el viaje en ferry a la Zona Cero. Con sentimientos de ansiedad anticipatoria, me registr\u00e9 en el tr\u00e1iler de consejer\u00eda y fui a la orientaci\u00f3n del personal. Al entrar, cada uno de nosotros recibi\u00f3 una tarjeta escrita a mano creada por ni\u00f1os de escuela de todo el pa\u00eds. La m\u00eda ven\u00eda de \u201cChristine, Grado 8\u00bb, direcci\u00f3n desconocida, quien escribi\u00f3 con letras grandes y coloridas de rotulador, \u201c\u00a1\u00a1Est\u00e9n orgullosos de ser estadounidenses!! \u00a1\u00a1\u00dananse como estadounidenses!!\u00bb\u2014todo sobre un fondo de una adolescente vestida con ropa de EE. UU., un mensaje de burbuja junto a su cabeza que muestra las torres gemelas del World Trade Center y \u201c\u00a1Volveremos pronto!\u00bb Las tarjetas eran nuestras para qued\u00e1rnoslas.    <\/p>\n<p>La orientaci\u00f3n comenz\u00f3 con dos funcionarios estatales que describieron sus visitas a la Zona Cero, seguidas de instrucciones detalladas para nosotros:<\/p>\n<blockquote><p>No estamos aqu\u00ed para dar respuestas u ofrecer soluciones. Estamos aqu\u00ed para estar presentes y ofrecer apoyo durante un per\u00edodo muy dif\u00edcil de duelo y luto. Se le asignar\u00e1 una familia para estar con ella antes, durante y despu\u00e9s del viaje en ferry. Por favor, no los pierda de vista, pero no los siga demasiado de cerca a menos que se lo pidan o sienta que necesitan su presencia inmediata. Recuerde, este es su momento, no el suyo. Dado que todav\u00eda se est\u00e1 utilizando equipo de construcci\u00f3n, se les dar\u00e1n cascos, gafas protectoras y m\u00e1scaras antipolvo. Por favor, aseg\u00farese de que usted y sus familias usen los cascos en todo momento. Adem\u00e1s, por favor, usen sus identificaciones de \u201cCompa\u00f1ero\u00bb para que se les distinga de los miembros de la familia. Recuerde, vamos a entrar en una escena del crimen. Mientras est\u00e9 en la plataforma de observaci\u00f3n, no se permiten dispositivos fotogr\u00e1ficos ni de grabaci\u00f3n de ning\u00fan tipo. Desafortunadamente, no hay ninguna ley que proh\u00edba a los espectadores en Nueva York tomar fotos de usted o de sus familias durante la caminata. Los agentes de polic\u00eda pedir\u00e1n a los espectadores que no tomen fotos, pero si lo hacen de todos modos, por favor, p\u00f3ngase entre ellos y las familias. Est\u00e9 preparado para cualquier tipo de respuesta emocional de sus familias. Por favor, respete c\u00f3mo cada miembro de la familia elige usar su tiempo en este viaje. \u00bfAlguna pregunta?              <\/p><\/blockquote>\n<p>Mir\u00e9 a mi alrededor. No hay preguntas. <\/p>\n<p>Me fui a conocer a mi \u201cfamilia\u00bb. Not\u00e9 un grupo de seis adultos vestidos de manera informal, tres parejas de unos 30 y tantos a\u00f1os. El trabajador de NOVA me hizo se\u00f1as. Me acerqu\u00e9 y me present\u00e9, haciendo todo lo posible por hacer contacto visual con cada persona. Uno por uno, se presentaron, estrechando la mano, algunos firmemente con contacto visual profesional, otros suavemente con ojos heridos y enrojecidos. Brome\u00e9 nerviosamente: \u201cSi recuerdo todos sus nombres al final del d\u00eda, me habr\u00e9 ganado mi sueldo\u00bb. Luego me quit\u00e9 mi insignia, escrib\u00ed \u201cJohn\u00bb debajo de \u201cCompa\u00f1ero\u00bb y la volv\u00ed a colocar. \u201cAl menos sabr\u00e9 qui\u00e9n soy\u00bb. Nos sonre\u00edmos nerviosamente y procedimos al muro del recuerdo.        <\/p>\n<p>\u00bfEs esta su primera vez aqu\u00ed?\u00bb, pregunt\u00e9. \u201cS\u00ed\u00bb, fue la respuesta uniforme. Antes de que pudiera preguntar algo m\u00e1s, se separaron, con una de las mujeres anunciando: \u201cSe supone que hay una pared entera solo para \u00e9l\u00bb. Me qued\u00e9 en el fondo. Mientras observaba, trat\u00e9 de hacerme una idea de sus estados de \u00e1nimo y sentimientos. Las tres mujeres parec\u00edan contenidas, los tres hombres m\u00e1s solemnes y distra\u00eddos. \u201cAqu\u00ed est\u00e1\u00bb, dijo alguien. Todos se reunieron alrededor. En una pared que se compart\u00eda con otras v\u00edctimas, la esquina superior derecha estaba separada con una l\u00ednea negra curva dibujada a mano. Estaban mirando algunas fotograf\u00edas familiares, un programa del servicio funerario y una calcoman\u00eda de \u201cNittany Lion\u00bb, todo grapado en su lugar. Un hombre finalmente se volvi\u00f3 hacia m\u00ed y dijo: \u201cTom era mi hermano, esta es mi esposa, y estas son sus dos hermanas y sus maridos\u00bb, se\u00f1alando a los dem\u00e1s api\u00f1ados alrededor de la pared. \u201cLo siento mucho por su p\u00e9rdida\u00bb, respond\u00ed. \u201cGracias\u00bb, respondi\u00f3 suavemente y se volvi\u00f3 hacia la pared. M\u00e1s tarde descubr\u00ed que Tom hab\u00eda fallecido en la Torre Sur, dejando atr\u00e1s a una esposa embarazada y cinco hijos peque\u00f1os. Unas semanas antes, su viuda y su padre vinieron al FAC para tramitar el certificado de defunci\u00f3n y hab\u00edan ido en ferry a la Zona Cero para presentar sus respetos.               <\/p>\n<p>Trat\u00e9 de volver a pasar desapercibido. Nadie escribi\u00f3 nada en ese momento, todos eventualmente se alejaron, vagando entre las otras paredes. M\u00e1s tarde, en su propio tiempo y privacidad, tal vez inspirados por otros mensajes familiares, observ\u00e9 a cada hermano acercarse con un rotulador negro en la mano y escribir, haciendo una pausa entre las palabras, buscando pensativamente, tratando este momento como si fuera la \u00fanica oportunidad de dejar un mensaje para su hermano fallecido. Pens\u00e9 para m\u00ed mismo: \u00bfQu\u00e9 escribir\u00eda yo si estuviera de pie en el \u00fanico monumento a mi ser querido, un trozo de tablero blanco compartido con fotos y mensajes escritos a mano? \u00bfPor d\u00f3nde empezar\u00eda?    <\/p>\n<p>Finalmente, todos nos reunimos de nuevo. \u201cTenemos tiempo para almorzar, si a alguien le interesa\u00bb, ofrec\u00ed. Se miraron entre s\u00ed, sin comprometerse. \u201cEstaremos fuera durante unas dos horas\u00bb, a\u00f1ad\u00ed, \u201cy se sugiere encarecidamente que todos comamos algo\u00bb. \u201cVamos, entonces\u00bb, respondi\u00f3 una hermana, y todos estuvieron de acuerdo.   <\/p>\n<p>El \u00e1rea de comedor familiar ya se estaba llenando con otras familias y sus compa\u00f1eros, pero afortunadamente encontramos una mesa lo suficientemente grande para los siete. Charlamos nerviosamente mientras com\u00edamos, pero luego pude escuchar historias m\u00e1s personales sobre su hermano y algunas \u201chistorias familiares buenas y divertidas\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 coraje y gracia!, pens\u00e9. A las 12:30 p.m., hice mi anuncio sobre los detalles relacionados con el viaje en ferry (cascos, gafas protectoras, m\u00e1scaras antipolvo, sin c\u00e1maras). Hicimos paradas en los ba\u00f1os y procedimos a la orientaci\u00f3n general. Nos presentaron al capell\u00e1n voluntario de guardia, un rabino que dirigir\u00eda el servicio conmemorativo interreligioso en la plataforma de observaci\u00f3n en la Zona Cero. Se distribuy\u00f3 un mapa de una p\u00e1gina de \u201cEvaluaci\u00f3n de da\u00f1os del WTC\u00bb que detallaba los edificios que se hab\u00edan derrumbado o fueron destruidos, parcialmente derrumbados o sufrieron da\u00f1os importantes. Muchos miembros de la familia estaban teniendo dificultades para mirar sus mapas. La realidad de esta visita se estaba haciendo evidente, porque aqu\u00ed estaba el plano de las \u00faltimas ubicaciones conocidas de sus seres queridos. Con la orientaci\u00f3n terminada, abordamos cuatro autobuses de New Jersey Transit alineados a lo largo de la acera. Un polic\u00eda uniformado del estado de Nueva Jersey se sent\u00f3 al frente, y dos param\u00e9dicos con equipo m\u00e9dico viajaron en la parte trasera. (Record\u00e9 c\u00f3mo el dolor y el estr\u00e9s pueden desencadenar todo tipo de problemas f\u00edsicos, incluyendo, en casos extremos, derrame cerebral y ataque card\u00edaco). En silencio dije una oraci\u00f3n mientras los autobuses part\u00edan hacia el muelle del ferry, serpenteando por las calles de Jersey City, precedidos y seguidos por coches de la polic\u00eda estatal con luces rojas parpadeando.            <\/p>\n<p>Era un d\u00eda brillante, claro e inusualmente c\u00e1lido de noviembre, un buen d\u00eda para un viaje en ferry a la isla de Manhattan, demasiado bueno, dadas estas sombr\u00edas circunstancias. Una vez a bordo, a cada miembro de la familia se le ofreci\u00f3 un oso de peluche y un clavel para que se lo quedara. Nadie los rechaz\u00f3, ni siquiera los hombres m\u00e1s machos. Nos sentamos en la cubierta superior abierta. Mirando a mi alrededor, not\u00e9 lo diverso que era este grupo: multi\u00e9tnico, personas mayores, una mujer que necesitaba un carrito de golf para moverse y una ni\u00f1a de unos diez a\u00f1os con su madre. Ech\u00e9 un vistazo a los agentes de la polic\u00eda estatal que viajaban con nosotros. Mientras estaban sentados r\u00edgidos y como golems, me di cuenta de que no eran solo acompa\u00f1antes o estaban all\u00ed para controlar a la multitud, estaban all\u00ed para protegernos de cualquier posible da\u00f1o, tal vez incluso de otro ataque terrorista. Qu\u00e9 objetivo de alto perfil, pens\u00e9, un barco lleno de familias en duelo en camino a visitar los restos de sus seres queridos. As\u00ed que esto es a lo que hemos llegado; Dios nos ayude a todos, pens\u00e9.        <\/p>\n<p>El r\u00edo Hudson estaba muy tranquilo. Repletos de nuestros cascos, gafas protectoras, m\u00e1scaras antipolvo, param\u00e9dicos, escoltas de la polic\u00eda estatal, osos de peluche y claveles, desembarcamos y comenzamos nuestra caminata hacia el complejo del World Trade Center. Las familias se api\u00f1aron en el centro de la columna, flanqueadas a ambos lados por sus compa\u00f1eros y agentes de la polic\u00eda estatal de Nueva Jersey, a los que se unieron casi de inmediato los funcionarios correccionales de Nueva York. La caminata de dos cuadras fue a trav\u00e9s de las calles de la ciudad de Nueva York que estaban temporalmente cerradas al tr\u00e1fico vehicular y parcialmente acordonadas. Muchos neoyorquinos estaban fuera en este d\u00eda c\u00e1lido y soleado, el d\u00eda despu\u00e9s de Acci\u00f3n de Gracias. Parec\u00eda que muchos no esperaban ver este peculiar desfile de personas. Al doblar una esquina, el olor me golpe\u00f3: acre y ardiente, como ceniza humeante mezclada con polvo caliente. Siempre lo recordar\u00e9 como el olor de la muerte. Las multitudes a lo largo de ambos lados de la calle eran m\u00e1s densas, con gente mirando en silencio, una c\u00e1mara ocasional levantada para capturar esta solemne procesi\u00f3n, r\u00e1pidamente bajada respetuosamente cuando se acercaba un agente de polic\u00eda solicitando: \u201cNo hagan fotograf\u00edas, por favor\u00bb. Perdiendo de vista a mi familia, me apart\u00e9 a un lado y escane\u00e9, luego los vi avanzar en silencio. Mir\u00e9 a las multitudes de espectadores, los voyeurs, y sent\u00ed que el resentimiento se acumulaba en m\u00ed. \u00a1C\u00f3mo se atreven a mirarnos como si fu\u00e9ramos alg\u00fan tipo de entretenimiento barato! Pero al mirar m\u00e1s de cerca, no vi emoci\u00f3n morbosa o curiosa maravilla en sus rostros, nada como lo que a veces se ve al pasar en coche por un accidente automovil\u00edstico. Vi dolor. Vi ojos rojos y oleadas de dolor y simpat\u00eda. Estos neoyorquinos sab\u00edan exactamente lo que estaban viendo, y estaban sintiendo el amargo y abrumador dolor de estos extra\u00f1os del otro lado del r\u00edo. Esto no era un programa de televisi\u00f3n; era real, de cerca y personal, en tu cara. A\u00fan as\u00ed, percib\u00ed una energ\u00eda curativa en sus ojos y en el aire, a trav\u00e9s de los sonidos de la ciudad y el hedor ardiente. Un hombre, visiblemente conmovido, se inclin\u00f3 sobre la cuerda hacia un trabajador de la Cruz Roja que estaba de pie junto a m\u00ed y dijo: \u201cBuen trabajo\u00bb.                  <\/p>\n<p>Llegamos a una gran puerta de tela met\u00e1lica que se abr\u00eda a una pasarela de madera contrachapada. Hab\u00edamos llegado a la Zona Cero. Marchamos en fila india hacia la plataforma de observaci\u00f3n, hacia el ruido y el olor de lo que hab\u00eda sido el complejo del World Trade Center. La puerta se cerr\u00f3 detr\u00e1s de nosotros. Esta plataforma de observaci\u00f3n de madera hab\u00eda sido construida en una esquina, una percha con vistas a toda el \u00e1rea de devastaci\u00f3n, como la vista desde el plato de home en un diamante de b\u00e9isbol. Las familias se abrieron paso hacia el frente, con la polic\u00eda, el personal y los compa\u00f1eros permaneciendo en la parte trasera. Me par\u00e9 junto a una peque\u00f1a pared conmemorativa cubierta con los nombres de m\u00e1s de 60 pa\u00edses que perdieron ciudadanos en este desastre; a principios de mes, dignatarios de las Naciones Unidas y el presidente Bush hab\u00edan venido a esta plataforma para ver el sitio de primera mano y dedicar esta pared conmemorativa. Alrededor de la pared, flores y osos de peluche cubr\u00edan el suelo; mensajes escritos a mano estaban garabateados en cualquier espacio disponible. El olor y el ruido eran intensos, casi abrumadores. El sitio parec\u00eda un pozo de construcci\u00f3n abierto, con grandes gr\u00faas hurgando y sondeando en esfuerzos por estabilizar y limpiar. El edificio directamente frente a nosotros estaba excavado, toda su fachada raspada por la violencia de los edificios que se derrumbaban. Otros edificios estaban cubiertos con lona negra o l\u00e1minas de pl\u00e1stico para evitar que cayeran m\u00e1s escombros. Los ca\u00f1ones de agua estaban barriendo el \u00e1rea, buscando \u201cpuntos calientes\u00bb de calor y humo. Una gr\u00faa levant\u00f3 una losa de hormig\u00f3n, liberando inmediatamente una columna de humo fresco desde abajo. Los dos ca\u00f1ones de agua m\u00e1s cercanos convergieron en el \u00e1rea expuesta y r\u00e1pidamente apagaron el suelo humeante. Han pasado unos dos meses y medio, pens\u00e9, y todav\u00eda est\u00e1 ardiendo. En la esquina m\u00e1s a la izquierda de la destrucci\u00f3n, dos vigas de hierro formaban la forma de una cruz cristiana. Nos dijeron que, durante los primeros d\u00edas del trabajo de recuperaci\u00f3n, esta cruz fue desenterrada exactamente como estaba ahora, creada por el hierro que ca\u00eda y se retorc\u00eda, empal\u00e1ndose directamente en ese lugar. Se hab\u00eda convertido en un s\u00edmbolo y santuario para los trabajadores de rescate y recuperaci\u00f3n. A mi lado, una mujer que le\u00eda la pared conmemorativa de la ONU comenz\u00f3 a sollozar hist\u00e9ricamente, lo que provoc\u00f3 que su compa\u00f1ero y otro trabajador de la Cruz Roja se acercaran y le dieran consuelo. Muchos otros se estaban secando los ojos y aferr\u00e1ndose unos a otros. Mi familia estaba al frente, contra la barandilla, tranquila pero fija en lo que era la tumba de su hermano.                     <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 15 minutos, la rabina se movi\u00f3 al centro de la plataforma. Todos nos api\u00f1amos a su alrededor mientras ella daba el servicio conmemorativo en voz alta y conmovedora. Aunque apenas pod\u00eda o\u00edrla a trav\u00e9s del ruido, no importaba. Ya estaba profundamente en oraci\u00f3n, mirando los restos de miles de personas, todas v\u00edctimas de una violencia horrible, algunas corriendo para salir, algunas corriendo para entrar, algunas que hab\u00edan saltado de las ventanas desesperadas, algunas en el suelo atrapadas en los escombros que ca\u00edan y el combustible de avi\u00f3n en llamas. Este era un lugar sagrado, un lugar sagrado, un cementerio.    <\/p>\n<p>Terminado el servicio, salimos de la plataforma, bajando por la rampa y de vuelta a las calles de Nueva York. Siendo uno de los primeros en salir, me qued\u00e9 a un lado para ayudar con el control de la multitud, vigilando a mi familia. M\u00e1s espectadores se agolpaban a lo largo de nuestra ruta al salir del \u00e1rea de observaci\u00f3n. Mir\u00e9 detr\u00e1s de m\u00ed y vi a la ni\u00f1a y a su madre bajando, usando sus cascos, tomadas de la mano, llevando sus osos de peluche y claveles. Me doli\u00f3 el coraz\u00f3n. Me hab\u00eda olvidado de ella. Ech\u00e9 un vistazo a una anciana que estaba de pie con otros espectadores junto a la barricada de cuerda. La abuela de alguien, pens\u00e9. Vio a la ni\u00f1a y r\u00e1pidamente se cubri\u00f3 la boca con la mano, reprimiendo un gemido, con l\u00e1grimas corriendo por sus mejillas.        <\/p>\n<p>De vuelta en el ferry, todos est\u00e1bamos callados y distra\u00eddos. Aproximadamente a la mitad del r\u00edo, mir\u00e9 hacia atr\u00e1s, junto con muchos otros, para mirar la ciudad por \u00faltima vez y rezar. Al salir del ferry, colocamos nuestros cascos y gafas protectoras en grandes cajas para el pr\u00f3ximo viaje de pasajeros en duelo. Los autobuses y las escoltas policiales nos devolvieron al FAC donde, al desembarcar, mi familia permaneci\u00f3 fuera de la entrada cerca de un asta de bandera. Me acerqu\u00e9 suavemente y pregunt\u00e9: \u201c\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 todo el mundo?\u00bb    <\/p>\n<p>\u201cBien, considerando\u00bb, respondi\u00f3 un hermano.<\/p>\n<p>\u201cTodos son bienvenidos a entrar y tomar algunos refrescos y podemos hablar un poco, si se sienten con ganas\u00bb, suger\u00ed.<\/p>\n<p>Se miraron entre s\u00ed. \u201cNo\u00bb, respondi\u00f3 uno, \u201ccreo que simplemente volveremos. Tenemos un largo viaje por delante. Gracias de todos modos\u00bb. <\/p>\n<p>\u201cDe nada\u00bb. Hice una pausa, luego a\u00f1ad\u00ed, mir\u00e1ndolos a cada uno a los ojos, \u201cSolo quiero decirles a todos que me siento muy honrado de que me hayan permitido ser parte de este dif\u00edcil viaje con ustedes\u00bb. <\/p>\n<p>\u201cGracias por estar ah\u00ed para nosotros\u00bb, respondi\u00f3 una hermana.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edas hacernos un gran favor?\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 r\u00e1pidamente un hermano. \u201c\u00bfPodr\u00edas tomarnos una foto?\u00bb. Mientras me echaba hacia atr\u00e1s para capturar toda la escena, se acurrucaron juntos, con los brazos alrededor del otro, una bandera estadounidense ondeando sobre sus cabezas, la isla de Manhattan detr\u00e1s. Tom\u00e9 dos fotos y devolv\u00ed la c\u00e1mara. Recordando de nuevo c\u00f3mo el dolor puede afectar la concentraci\u00f3n y la coordinaci\u00f3n, pregunt\u00e9: \u201c\u00bfQui\u00e9n conduce?\u00bb    <\/p>\n<p>Desconcertados, se miraron entre s\u00ed. \u201cPues yo\u00bb, respondi\u00f3 el hermano mayor. <\/p>\n<p>\u201cPor favor, conduzca con cuidado\u00bb, a\u00f1ad\u00ed, y me desped\u00ed de ellos mientras caminaban hacia el estacionamiento.<\/p>\n<p>Me perd\u00ed la sesi\u00f3n de \u201cdebriefing\u00bb, un evento grupal obligatorio para que todo el personal discuta los sentimientos de cada uno sobre el d\u00eda. En cambio, me sent\u00ed aliviado de que hubiera terminado, de no haber sido intrusivo o insistente, de no haberme derrumbado. <\/p>\n<p>Lo siguiente que supe fue que estaba de pie frente al muro del recuerdo, leyendo lo que los hermanos de Tom hab\u00edan escrito antes. Forc\u00e9 una respiraci\u00f3n profunda (una de tantas ese d\u00eda) y volv\u00ed a la caravana de consejer\u00eda.<br \/>\n All\u00ed habl\u00e9 sobre algunas de mis experiencias y sentimientos con los consejeros que quedaban de guardia. Tal vez estaba en estado de shock, tal vez en negaci\u00f3n. Todo parec\u00eda demasiado surrealista, como una mala pesadilla.   <\/p>\n<p>Me fui a casa. Conduciendo solo por la autopista, me di cuenta de por qu\u00e9 la reuni\u00f3n informativa era tan importante, ya que me costaba mantener la atenci\u00f3n en esta carretera r\u00e1pida y concurrida. Con cada bandera estadounidense que ve\u00eda, cada \u201cDios bendiga a Estados Unidos\u00bb, cada \u201cUnidos venceremos\u00bb, se me llenaban los ojos de l\u00e1grimas y gem\u00eda suave y silenciosamente en mi propio dolor privado.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Centro de Asistencia Familiar (FAC) que se describe a continuaci\u00f3n estaba ubicado en una hist\u00f3rica terminal\/museo de ferrocarril en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":368,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[11477,11880,11494],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3116034","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-actualidad","tag-duelo","tag-sanacion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un cu\u00e1quero en la zona cero - 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