{"id":3116800,"date":"2004-02-01T00:00:49","date_gmt":"2004-02-01T05:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/impulsos-e-indicaciones\/"},"modified":"2004-02-01T00:00:49","modified_gmt":"2004-02-01T05:00:49","slug":"impulsos-e-indicaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/","title":{"rendered":"Impulsos e indicaciones"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>La presencia interior de Cristo se movi\u00f3 dentro de nosotros, nos centr\u00f3 y renov\u00f3 nuestras vidas dispersas y de vez en cuando nos impuso cosas que deb\u00edan hacerse.<br \/>\n\u2014Douglas Steere<br \/>\n<em>Gleanings, A Random Harvest<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>\u00a1Impulsos e indicaciones! No se pueden encurtir, no se pueden meter en una lata, no se pueden sacar de una cadena de montaje. No se pueden comer, beber ni pegar en un libro. No se pueden ver ni sostener en la mano. Sin embargo, est\u00e1n ah\u00ed.    <\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde? pregunt\u00f3 mi marido, ingeniero y metodista, hace poco. En la vida normal y cotidiana, el discernimiento puede ser tan dif\u00edcil como encontrar algo con los ojos vendados. O puede brotar de unas brasas dormidas hasta convertirse en una llama repentina que ilumina un horizonte que solo has imaginado. O cojear en corrientes de aguijones, pinchazos o corazonadas que convergen en un punto como una peregrinaci\u00f3n.   <\/p>\n<p>Pocas personas \u2014pero solo unas pocas\u2014 pueden decir que golpea como un rayo engrasado segundos antes de una inminente violaci\u00f3n\/homicidio. Yo s\u00ed puedo. <\/p>\n<p>Era temprano un domingo. La fragancia de muchos jardines flotaba por mi calle cuando un desconocido apareci\u00f3 en mi puerta pidiendo una gu\u00eda telef\u00f3nica. Le vi escribir un n\u00famero; me dio las gracias y se march\u00f3. O eso cre\u00eda yo. Estaba equivocada. Un minuto mis manos agarran la gu\u00eda, al siguiente, un hombre al que nunca hab\u00eda visto antes me est\u00e1 haciendo retroceder por la casa, advirti\u00e9ndome: \u201cNo grites\u00bb. Sus manos me tocan la garganta. Trago aire para tener fuerza. Los dedos se aprietan. \u201cJes\u00fas\u00bb, susurro, \u201cAy\u00fadame. Ahora\u00bb. Pero, por supuesto, esto era imposible.          <\/p>\n<p>Contra su fuerza, peso mi propia debilidad. Oigo a mis vecinos dando vueltas prepar\u00e1ndose para ir a la iglesia. Huelo su caf\u00e9. Pero en mi cocina no se mueve el aire. El desconocido suelta su agarre, camina hacia mi vieja puerta mosquitera y coge el cierre de gancho listo para dejarlo caer en su agujero como una daga. De repente, de alg\u00fan lugar profundo de mi psique surge una orden mental: \u201cAg\u00e1chate detr\u00e1s de \u00e9l. Rodea su cuerpo con un pie. Abre la puerta mosquitera de una patada\u00bb. \u00c9l tira de mis hombros. Yo lucho.       <\/p>\n<p>Estoy medio dentro de la casa&#8230; medio fuera. Las macetas se caen. Las enredaderas colgantes se desgarran. \u00c9l empuja. Yo grito. Sirenas. Polic\u00eda. Preguntas.       <\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 la voz interior? Solo conozco una peque\u00f1a parte de la respuesta. Los impulsos y las indicaciones pueden llegar en cualquier momento y lugar. Pueden tocarte como un destello, un parpadeo, un aguij\u00f3n, un pu\u00f1etazo, una explosi\u00f3n, un ultim\u00e1tum. Y te dejan pregunt\u00e1ndote c\u00f3mo tales pinchazos espirituales con alas de \u00e1guila \u2014tales misteriosos agujeros de alfiler de conciencia\u2014 pueden iluminar todo un nuevo paisaje como un amanecer de verano. Y te dan esperanza.     <\/p>\n<p>No necesitas saber c\u00f3mo funciona el proceso, ni c\u00f3mo las indicaciones del Esp\u00edritu encajan con el futuro. No necesitas probar su existencia. Pero sabes cu\u00e1ndo te agarran.  <\/p>\n<p>Una hermosa ma\u00f1ana de oto\u00f1o de hace dos a\u00f1os, Jean Roberts, sentada en su casa de Bellevue, Washington, intentaba comprender la tragedia del terrorismo cuando mir\u00f3 la p\u00e1gina del libro que acababa de leer y sinti\u00f3 lo que Carl Jung llam\u00f3 sincronicidad. El libro hab\u00eda sido escrito 60 a\u00f1os antes, en medio de la Segunda Guerra Mundial, pero el t\u00edtulo que se le apareci\u00f3 ese d\u00eda, 11 de septiembre de 2001, era: \u201cThe New Skyline\u00bb. <\/p>\n<p>Un tir\u00f3n espiritual puede ser sorprendente. Fue un shock hace a\u00f1os para Bud Beard, un ejecutivo bancario que se recuperaba en un hospital de una dolencia menor en el pie que de repente se hab\u00eda vuelto importante. \u201cHab\u00eda estado tumbado all\u00ed sin dolor\u00bb, nos dijo m\u00e1s tarde a los que rez\u00e1bamos por \u00e9l durante la prueba. \u201cEstaba aburrido pero no ansioso ni deprimido. Entonces, de repente, o\u00ed una voz tan clara como la de mi mujer, que dec\u00eda: <em>&#8216;Bud, \u00bfpor qu\u00e9 no rezas?&#8217;<\/em>\u00bb    <\/p>\n<p>\u201cSe lo tom\u00f3 en serio\u00bb, nos dijo su m\u00e9dico. \u201cRez\u00f3 con una nueva cercan\u00eda. Ese d\u00eda se convirti\u00f3 en el d\u00eda de su cambio\u00bb. <\/p>\n<p>Tanto los impulsos como las indicaciones han confundido, advertido, desconcertado, asombrado y guiado a hombres y mujeres a lo largo de los siglos, dejando tras de s\u00ed un aura brillante de posibles significados y abriendo puertas que de otro modo podr\u00edan haber permanecido cerradas. Recuerdo bien mi primer shock con esta extra\u00f1a y aparentemente imposible extensi\u00f3n de la mente. Me persigui\u00f3 durante mucho tiempo y su sabor regresa incluso hoy.  <\/p>\n<p>Cuando era la joven esposa de un editor de un peri\u00f3dico semanal, me encontraba con frecuencia asistiendo a Meetings nocturnos tomando notas. Una noche conduje a un Meeting del consejo municipal en una ciudad extra\u00f1a y, mientras conduc\u00eda a casa por una peque\u00f1a carretera rural, descubr\u00ed que casi me quedaba sin gasolina y estaba perdida. Cada granja oscura se cern\u00eda como una amenaza. Yo era una torpe y principiante rezadora en aquellos d\u00edas, pero me las arregl\u00e9 para murmurar algunas palabras desesperadas. Entonces me met\u00ed en un camino de entrada para dar la vuelta y, al dar marcha atr\u00e1s, un cartel brill\u00f3 como los ojos de un perro en los faros del coche. No solo brill\u00f3, sino que las cinco letras se pegaron como goma en una bota: (C-E-D-A).      <em>\u00bfEstaba hecho a medida para m\u00ed?<\/em>  No ten\u00eda absolutamente ning\u00fan sentido. Las advertencias a los automovilistas nunca son se\u00f1ales espirituales. Y, sin embargo, en el mundo de los impulsos creo que pueden serlo. Durante todo el camino a casa, luch\u00e9 con mi problema.    <em>\u00bfEra mi matrimonio? No iba bien, pero \u00bfqu\u00e9 tiene que ver eso con encontrar la carretera de vuelta al pueblo? <\/em>  \u00bfY cu\u00e1nto m\u00e1s pod\u00eda ceder que no lo hubiera hecho ya? Las semanas se convirtieron en meses y los meses en a\u00f1os. Finalmente, se me dar\u00eda la respuesta. Llegar\u00eda como una inmersi\u00f3n fr\u00eda. Esa noche, me limit\u00e9 a conducir por el camino que ten\u00eda delante hasta que se abri\u00f3 a un desv\u00edo que me llev\u00f3 a casa.    <\/p>\n<p>Entonces, una semana despu\u00e9s, conoc\u00ed a una compa\u00f1era de club que hab\u00eda rechazado la petici\u00f3n de su empleador de dar un discurso en una cena nocturna a sus jubilados. \u201cSabes que no puedo levantarme ante un grupo\u00bb, le dijo al vicepresidente de la empresa, pero \u00e9l no acept\u00f3 un no por respuesta. \u201cAs\u00ed que, rec\u00e9 al respecto\u00bb, record\u00f3. \u201cMe sub\u00ed al coche y empec\u00e9 a conducir. Sub\u00ed una colina. Vi un cartel de una iglesia que dec\u00eda: &#8216;Serm\u00f3n del pr\u00f3ximo domingo: \u00bfQu\u00e9 quieres decir con que no puedes?&#8217;. Me impact\u00f3 tanto. Escrib\u00ed el discurso, recib\u00ed una ovaci\u00f3n de pie y me invitaron a volver\u00bb.   <\/p>\n<p>Pero, \u00bfera esta \u201cexcentricidad\u00bb para m\u00ed? No hab\u00eda o\u00eddo hablar de ello en la iglesia. Ni en la universidad. Hoy en d\u00eda, tengo la sensaci\u00f3n de que la persona promedio recibe muchos impulsos e indicaciones, los etiqueta como \u201ccoincidencias\u00bb y no les presta m\u00e1s atenci\u00f3n. La Biblia insin\u00faa este tipo de esfuerzo de varias maneras: \u201cTe instruir\u00e9 y te ense\u00f1ar\u00e9 el camino que debes seguir. Te guiar\u00e9 con mi ojo\u00bb. (Sal. 32:8) \u201cPide una se\u00f1al al Se\u00f1or, tu Dios; p\u00eddela ya sea en lo profundo, o en lo alto\u00bb. (Isa. 7:11)      <\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa con la mala interpretaci\u00f3n? Los devotos serios del discernimiento me dicen que la mejor manera de sacar el m\u00e1ximo provecho de los impulsos y las indicaciones es darles una oportunidad y permanecer abiertos. La acumulaci\u00f3n en s\u00ed misma puede apuntar hacia lo invisible. Considera las palabras del te\u00f3logo cu\u00e1quero Douglas Steere que me dijo muchas veces: \u201cEl hombre mismo debe estar dispuesto a confiar en el destello y seguir el camino que le abri\u00f3\u00bb. Con el tiempo, los impulsos pueden ser vistos como pelda\u00f1os y caer en categor\u00edas. Aqu\u00ed, para m\u00ed, est\u00e1n algunos de los m\u00e1s importantes.     <\/p>\n<p>Indicaci\u00f3n: Nuestro taller de trabajo del peri\u00f3dico semanal empleaba a reporteros en varios pueblos. Una reportera, Martha, estaba en una relaci\u00f3n no resuelta y hab\u00eda pedido a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n una visi\u00f3n. No recibi\u00f3 ninguna. Pasaron las semanas y el invierno se derriti\u00f3. A\u00fan esc\u00e9ptica de las intenciones de la otra parte, rez\u00f3 fervientemente y un domingo entr\u00f3 en una nueva iglesia y se sent\u00f3 en un banco en la parte de atr\u00e1s, inclinando la cabeza. Su coraz\u00f3n comenz\u00f3 a latir con una extra\u00f1a emoci\u00f3n, dijo, \u201ccomo si algo me estuviera hablando en esa vieja catedral con sus ventanas que llevaban los nombres de los colonos originales\u00bb. Cuando le ped\u00ed que me explicara, dijo: \u201cLevant\u00e9 la vista para ver el sol resplandecer a trav\u00e9s de una sola palabra en la vidriera m\u00e1s cercana a mi banco. No intent\u00e9 negarlo. Un mensaje de Dios es algo extraordinario. Y lleg\u00f3 en un nombre de familia com\u00fan en la zona. El nombre, &#8216;Lujuria&#8217;. Romp\u00ed la relaci\u00f3n\u00bb.      <\/p>\n<p>Impulso de subrayado: Estaba trabajando en una zona rural viendo aviones transcontinentales volando sobre la granja donde alquilaba una habitaci\u00f3n. Su estruendoso ruido cada d\u00eda atra\u00eda mis pensamientos a trav\u00e9s del continente hacia el lejano norte. Alaska era mi destino. Me desbordaba una determinaci\u00f3n de cambiar mi trabajo de oficina por uno a 4.000 millas de distancia y llevar a mi hijo menor all\u00ed para que fuera a la universidad. Escrib\u00ed cartas, rec\u00e9, imagin\u00e9, afirm\u00e9, busqu\u00e9 en revistas, entrevist\u00e9 a viajeros y puse anuncios. El poder elegante y cincelado de esos 747 se convirti\u00f3 para m\u00ed en una promesa. Me mantuve lo m\u00e1s maleable posible por si surg\u00eda algo que no esperaba. Pas\u00f3 un a\u00f1o. Una noche, mientras conduc\u00eda por una calle concurrida, me detuve en un sem\u00e1foro y golpe\u00e9 ligeramente el coche que ten\u00eda delante. Llevaba una matr\u00edcula de Alaska.         <\/p>\n<p>Entonces, en un Meeting de oraci\u00f3n, conoc\u00ed a una visitante de Fairbanks cuya hija, que ense\u00f1aba en Alaska, sab\u00eda de un trabajo que yo podr\u00eda ocupar en su escuela. Me imagin\u00e9 ense\u00f1ando biblioteca all\u00ed. Mis antenas se levantaron. Escane\u00e9 vallas publicitarias y se\u00f1ales de tr\u00e1fico y anot\u00e9 palabras pronunciadas aqu\u00ed o all\u00e1 que parec\u00edan ayudarme a aferrarme a mi esperanza. Recog\u00ed migajas de \u00e1nimo y me aferr\u00e9 a impulsos que a\u00fan no hab\u00edan evolucionado a parpadeos el\u00e9ctricos. Una ma\u00f1ana mi tel\u00e9fono son\u00f3. Era una llamada de Anchorage: un presidente de la universidad me ofrec\u00eda un trabajo como su secretaria, un billete de avi\u00f3n y un apartamento con un ordenador, un tel\u00e9fono y una vista de la cordillera que rodea esa ciudad. En pocos meses estaba aterrizando en la \u201cGran Tierra\u00bb y me qued\u00e9 20 a\u00f1os.       <\/p>\n<p>Impulso retrasado: Un s\u00e1bado, mientras caminaba a la lavander\u00eda de la esquina con la colada, me encontr\u00e9 pisando unas 20 copias de <em>Reader&#8217;s Digest<\/em> que llenaban la acera como si alguien hubiera derramado su basura. El momento se congel\u00f3 para m\u00ed. \u00bfEra esto una se\u00f1al para una aspirante a escritora? Apenas pod\u00eda soportar la idea de simplemente esperar, sin hacer nada. As\u00ed que envi\u00e9 una historia, que fue rechazada. Dej\u00e9 que la amargura se apoderara de mis sentimientos. Pero entonces un guerrero de la oraci\u00f3n (una persona que reza con frecuencia y que lleva un registro de los resultados de las oraciones por s\u00ed mismo y por otros) advirti\u00f3: \u201cNo te rindas. Los caminos de Dios no son nuestros caminos. Siempre hay m\u00e1s gracia de donde vino eso. Luchamos y nos retorcemos y sangramos, y entonces un d\u00eda somos juzgados listos y el camino se abrir\u00e1\u00bb.      <\/p>\n<p>Nuestro Creador a menudo nos da una serie de pistas para permanecer en el camino para lo que sea que est\u00e9 destinado a que hagamos en un momento posterior. En mi caso, tom\u00f3 15 a\u00f1os de tropiezos. Un d\u00eda llam\u00e9 a <em>Reader&#8217;s Digest<\/em> con una idea sobre una historia sobre Alaska. La escrib\u00ed y la envi\u00e9, y la aceptaron para su publicaci\u00f3n. Fue el comienzo de 40 historias publicadas en revistas nacionales. Pero, \u00bfera \u201cceder a la basura\u00bb en aquel entonces \u2014es decir, la casualidad de encontrar copias desechadas de <em>Reader&#8217;s Digest<\/em>, y luego rezar para descubrir su significado\u2014 una conexi\u00f3n con mi futuro? Creo que era fantas\u00eda. Pero dentro de la fantas\u00eda estaba la posibilidad de que fuera la Otredad diciendo: \u201cS\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1s. S\u00e9 lo que est\u00e1s haciendo. No pierdas la fe. Sigue adelante\u00bb.       <\/p>\n<p>Toda esta experiencia se relaciona con las conversaciones que tuve con Douglas Steere. Me dijo que ten\u00eda una f\u00f3rmula que utilizaba para discernir la voluntad de Dios en situaciones en las que te encuentras cuestionando lo que, si acaso, significan para las dimensiones m\u00e1s profundas de tu vida. Haces dos preguntas: \u201c\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 diciendo la situaci\u00f3n?\u00bb (Casi tropec\u00e9 con 20 revistas desechadas en, de todos los lugares, la calle fuera de mi apartamento). Y, \u201c\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 diciendo la situaci\u00f3n <em>para m\u00ed?<\/em>\u00bb (Las revistas desechadas eran un vistazo a mi futuro: una conciencia que no ten\u00eda sentido en ese momento pero que florecer\u00eda muchos a\u00f1os despu\u00e9s). Douglas Steere dijo que despu\u00e9s de hacerte las dos preguntas, miras el espacio intermedio, la diferencia entre las respuestas a cada una. Esa es tu se\u00f1al, aunque solo sea un andamio para m\u00e1s preguntas.   <\/p>\n<p>Nadie puede juzgar los tejidos del Esp\u00edritu o las luchas de convencimiento en la vida de otra persona. Un a\u00f1o me sent\u00ed guiada a viajar por todo el pa\u00eds. Conoc\u00ed a seguidores de impulsos, uno de los cuales comenz\u00f3 una cooperativa (llamada comuna en aquellos d\u00edas), y como me ofrecieron un colch\u00f3n en el suelo del s\u00f3tano y era un fr\u00edo noviembre, me qued\u00e9 una semana y llegu\u00e9 a conocer a otros 25 buscadores en la gran casa. Conoc\u00ed a personas que hab\u00edan evitado la tragedia, iniciado negocios y encontrado compa\u00f1eros. Me fui creyendo, como dice Thomas Kelly en <em>The Eternal Promise<\/em>, \u201cEncontrar a este &#8216;Cristo que mora&#8217; activa y din\u00e1micamente trabajando dentro de nosotros es encontrar el secreto que Jes\u00fas quer\u00eda dar a la gente\u00bb. Escuchar sus historias me consol\u00f3 para profundizar en la m\u00eda.     <\/p>\n<p>Impulso de vista previa: Estaba conduciendo a casa del trabajo una noche, reflexionando sobre la ira de mi marido, cuando levant\u00e9 la vista y vi un escaparate vac\u00edo que bromeaba con siete palabras: \u201cMantente en contacto. Algo nuevo viene pronto\u00bb. Lo tom\u00e9 como un impulso. Era una pizca de una mirada de algo en el horizonte que no pod\u00eda distinguir. Unas semanas m\u00e1s tarde, un psiquiatra cristiano que pertenec\u00eda a una iglesia a la que asist\u00eda ocasionalmente se ofreci\u00f3 a aconsejarme. El milagro adicional fue que no hubo honorarios. Era una de las \u201cmanos que ayudan\u00bb de su iglesia.     <\/p>\n<p>Impulso calmante: Como persona soltera que vive sola en diferentes momentos de mi vida, he visto las citas como una arena sangrienta, aunque otros aspectos del esfuerzo pueden curar. A veces nos juntan y luego nos separan en nuestro esfuerzo por hacer la vida menos solitaria, y tenemos que pasar por varias personas antes de encontrar una con la que podamos vivir. Una vez, sin prever la tormenta, me encontr\u00e9 siendo v\u00edctima de insinuaciones, llamadas telef\u00f3nicas no deseadas y, finalmente, una amenaza molesta. La amenaza se volvi\u00f3 seria. Fui de compras para calmar mis nervios. Estaba de pie dentro de las puertas de una tienda departamental cuando levant\u00e9 la vista de repente, mis ojos captando una pancarta blanca que colgaba sobre la ropa de hombre anunciando pantalones vaqueros. En cuanto a los impulsos, era como si un Poder Superior lo supiera. Recuerdo haber murmurado: \u201cEsp\u00edritu Santo, \u00bfme est\u00e1s hablando?\u00bb. (El cartel colgante dec\u00eda: Sin miedo). El despliegue de un impulso como ese es un regalo.       <\/p>\n<p>Impulso restrictivo: Estaba caminando alrededor del edificio del <em>Daily News<\/em> en Chicago, siguiendo el ritmo de una historia candente del peri\u00f3dico que quer\u00eda seguir sobre una familia en China y una familia en los Estados Unidos, cada una con seis hijos. Esta idea para una comparaci\u00f3n de estilos de vida vino a mi mente como un pensamiento completo tan claramente como la convenci\u00f3n de la biblioteca a la que asist\u00eda en la Ciudad del Viento. Si pudiera vender un peri\u00f3dico de una gran ciudad sobre un escritor independiente que lo escribiera, podr\u00eda dirigirme a Asia. Sab\u00eda, sin embargo, que todo esto eran castillos en el aire. Ese tipo de construcci\u00f3n de puentes durante la Guerra Fr\u00eda ten\u00eda m\u00e9rito, pero la verdad era que no era libre de viajar. Era una escritora a tiempo parcial con un matrimonio que se debilitaba d\u00eda a d\u00eda. Pero me pregunt\u00e9, \u00bfera este un <em>impulso de trampol\u00edn?<\/em> Solo ten\u00eda una hora para averiguarlo. Me dirig\u00eda al gran diario durante la hora del almuerzo con la esperanza de que me dejaran trabajar como aut\u00f3noma para ellos cuando un sentimiento de confusi\u00f3n se apoder\u00f3 de m\u00ed. Sent\u00ed algo espiritual. Se sinti\u00f3 como un desaf\u00edo. \u201cSe\u00f1or\u00bb, dije, \u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si olvidara mi anhelo de escribir y te diera esos 60 minutos a ti?\u00bb. Respuesta: Perder\u00eda mi \u00fanica oportunidad de llegar al <em>Daily News<\/em> de Chicago. El sem\u00e1foro se puso en verde. Recuerdo enormes filas de tr\u00e1fico como una serpiente en movimiento cuando este pensamiento rebelde persisti\u00f3.             <\/p>\n<p>La se\u00f1al de caminar parpade\u00f3, pero mis pies estaban en cemento. \u201c\u00bfQu\u00e9 camino, Se\u00f1or?\u00bb, pens\u00e9, \u201cEs mi \u00fanica ventana de tiempo para hacer avanzar mi sue\u00f1o\u00bb. Algo parec\u00eda aflojarme, cuestion\u00e1ndome. \u00bfMe estaba pidiendo Dios que cediera? El reloj segu\u00eda corriendo. Era casi la hora de que comenzara la conferencia de la tarde. Me imagin\u00e9 dividi\u00e9ndome en dos direcciones, una parte de m\u00ed al <em>Daily News<\/em> y otra parte al centro de convenciones. No pod\u00eda juntar mi cabeza. Pas\u00e9 por una librer\u00eda. Abr\u00ed la puerta y entr\u00e9 luchando con un sentimiento de autoabandono, mi viejo sue\u00f1o de convertirme en escritora cayendo a la altura del tobillo. Trat\u00e9 de parecer tranquila, como si no acabara de vivir mi \u00fanica oportunidad de conocer a un editor internacional. Compr\u00e9 <em>Company of the Committed<\/em> de Elton Trueblood.            <\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1 en la ciudad hoy\u00bb, dijo el dependiente con entusiasmo. \u00abDa una charla esta noche. \u00bfPuede volver?\u00bb <\/p>\n<p>Me impact\u00f3. Estaba torpe, d\u00e1ndole vueltas a una idea desconcertante. \u00bfDeb\u00eda ceder de nuevo? Hab\u00eda estudiado los libros de Elton Trueblood en la universidad sin esperar ni una sola vez conocerlo a \u00e9l ni a ning\u00fan otro autor famoso. En un abrir y cerrar de ojos, ca\u00ed en la fantas\u00eda neur\u00f3tica de preguntarle a este escritor famoso, al que no hab\u00eda conocido nunca, qu\u00e9 piensa Dios sobre el divorcio. La idea pas\u00f3, pero esa noche, despu\u00e9s de la conferencia, me mir\u00f3 directamente a los ojos. Una gran multitud se agolpaba alrededor de Elton Trueblood para pedirle aut\u00f3grafos mientras yo me preparaba para alg\u00fan tipo de experimentaci\u00f3n espiritual y dejaba que la multitud que sal\u00eda me empujara hacia el pasillo. Nos dirig\u00edamos a los ascensores. \u00abVenga, hay sitio para uno m\u00e1s\u00bb, o\u00ed decir a alguien. La puerta se cerr\u00f3, pill\u00e1ndome la falda.         <\/p>\n<p>El ascensor subi\u00f3. Sent\u00ed un aguijonazo interior que me oblig\u00f3 a rezar: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si cediera una vez m\u00e1s y dejara que este ascensor me llevara adonde sea que vaya antes de volver a mi hotel?\u00bb <\/p>\n<p>El ascensor subi\u00f3. No volv\u00ed a rezar. Las cosas podr\u00edan haber resultado diferentes si lo hubiera hecho. La gente se fue bajando en cada piso. Finalmente, casi todo el mundo en el ascensor desapareci\u00f3. Un hombre sali\u00f3, dando las buenas noches a los que qued\u00e1bamos, y de repente me encontr\u00e9 atrapada entre dos hombres extra\u00f1os pregunt\u00e1ndome cu\u00e1ndo se bajar\u00edan y podr\u00eda pulsar el bot\u00f3n para bajar. No lo hicieron. Me qued\u00e9 helada como si hubiera ca\u00eddo en una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n. Son\u00f3 un timbre. Las puertas se abrieron de golpe. Me encontr\u00e9 en el sal\u00f3n privado de alguien en la parte superior del edificio Cokesbury, desde donde pod\u00eda ver la ciudad a lo lejos por la ventana. Pero no me atrev\u00ed a moverme. Estaba demasiado avergonzada por este giro inesperado de los acontecimientos para abrir la boca. Los dos hombres salieron. Uno era Elton Trueblood. El otro era el pastor de la Iglesia Metodista Cokesbury. Luch\u00e9 en vano por decir algo sensato.                <\/p>\n<p>\u00abVenga con nosotros\u00bb, dijo el pastor, \u00abEste ascensor est\u00e1 ahora cerrado por la noche. Tomaremos un ascensor peque\u00f1o y subiremos\u00bb. Estaba deseando encontrar una salida cuando el ascensor m\u00e1s peque\u00f1o nos llev\u00f3 a los tres a la torre. No hab\u00eda Esp\u00edritu Santo aqu\u00ed arriba y claramente no hab\u00eda forma de bajar, salvo saltando. Elton Trueblood pens\u00f3 que yo era la hermana del pastor. El reverendo me llam\u00f3 Sra. Trueblood.    <\/p>\n<p>\u00abSus hijos deben ser lo primero\u00bb, dijo Elton Trueblood al d\u00eda siguiente cuando hablamos sobre el divorcio. Rezamos juntos. Y entonces dijo algo que he llevado conmigo desde entonces: \u00abOtros pueden escribir sobre China. Usted puede escribir sobre la gu\u00eda espiritual\u00bb.  <\/p>\n<p>En los a\u00f1os transcurridos desde entonces, he llegado a creer que vivimos nuestras vidas con millones de se\u00f1ales e indicaciones. Pero con los impulsos, comienza a soplar una brisa \u00fanica y fresca. Llegan tan personalizados como el peinado de cada uno, tan personales como el cepillo de dientes, ensombrecidos con un prop\u00f3sito mucho m\u00e1s profundo. Parecen decir que podemos sumergirnos en la gracia de Dios cada d\u00eda, utiliz\u00e1ndolos como un sistema de gu\u00eda para localizar nuestro verdadero prop\u00f3sito en la vida antes de que sea demasiado tarde. Nos ayudan a vivir con las contradicciones del mundo sin ser aplastados por ellas. Repiten el poderoso mensaje: \u00abNo est\u00e1s solo\u00bb.     <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La presencia interior de Cristo se movi\u00f3 dentro de nosotros, nos centr\u00f3 y renov\u00f3 nuestras vidas dispersas y de vez&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":535,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[11559,10821],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3116800","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-cuaquerismo-mistico","tag-direcciones"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Impulsos e indicaciones - Friends Journal<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Impulsos e indicaciones - Friends Journal\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La presencia interior de Cristo se movi\u00f3 dentro de nosotros, nos centr\u00f3 y renov\u00f3 nuestras vidas dispersas y de vez&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Friends Journal\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/friendsjournal\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2004-02-01T05:00:49+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/FJ_generic_featured_FINAL.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"779\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"438\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"MargueriteReissKern\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@friendsournal\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@friendsournal\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"MargueriteReissKern\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"19 minuto\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"MargueriteReissKern\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/58784cbb369198656bdc8398e6cf4509\"},\"headline\":\"Impulsos e indicaciones\",\"datePublished\":\"2004-02-01T05:00:49+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/\"},\"wordCount\":3772,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"Cuaquerismo m\u00edstico\",\"Direcciones\"],\"articleSection\":[\"cr\u00f3nicas\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/\",\"name\":\"Impulsos e indicaciones - Friends Journal\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2004-02-01T05:00:49+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/impulsos-e-indicaciones\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/inicio\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Impulsos e indicaciones\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/\",\"name\":\"Friends Journal\",\"description\":\"Comunicar la experiencia cu\u00e1quera para conectar y profundizar en la vida espiritual\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"Friends Journal\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/fj-logo-white.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/08\\\/fj-logo-white.png\",\"width\":617,\"height\":74,\"caption\":\"Friends Journal\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/friendsjournal\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/friendsournal\",\"https:\\\/\\\/instagram.com\\\/friendsjournal\",\"https:\\\/\\\/www.linkedin.com\\\/company\\\/3154709\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/friendsjournal\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/58784cbb369198656bdc8398e6cf4509\",\"name\":\"MargueriteReissKern\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"MargueriteReissKern\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.friendsjournal.org\\\/es\\\/author\\\/margueritereisskern\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Impulsos e indicaciones - Friends Journal","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Impulsos e indicaciones - Friends Journal","og_description":"La presencia interior de Cristo se movi\u00f3 dentro de nosotros, nos centr\u00f3 y renov\u00f3 nuestras vidas dispersas y de vez&hellip;","og_url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/","og_site_name":"Friends Journal","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/friendsjournal\/","article_published_time":"2004-02-01T05:00:49+00:00","og_image":[{"width":779,"height":438,"url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/FJ_generic_featured_FINAL.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"MargueriteReissKern","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@friendsournal","twitter_site":"@friendsournal","twitter_misc":{"Written by":"MargueriteReissKern","Est. reading time":"19 minuto"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/"},"author":{"name":"MargueriteReissKern","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/person\/58784cbb369198656bdc8398e6cf4509"},"headline":"Impulsos e indicaciones","datePublished":"2004-02-01T05:00:49+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/"},"wordCount":3772,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#organization"},"keywords":["Cuaquerismo m\u00edstico","Direcciones"],"articleSection":["cr\u00f3nicas"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/","name":"Impulsos e indicaciones - Friends Journal","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#website"},"datePublished":"2004-02-01T05:00:49+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impulsos-e-indicaciones\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/inicio\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Impulsos e indicaciones"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#website","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/","name":"Friends Journal","description":"Comunicar la experiencia cu\u00e1quera para conectar y profundizar en la vida espiritual","publisher":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#organization","name":"Friends Journal","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/fj-logo-white.png","contentUrl":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/fj-logo-white.png","width":617,"height":74,"caption":"Friends Journal"},"image":{"@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/friendsjournal\/","https:\/\/x.com\/friendsournal","https:\/\/instagram.com\/friendsjournal","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/3154709","https:\/\/www.youtube.com\/user\/friendsjournal"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/#\/schema\/person\/58784cbb369198656bdc8398e6cf4509","name":"MargueriteReissKern","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=mm&r=g","caption":"MargueriteReissKern"},"url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/author\/margueritereisskern\/"}]}},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Friends Journal","distributor_original_site_url":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/","push-errors":false,"acf":{"author_name":"Marguerite Reiss Kern","bio":"<p>Marguerite Reiss Kern, miembro del Meeting Red Cedar en Lansing, Michigan, es una ex bibliotecaria que ha escrito para 11 peri\u00f3dicos. Vivi\u00f3 en Alaska desde 1979 hasta 1999, incluyendo dos a\u00f1os en el extremo norte en un pueblo athabascan. <\/p>\n","issue":"Febrero de 2004"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3116800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/535"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3116800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3116800\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3116800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3116800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3116800"},{"taxonomy":"fpb_issue_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/fpb_issue_category?post=3116800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}