{"id":3117105,"date":"2005-04-01T00:00:53","date_gmt":"2005-04-01T05:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/son-los-animales-nuestros-vecinos\/"},"modified":"2005-04-01T00:00:53","modified_gmt":"2005-04-01T05:00:53","slug":"son-los-animales-nuestros-vecinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/son-los-animales-nuestros-vecinos\/","title":{"rendered":"\u00bfSon los animales nuestros vecinos?"},"content":{"rendered":"<h3>Adoptar la perspectiva desde abajo<\/h3>\n<p>El experto en nutrici\u00f3n y activista Neal Barnard hizo una vez una presentaci\u00f3n a estudiantes de primaria. Como cuenta en Breaking the Food Seduction, al principio no sab\u00eda c\u00f3mo empezar de forma eficaz: <\/p>\n<blockquote><p>\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda motivar a un ni\u00f1o de primaria a pensar en la dieta? . . . Al final, lo \u00fanico que se me ocurri\u00f3 fue preguntar a los alumnos qu\u00e9 opinaban de los animales de granja. \u201cSi fueras un cerdo\u00bb, me aventur\u00e9, \u201c\u00bfpreferir\u00edas estar encerrado en una enorme granja cubierta, en un establo donde apenas pudieras darte la vuelta, o preferir\u00edas estar en el campo con tu familia?\u00bb. Reaccionaron al instante. \u201c\u00a1Con nuestra familia! \u00a1Con nuestra familia!\u00bb, gritaron los ni\u00f1os.   <\/p><\/blockquote>\n<p>El sencillo enfoque de Barnard tiene paralelismos en el floreciente campo filos\u00f3fico de los problemas de los animales. Los eticistas proponen experimentos mentales que tienen nombres como \u201cla posici\u00f3n imparcial\u00bb, en la que los rasgos de identificaci\u00f3n de un ser se ocultan tras un \u201cvelo de ignorancia\u00bb. Imagina que no supieras cu\u00e1l es tu especie, dice el fil\u00f3sofo Mark Rowlands: \u00bfestar\u00edas a favor de que algunas especies fueran matadas y comidas por otras?  <\/p>\n<p>La forma particular que adoptan estos ejercicios mentales puede ser nueva, pero el acto central de ponerse en el lugar de otro, imaginar sus pensamientos y sentimientos, y comportarse en consecuencia, no es nada nuevo. Hace dos mil quinientos a\u00f1os se dice que Confucio dijo: \u201cLo que no quieras que te hagan a ti, no lo hagas a los dem\u00e1s\u00bb. Se cita a Jes\u00fas diciendo: \u201cTodo lo que quer\u00e1is que los [dem\u00e1s] hagan por vosotros, hacedlo tambi\u00e9n por ellos\u00bb (Mateo 7:12). Su dicho tiene su ra\u00edz en el mandato de la Tor\u00e1: \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Lev. 19:18). En otra parte, uno de los que interrogaron a Jes\u00fas, refiri\u00e9ndose a esta regla, pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb y recibi\u00f3 como respuesta la historia del compasivo samaritano.    <\/p>\n<h3>Barreras para adoptar la perspectiva desde abajo<\/h3>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que una regla de conducta tan venerable y apreciada (aunque a menudo se incumpla) apenas se haya tenido en cuenta para los animales, ni siquiera por la mayor\u00eda de los l\u00edderes religiosos de Occidente? Casi todas las culturas entrenan a sus miembros para cerrar sus corazones e imaginaciones a clases de seres que est\u00e1n \u201cpor debajo\u00bb de ellos. Y a menudo se ha visto, por ejemplo con la raza y el g\u00e9nero, que el trato despectivo y de explotaci\u00f3n conduce a vagos temores de represalias, cerrando a\u00fan m\u00e1s las puertas del coraz\u00f3n.  <\/p>\n<p>Los cerrojos se mantienen mediante sistemas superpuestos de terminolog\u00eda abusiva que desalientan la simpat\u00eda, despiertan el desprecio y sirven para justificar el maltrato. T\u00e9rminos como cerdo, ganado, rata, perra, gato, pollito, vaca, zorro, macho y alima\u00f1a se han aplicado a jud\u00edos, nativos americanos, mujeres, afroamericanos, con el fin de deshumanizarlos y justificar la violencia. Adem\u00e1s, los propios nombres de los grupos oprimidos se han convertido en t\u00e9rminos de abuso; la palabra \u201canimal\u00bb se aplica con frecuencia a quien comete atrocidades. Cuando los miembros de los grupos oprimidos trabajan para elevar su estatus, protestan con raz\u00f3n por la intenci\u00f3n humillante de ser comparados con animales; pero tambi\u00e9n se muestran deseosos en la mayor\u00eda de los casos de negar cualquier parentesco cuando la opresi\u00f3n de los animales se compara con la suya propia. La suposici\u00f3n parece ser un mundo de arriba abajo: si un grupo va a ser elevado, otro debe permanecer abajo.    <\/p>\n<h3>Para desafiar las barreras<\/h3>\n<p>Desde el principio, los Amigos han desafiado las barreras entre los seres humanos que se establecen para mantener el poder y el privilegio de algunos y para limitar su compa\u00f1erismo hacia los que est\u00e1n \u201cabajo\u00bb. Aunque nuestro desempe\u00f1o con demasiada frecuencia no ha estado a la altura de nuestras profesiones, hemos afirmado que todos los seres humanos, como portadores de la Luz Divina, deben ser amados como a nosotros mismos. Nadie debe ser visto como existente s\u00f3lo para el beneficio de otros; nadie debe ser tratado con violencia. Esto incluye incluso a nuestros enemigos, que siguen llevando la Semilla de Dios.   <\/p>\n<p>Pero la mayor\u00eda de los Amigos mantienen las barreras entre los seres humanos y los animales. Hemos aceptado las suposiciones de nuestra cultura de que los animales de granja no son nuestros vecinos, sino recursos o propiedad: las vacas existen para proporcionarnos leche, los cerdos y los pavos existen para ser comidos. No parec\u00eda haber ninguna raz\u00f3n para cuestionar estas ideas; hace s\u00f3lo una o dos d\u00e9cadas, la mayor\u00eda de los occidentales cre\u00edan que era un hecho cient\u00edfico que comer carne animal era necesario para la salud humana. Con la investigaci\u00f3n que conduce a un mayor conocimiento de la nutrici\u00f3n, cada vez m\u00e1s personas reconocen ahora que este no es el caso, y que, en general, los que no comen carne tienen mejor salud y viven m\u00e1s tiempo. Pero los Amigos apenas han empezado a asumir las implicaciones de estos cambios, a profundizar en el tema del uso de los animales en nuestra vida diaria para ver si, en la frase de Woolman, las semillas de la guerra se encuentran all\u00ed.    <\/p>\n<h3>Guerra<\/h3>\n<p>En su poema de 1785 \u201cThe Task\u00bb, William Cowper no duda en utilizar este t\u00e9rmino para la violencia humana contra los animales: \u201cLa tierra gime bajo el peso de una guerra \/ Librada contra la inocencia indefensa&#8230; .\u00bb Cowper hablaba de la caza deportiva, durante mucho tiempo una diversi\u00f3n favorita de la nobleza y los arist\u00f3cratas. Pero el derramamiento de sangre al que se refer\u00eda era la mera escaramuza comparada con el ataque de nuestra cultura a los animales hoy en d\u00eda. M\u00e1s de 9.000.000.000 de inocentes indefensos al a\u00f1o, a\u00f1o tras a\u00f1o; Ni\u00e1garas de sangre, Atl\u00e1nticos de sangre.   <\/p>\n<p>El impacto de la guerra tambi\u00e9n ha crecido exponencialmente. La carne que en 1785 s\u00f3lo las clases altas pod\u00edan permitirse cada d\u00eda se ha convertido en el alimento b\u00e1sico de millones de personas; y para satisfacer sus demandas, las industrias de comida r\u00e1pida y los corredores de la muerte de las granjas industriales han proliferado. Hacen de la vida de los animales una pesadilla de miseria, convierten las selvas tropicales en desiertos, aceleran el calentamiento global, aceleran la desaparici\u00f3n de los acu\u00edferos, contaminan los arroyos y los pozos. Fomentan las enfermedades degenerativas humanas, desde las cardiopat\u00edas coronarias hasta los c\u00e1lculos renales, y nos preparan para posibles muertes negras contra las que los antibi\u00f3ticos se han vuelto in\u00fatiles.   <\/p>\n<p>La guerra contra los animales no es la \u00fanica causa de estos y otros males relacionados; casi nada es sencillo. Adem\u00e1s, no siempre es f\u00e1cil saber si una criatura en particular, como una almeja, tiene sentimientos o no. Entre los animales que obviamente los tienen, no siempre podemos estar seguros de si el comportamiento que se parece al nuestro significa que est\u00e1n sintiendo justo lo que nosotros, los animales humanos, sentir\u00edamos en su lugar. Esta incertidumbre es suficiente para que algunas personas se sientan justificadas para excluir a los animales del c\u00edrculo de los vecinos. Si no son nuestros vecinos, no puede haber guerra, excepto en el sentido metaf\u00f3rico de un ataque al planeta en general, y nuestro Testimonio de Paz no es relevante. No necesitamos abrir nuestros corazones a lo que los animales est\u00e1n pasando a manos de los humanos.     <\/p>\n<h3>Extender la justicia<\/h3>\n<p>Es cierto que tenemos que vivir con la complejidad, pero debemos considerar muy cuidadosamente, buscando la gu\u00eda Divina, si no estamos utilizando este hecho como una excusa para evitar la incomodidad del cambio, la p\u00e9rdida de gratificaciones favoritas, en algunos casos la ansiedad de enfrentarnos a viejas heridas sin nuestros anest\u00e9sicos y defensas habituales. Nuestra reticencia suele demostrar que las preocupaciones del yo humano siguen siendo centrales para nosotros. En \u201cSobre el mantenimiento de los negros\u00bb, John Woolman escribi\u00f3:  <\/p>\n<blockquote><p>Cuando el amor propio preside nuestras mentes, nuestras opiniones est\u00e1n sesgadas a nuestro favor. En esta condici\u00f3n, estando preocupados por un pueblo tan situado que no tiene voz para defender su propia causa, existe el peligro de acostumbrarnos a una parcialidad imperturbable [lo que significa que, al no escuchar el punto de vista de los oprimidos, asumimos que s\u00f3lo el nuestro importa] hasta que, por una larga costumbre, la mente se reconcilia con ella y el propio juicio se infecta. <\/p><\/blockquote>\n<p>En lugar de este sesgo, \u00e9l defiende el amor imparcial y de coraz\u00f3n abierto de Dios:<\/p>\n<blockquote><p>El amor de Dios es universal, as\u00ed que donde la mente est\u00e1 suficientemente influenciada por \u00e9l, engendra una semejanza de s\u00ed mismo y el coraz\u00f3n se ensancha hacia todos los hombres.<\/p><\/blockquote>\n<p>Aunque Woolman inst\u00f3 a la bondad hacia los animales, no cuestion\u00f3 su estatus como propiedad, como alimento; ten\u00eda las manos llenas con el tema de la esclavitud humana. Pero creo que hoy se nos llama a llevar sus ideas m\u00e1s all\u00e1. Todas las personas de buena voluntad condenar\u00edan la crueldad innecesaria hacia los animales indefensos; pero la mayor\u00eda reservan la justicia para los b\u00edpedos y parlanchines, los que se parecen a nosotros. Es hora -ya es hora- de cuestionar esta posici\u00f3n. En el n\u00facleo de la semejanza puede estar Eso de Dios, la Luz y la Semilla Divina; pero tambi\u00e9n hay muchas similitudes de experiencia y sentimiento, como indica la observaci\u00f3n ordinaria y confirman la fisiolog\u00eda y la ciencia del comportamiento. Debemos considerar si lo que nosotros, los animales humanos, debemos a otros animales no es, despu\u00e9s de todo, justicia.     <\/p>\n<h3>Comprender al \u201cenemigo\u00bb<\/h3>\n<p>Nuestra vida f\u00edsica y psicol\u00f3gica no es, por supuesto, id\u00e9ntica a la de ning\u00fan animal; la forma que adoptar\u00eda la justicia para especies particulares diferir\u00e1. Para los seres humanos incluye el derecho a la educaci\u00f3n y a la libertad de expresi\u00f3n; para los animales puede centrarse en ser libres de encontrar el alimento que evolucionaron para comer, y asociarse con la familia y los amigos de su propia especie. Podemos ayudar al proceso de Amor de ampliar nuestros corazones educ\u00e1ndonos, observando algunos ejemplos del comportamiento del que son capaces los animales \u201calimentarios\u00bb, tanto en situaciones agradables como en las limitaciones del control humano. Entonces estamos en una mejor posici\u00f3n para probar el arriesgado experimento de imaginar c\u00f3mo nos sentir\u00edamos en su lugar: de adoptar la perspectiva desde abajo.   <\/p>\n<p>Algunos ejemplos: los cerdos, tan difamados, son descritos por quienes los conocen bien como parecidos a los perros en inteligencia y afecto. No son \u201csucios\u00bb por negligencia propia; se cubren de barro para mantenerse frescos. En un estado en el que sus necesidades est\u00e1n cubiertas, son gregarios, curiosos y juguetones; conocen sus nombres; mueven la cola cuando est\u00e1n contentos; y seguir\u00e1n a un guardi\u00e1n cari\u00f1oso. Tambi\u00e9n tienen personalidades individuales; uno es fuerte y resistente, otro puede ser ultrasensible. En The Pig Who Sang to the Moon, Jeffrey Masson informa del caso de Floyd, un cerdo de este \u00faltimo tipo que, junto con sus hermanos, viv\u00eda en el para\u00edso de los cerdos en el Northern California Farm Sanctuary. Por varias razones se consider\u00f3 necesario trasladarlo a otro santuario, igualmente bueno. Floyd fue tratado all\u00ed con mucha amabilidad, pero aparentemente entr\u00f3 en una profunda depresi\u00f3n; gimoteaba, no com\u00eda, no jugaba con los otros cerdos, apenas se mov\u00eda. Pero cuando su anterior cuidadora vino a ayudar a resolver el problema, Floyd de repente cobr\u00f3 vida. Cuando la vio, chill\u00f3 de alegr\u00eda, corri\u00f3 a olerla, luego corri\u00f3 a la parte trasera de su furgoneta y salt\u00f3 dentro. Su problema s\u00f3lo hab\u00eda sido la soledad por el hogar y la persona y los hermanos y hermanas a los que estaba unido.         <\/p>\n<p>Si Floyd hubiera sido un ser humano, llamar\u00edamos a tal v\u00ednculo amor. Pero si nuestro \u00fanico contacto con los cerdos es comerlos, ser\u00eda inc\u00f3modo pensar en la criatura en particular cuyo cad\u00e1ver uno est\u00e1 consumiendo ahora como habiendo sido quiz\u00e1s un Floyd, capaz de amor y anhelo. O pensar en un Floyd soportando toda su breve vida metido con cientos de otros en un vasto y apestoso edificio de hormig\u00f3n, con la cola cortada sin anestesia para evitar que las criaturas insoportablemente estresadas se muerdan entre s\u00ed. En la naturaleza, los cerdos no ensucian sus nidos m\u00e1s que las personas, pero aqu\u00ed sus instintos de saneamiento se ven frustrados por tener que dormir en sus excrementos; su curiosidad y necesidad de jugar est\u00e1n bloqueadas, y no tiene nada que hacer m\u00e1s que comer hasta que (gracias a la cr\u00eda selectiva) se vuelve tan pesado que sus pies sienten un dolor constante en el hormig\u00f3n. La \u00fanica liberaci\u00f3n de este purgatorio es un infierno: el viaje hacinado y sediento al terror del matadero. De hecho, nuestra carne ser\u00e1 m\u00e1s agradable si podemos evitar por completo pensar en esa criatura que una vez estuvo viva con sentimientos, lo que la mayor\u00eda de nosotros hacemos sin esfuerzo.     <\/p>\n<p>Lo mismo ocurre con los productos l\u00e1cteos; rara vez pensamos en su origen m\u00e1s all\u00e1 de \u201cLas vacas dan leche\u00bb. Si intent\u00e1ramos mirar desde el punto de vista de las vacas, los productos l\u00e1cteos podr\u00edan parecer m\u00e1s bien ganancias mal obtenidas. Te\u00f3ricamente, es posible que los humanos tomen algo de leche de vaca sin causar angustia a la vaca madre o a su cr\u00eda, despu\u00e9s de un per\u00edodo de lactancia. Pero no habr\u00eda mucha; y cuando el ternero es destetado, la leche se seca. A menos que la mayor\u00eda de los machos sean sacrificados, la familia de vacas (\u201creba\u00f1o\u00bb) costar\u00e1 el doble de mantener. La leche ser\u00eda tan cara que la empresa no obtendr\u00eda beneficios. Para obtener suficiente leche para satisfacer la demanda de los consumidores de leche diaria, queso, mantequilla y helado, hay que quitarle el ternero reci\u00e9n nacido a la vaca para poder tomar su leche para nosotros.      <\/p>\n<p>Podr\u00edamos preferir pensar que a ninguno de los dos animales le importa mucho esto, pero es dif\u00edcil de creer cuando realmente los observamos. Gritan y braman el uno por el otro. Masson informa de un caso particular descrito por John Avizienius, un oficial de la RSPCA en Gran Breta\u00f1a: despu\u00e9s de que le quitaran el ternero, la madre se qued\u00f3 fuera del corral donde lo hab\u00eda visto por \u00faltima vez, bramando durante horas. Incluso despu\u00e9s de seis semanas, la madre desconsolada miraba el corral y se deten\u00eda all\u00ed brevemente, como si todav\u00eda tuviera esperanzas. Los terneros tambi\u00e9n gritan con gran angustia por la separaci\u00f3n. Los machos son encerrados en jaulas en habitaciones oscuras con suelo de hormig\u00f3n, para ser alimentados con una dieta deficiente en hierro que los debilita y aparentemente los hace estar perpetuamente sedientos, todo para convertirlos en ternera de color p\u00e1lido. En Animal Factories, Jim Mason informa de que los terneros, aparentemente desesperados por las ubres de su madre, se estiran para intentar mamar de un dedo o una mano que se ponga al alcance de sus jaulas. Despu\u00e9s de unas 15 semanas de esta privaci\u00f3n y miseria, los granjeros env\u00edan los terneros, apenas capaces de caminar, al matadero.       <\/p>\n<p>Las vacas y los terneros y otros animales de granja no tienen palabras, pero sus gritos, su comportamiento deprimido, su temblor y su alejamiento de la vista y los sonidos de la matanza de sus compa\u00f1eros, dan una imagen convincente de p\u00e9rdida, dolor y terror. Si tuvieran palabras, podr\u00edan llamar al trato humano que reciben secuestro, robo y masacre. Los animales no son capaces de reflexionar sobre todo el sistema que los victimiza, pero un ser humano que intente adoptar su punto de vista podr\u00eda acusar no s\u00f3lo a las personas que realizan los actos, sino tambi\u00e9n a quienes, al comprar los productos, financian la operaci\u00f3n.  <\/p>\n<h3>Comprender los males culturales<\/h3>\n<p>Secuestro, robo y masacre son palabras feas, que denotan acciones ego\u00edstas, crueles y deliberadas; \u00bfc\u00f3mo pueden aplicarse cuando toda una cultura, la mayor\u00eda de cuyos miembros no son conscientes de lo que est\u00e1 ocurriendo, se limita a hacer lo que hicieron sus antepasados? \u00bfC\u00f3mo podemos ser culpables de acciones sin malicia? <\/p>\n<p>Vale la pena considerar la explotaci\u00f3n humana de los animales como un mal cultural. Realmente no tenemos una palabra apropiada para el estatus moral de las personas que se benefician irreflexivamente de un mal cultural. Existen en un reino nebuloso de ni inocencia ni culpabilidad, enredados por hilos de ignorancia, verdades a medias y desinformaci\u00f3n que no pueden comprender. A falta de un t\u00e9rmino mejor, he llamado a su estatus \u201ccuasi-inocencia\u00bb. Hay varios grados de cuasi-inocencia, que van desde la del beb\u00e9 al que se le da un biber\u00f3n de leche de vaca, pasando por el inmigrante empobrecido desesperado por mantener a su familia que acepta el peligroso trabajo en el matadero, hasta los cazadores deportivos adinerados que matan por diversi\u00f3n. Yo misma nunca fui muy inocente; una chica de granja, de coraz\u00f3n tierno con los gatos y los lindos terneros, vi el terror de los cerdos cuando eran conducidos a un matadero local, y escuch\u00e9 sus gritos de muerte, sin la menor perturbaci\u00f3n de la mente. Otros parec\u00edan sentir que tales escenas eran lamentables pero necesarias.      <\/p>\n<h3>Necesidad y salud<\/h3>\n<p>La necesidad o su falta es un factor crucial en las cuestiones morales. Los eticistas est\u00e1n de acuerdo en que, por mucho dolor o da\u00f1o que pueda causar una acci\u00f3n, si es crucialmente necesaria para la vida o la salud de los actores, no es un mal moral, aunque pueda ser un tr\u00e1gico mal natural. Pero, \u00bfes necesario el uso humano de animales para la alimentaci\u00f3n, o es un mal moral? Puede haber culturas en las que no haya alternativa: los inuit tradicionales, cuyo clima helado les obliga a pescar o cazar focas para vivir; o los galileos explotados a los que predic\u00f3 Jes\u00fas, para quienes una pesca significaba evitar las enfermedades relacionadas con el hambre un d\u00eda m\u00e1s.   <\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es bastante diferente para la mayor\u00eda de nosotros en el opulento Occidente, donde suele haber una buena variedad de alimentos vegetales locales disponibles. A menudo implica la violencia de la destrucci\u00f3n previa del h\u00e1bitat, pero sin duda es mucho menos violento que criar a 6.000.000.000 de seres al a\u00f1o para matarlos y comerlos. La carga de la prueba debe recaer en quienes defienden tal sistema; son ellos quienes deben demostrar que es cr\u00edticamente necesario, que no podemos mantener la salud sin \u00e9l.  <\/p>\n<p>El tema de los productos animales y la salud es enorme y no puede tratarse aqu\u00ed, pero se pueden hacer algunos comentarios. En Diet for a New America, el antiguo heredero de Baskin-Robbins, John Robbins, se\u00f1ala que no es un hecho cient\u00edfico, sino las d\u00e9cadas de publicidad de la industria l\u00e1ctea, que se hace pasar por educaci\u00f3n para la salud, lo que nos ha convencido de que los productos l\u00e1cteos son necesarios para la salud. De hecho, hay culturas, notablemente la de China, en las que los l\u00e1cteos no forman parte de la tradici\u00f3n culinaria. Entre los chinos rurales que se mantienen fieles a las costumbres tradicionales, existe una considerable variedad en las dietas locales y la correspondiente incidencia de enfermedades degenerativas, lo que proporciona comparaciones reveladoras. En general, el consumo de productos animales es mucho menor que en Estados Unidos, y los alimentos vegetales integrales constituyen la mayor parte de la dieta china. Y la incidencia de enfermedades degenerativas (ataques card\u00edacos, c\u00e1nceres, osteoporosis) es dr\u00e1sticamente menor que entre los ciudadanos estadounidenses, incluidos los de ascendencia china.     <\/p>\n<p>Estos comentarios son solo un breve indicio de las cuestiones diet\u00e9ticas sobre las que se vierten litros de tinta, y el acuerdo parece imposible. Este hecho no nos exime de la urgente necesidad de educarnos. Y nosotros, los Amigos, tenemos una ventaja: comprometidos como estamos con la sencillez, la justicia y un estilo de vida que ejerza la menor violencia posible, estamos potencialmente m\u00e1s cerca de la resoluci\u00f3n de ciertas cuestiones diet\u00e9ticas que muchos otros en nuestra cultura. Nuestros compromisos est\u00e1n en desacuerdo con el continuo y rico fest\u00edn de la dieta estadounidense, y la insensibilidad y el derramamiento de sangre que lo subyacen.   <\/p>\n<p>La idea del fest\u00edn no es en s\u00ed misma insana o violenta. Durante siglos, la gente ha celebrado festines para celebrar la vida y el compa\u00f1erismo. El fest\u00edn es tambi\u00e9n un magn\u00edfico s\u00edmbolo de igualdad social en nuestras propias ra\u00edces cristianas. Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos y algunos ricos se unieron a los marginados de la sociedad para celebrar la paz y la abundancia del Reino de Dios. Los festines peri\u00f3dicos pueden refrescarnos. Pero nuestra alimentaci\u00f3n diaria debe ser moderada en cantidad, saludable, respetuosa con el planeta y respetuosa con los animales.     <\/p>\n<h3>Buscando la justicia con compasi\u00f3n<\/h3>\n<p>Los testimonios de los Amigos nos han convertido desde hace mucho tiempo en l\u00edderes en la b\u00fasqueda de la justicia en un mundo de desigualdad y explotaci\u00f3n. Hemos trabajado en favor de las mujeres, las razas oprimidas, los pobres, las v\u00edctimas de la guerra y otras violencias. Pero como nuestra tradici\u00f3n ha tenido poco que decir sobre los animales, cuyo sufrimiento impuesto por los humanos es asombroso, nos encontramos con que aqu\u00ed nosotros mismos estamos en la zona brumosa de los cuasi-inocentes, los beneficiarios de la explotaci\u00f3n y la violencia. Pero tambi\u00e9n estamos comprometidos con la Verdad. Intentar, como Sociedad Religiosa, elevar nuestra conciencia, escuchar al Esp\u00edritu Divino, abrir nuestros corazones y mentes a nuestros primos animales, es probable que sea extremadamente dif\u00edcil. Voces duras de nuestro pasado personal pueden surgir en nuestras mentes y contaminar el mensaje, haci\u00e9ndolo abusivo y acusatorio, o escuchado como tal, incluso si no lo es. Bien puede haber divisi\u00f3n, alienaci\u00f3n, dolor inimaginable.      <\/p>\n<p>Por lo tanto, es importante recordar que la clave para tratar de adoptar el punto de vista desde abajo es la compasi\u00f3n. Debido a que la compasi\u00f3n nos hace tan vulnerables a este enorme mundo de sufrimiento, abrir nuestros corazones requiere gran valor y resistencia. Tambi\u00e9n requiere una conciencia de que la apertura del coraz\u00f3n es siempre un proceso. Nosotros, como individuos, estamos todos en el viaje, estamos creciendo a diferentes ritmos en varias \u00e1reas de nuestras vidas. Muchos de nosotros tenemos viejas heridas propias que sanar; debemos tener compasi\u00f3n tambi\u00e9n por nosotros mismos y por los dem\u00e1s, y buscar la curaci\u00f3n. Una persona cuyo coraz\u00f3n se est\u00e1 abriendo activamente a los animales y est\u00e1 ansiosa por difundir el mensaje puede tener mucho que aprender en un \u00e1rea diferente de la vida de una persona que a\u00fan no ha adoptado este punto de vista particular desde abajo, y no est\u00e1 dispuesta a comenzarlo en el presente. Debemos recordarnos continuamente que el Esp\u00edritu de Dios, que est\u00e1 presente en todos los seres, comparte los sufrimientos de todos, y nunca deja de amar a todos, es la Luz profunda en el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros. Cualesquiera que sean nuestros puntos de vista, todos llevamos esta Luz; vivimos de este amor y participamos en \u00e9l. Prevalecer\u00e1, porque el Amor nunca falla.        <\/p>\n<p>Aceptemos la aventura que se nos env\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adoptar la perspectiva desde abajo El experto en nutrici\u00f3n y activista Neal Barnard hizo una vez una presentaci\u00f3n a estudiantes&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":645,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[11719,11523],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3117105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-naturaleza","tag-preocupaciones-sociales"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfSon los animales nuestros vecinos? - Friends Journal<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/son-los-animales-nuestros-vecinos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfSon los animales nuestros vecinos? 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