{"id":3117443,"date":"2006-03-01T00:00:53","date_gmt":"2006-03-01T05:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/impuro\/"},"modified":"2006-03-01T00:00:53","modified_gmt":"2006-03-01T05:00:53","slug":"impuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impuro\/","title":{"rendered":"\u00a1Impuro!"},"content":{"rendered":"<p>El sol apretaba con todas sus fuerzas sobre la Tierra aquel d\u00eda, hasta tal punto que sent\u00eda que mis ojos pod\u00edan estallar en llamas. Cuando mi madre me pidi\u00f3 que trajera agua del pozo del pueblo, pensamientos de mil cosas mejores que hacer zumbaron en mi cabeza. Entonces mi est\u00f3mago rugi\u00f3, anticipando la sabrosa sopa que preparar\u00eda para la cena.  <\/p>\n<p>As\u00ed que sal\u00ed al exterior y lentamente desenred\u00e9 las correas de cuero trenzado de cada uno de los cubos de agua de piel de cabra. Colgando los cubos en el yugo de madera y levant\u00e1ndolo sobre mis hombros, me qued\u00e9 all\u00ed un rato, balance\u00e1ndome de un lado a otro, fingiendo que era un gigante caminando sobre una larga cuerda tendida entre el sol y la luna, usando el yugo para equilibrarme mientras cruzaba el cielo. Para hacerlo a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil, cerr\u00e9 los ojos, y fue entonces cuando una historia apareci\u00f3 en mi mente. La hab\u00eda escuchado muchas veces antes de mi amigo el carpintero, que viv\u00eda al lado. Hab\u00eda construido peque\u00f1as sillas para los ni\u00f1os del pueblo para que pudi\u00e9ramos entrar en su taller y sentarnos all\u00ed escuchando sus historias mientras \u00e9l trabajaba y nosotros hund\u00edamos los dedos de los pies en el serr\u00edn y las virutas de madera. Esta historia era una de mis favoritas, y con la primera l\u00ednea resonando en mi cabeza, la siguiente ya estaba surgiendo.     <\/p>\n<p>\u00c9rase una vez una rana que descubri\u00f3 un pozo agradable, profundo, oscuro y fresco y decidi\u00f3 que le gustaba tanto que se lo quedar\u00eda solo para ella. As\u00ed que se dedic\u00f3 a asustar a todos los dem\u00e1s animales. Se sentaba en una cornisa de roca en el interior del pozo, justo en la l\u00ednea de agua, hinchaba el pecho y rug\u00eda una amenaza que resonaba y se hinchaba al ascender por las paredes empinadas como una nube de tormenta en plena voz:  <\/p>\n<blockquote><p>\u00a1Soy un monstruo terrible!<br \/>\n\u00a1Hago que el le\u00f3n huya con el rabo entre las piernas!<br \/>\n\u00a1Aplasto al camello bajo un pie!<br \/>\n\u00a1Me limpio los dientes con el pico del \u00e1guila!<br \/>\n\u00a1He tomado el poder de este pozo para m\u00ed!<br \/>\nYo . . . soy . . . \u00a1in-ven-ci-ble!<br \/>\nMarchaos.<br \/>\nMarchaos.<br \/>\nMarchaos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Al o\u00edr esta audaz afirmaci\u00f3n, animales de todo tipo se reunieron cerca. Uno a uno encontraron el valor para acercarse sigilosamente a la pared del pozo y mirar por encima. <\/p>\n<p>Cada vez que un animal se acercaba, la rana se deslizaba al agua y se balanceaba arriba y abajo, haciendo que la superficie del agua se ondulara, distorsionando el reflejo de la criatura de arriba. Al o\u00edr la amenaza y ver lo que parec\u00eda ser un monstruo terrible, cada animal se retiraba apresuradamente. <\/p>\n<p>El primero en probar suerte fue un gallo valiente que salt\u00f3 sobre el borde pedregoso del pozo para ver de qu\u00e9 se trataba todo el alboroto. En pleno vuelo fue recibido por el siguiente desaf\u00edo resonante de la rana: <\/p>\n<blockquote><p>\u00a1Soy un monstruo terrible!<br \/>\n\u00a1Hago que el le\u00f3n huya con el rabo entre las piernas!<br \/>\n\u00a1Aplasto al camello bajo un pie!<br \/>\n\u00a1Me limpio los dientes con el pico del \u00e1guila!<br \/>\n\u00a1He tomado el poder de este pozo para m\u00ed!<br \/>\nYo . . . soy . . . \u00a1in-ven-ci-ble!<br \/>\nMarchaos.<br \/>\nMarchaos.<br \/>\nMarchaos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Gritando como si hubiera aterrizado sobre brasas, el gallo salt\u00f3 hacia atr\u00e1s, batiendo sus alas al caer contra el suelo. Cuando regres\u00f3 corriendo hacia los otros animales, le preguntaron qu\u00e9 hab\u00eda visto. Se qued\u00f3 all\u00ed temblando, sin decir nada, ni p\u00edo, como un fantasma.  <\/p>\n<p>Luego una vaca, un perro y una cabra lo intentaron en sucesi\u00f3n, y ellos tambi\u00e9n corrieron en p\u00e1nico de vuelta a los dem\u00e1s. Finalmente, una dulce joven burra no pudo soportarlo m\u00e1s. Ten\u00eda que saber qu\u00e9 estaba causando todo ese alboroto. Se acerc\u00f3 a grandes zancadas, tan fuerte como pudo, haci\u00e9ndole saber a ese monstruo acuoso que no era lo \u00fanico grande en el mundo. Mirando dentro del pozo sombr\u00edo y escuchando la amenaza, sus orejas se erguieron y ella tambi\u00e9n se gir\u00f3 y corri\u00f3. Rebuznando, con la cola estirada detr\u00e1s de ella, se estrell\u00f3 de lleno contra un grupo de arbustos antes de girarse para mirar hacia atr\u00e1s, solo sus orejas temblorosas y sus ojos saltones visibles a trav\u00e9s de las hojas.     <\/p>\n<p>Esto continu\u00f3 toda la ma\u00f1ana. Al mediod\u00eda, casi todos los animales que usaban el pozo, y algunos que normalmente no lo hac\u00edan, se hab\u00edan turnado. Se acurrucaron juntos cerca, reviviendo sus gritos, cada uno informando de algo m\u00e1s temible que el anterior.  <\/p>\n<p>Durante todo el tiempo, una peque\u00f1a mona de color marr\u00f3n casta\u00f1o se sent\u00f3 en una piedra a una distancia segura observando el desfile y observando las payasadas, rasc\u00e1ndose primero la cabeza, luego el vientre, luego la cabeza de nuevo. Por fin le toc\u00f3 el turno de mirar dentro del pozo, y lo hizo con gran pompa, caminando hacia la pared con pasos enormes, luego saltando sobre la cornisa, y por supuesto haciendo sus caras de mona al agua de abajo. Con cada cara divertida se re\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s fuerte, no tanto de s\u00ed misma como de los animales tontos que se hab\u00edan asustado de muerte al mirar sus propios reflejos en el agua oscura y brillante.  <\/p>\n<p>Entonces la mona hizo un lazo con una cuerda de vides tejidas, y cuidadosamente pesc\u00f3 a la rana, que se sent\u00f3 parpadeando a la luz del sol que ca\u00eda sobre el claro polvoriento. Con tristeza continu\u00f3 proclamando su monstruosa ira: <\/p>\n<blockquote><p>Soy un . . . un monstruo terrible . . . errr, umm . . .<br \/>\nHago que el, el le\u00f3n huya con el rabo y . . . Yo, eh . . .<\/p><\/blockquote>\n<p>Entonces la mona llam\u00f3 a los otros animales para que se acercaran y se enfrentaran a la fuente de su susto.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s de todo\u00bb, les dijo la mona, \u201cno estabais completamente equivocados. Si os hubierais tomado la molestia de echarle un buen vistazo, bueno, es un poquito feo, \u00bfno es as\u00ed?\u00bb<\/p>\n<p>Riendo como siempre hac\u00eda al final de esta historia, levant\u00e9 el yugo de madera y los cubos de nuevo sobre mis hombros y mir\u00e9 por el camino hacia el pozo. El sol de pleno verano era implacable. No hab\u00eda llovido en semanas, y los arroyos y abrevaderos estaban casi todos secos.  <\/p>\n<p>El aire brillaba en la distancia, y pens\u00e9 que pod\u00eda o\u00edr campanas resonando y un canto bajo y mon\u00f3tono. Sacud\u00ed la cabeza para despejar mis o\u00eddos y me di cuenta con alivio de que no era yo, sino las voces f\u00fanebres de personas que se acercaban al pozo desde el otro lado. Al principio, no pod\u00eda entender las palabras. As\u00ed que di unos pasos por el camino, con los cubos chapoteando. Al empezar a caminar, las voces se hicieron m\u00e1s claras.    <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Impuro!\u00bb, gem\u00edan lentamente. \u00ab\u00a1Impuro! \u00a1Impuro!\u00bb <\/p>\n<p>El miedo me apu\u00f1al\u00f3. \u00bfQu\u00e9 era impuro? \u00a1El pozo! \u00bfPodr\u00eda estar contaminada el agua? Depend\u00edamos de ese pozo.    <\/p>\n<p>Camin\u00e9 m\u00e1s r\u00e1pido. El canto se hac\u00eda m\u00e1s fuerte. Al pasar por el taller de Yeshu, ech\u00e9 un vistazo. Mi amigo el carpintero estaba mirando hacia arriba, con los ojos muy abiertos. Me detuve y esper\u00e9 a que dejara sus herramientas y saliera.    <\/p>\n<p>Sali\u00f3 a la carretera caminando r\u00e1pido ya, pasando corriendo a mi lado mientras yo me apresuraba a alcanzarle. \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieren decir con &#8216;\u00a1Impuro!&#8217; Yeshu?\u00bb, grit\u00e9. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es impuro? \u00bfEl agua?\u00bb   <\/p>\n<p>No dijo nada, pero la expresi\u00f3n de su mand\u00edbula me dec\u00eda lo decidido que se sent\u00eda. \u00bfPero sobre qu\u00e9? A estas alturas ya me costaba respirar. \u00ab\u00a1\u00bfYeshu?!\u00bb, repet\u00ed.    <\/p>\n<p>Mirando hacia abajo, se acerc\u00f3 y sin esfuerzo tom\u00f3 el yugo de mi hombro al suyo. Liberado del peso, mi coraz\u00f3n se ralentiz\u00f3 gradualmente mientras recuperaba el aliento. <\/p>\n<p>\u00abSe est\u00e1n llamando a s\u00ed mismos impuros\u00bb, dijo, mirando fijamente la carretera hacia el grupo heterog\u00e9neo de personas que se agolpaban frente al pozo.<\/p>\n<p>\u00abYeshu, no entiendo\u00bb.<\/p>\n<p>Parec\u00eda estar pensando en voz alta mientras caminaba. \u00abEstas personas tienen una enfermedad llamada lepra. Nadie sabe qu\u00e9 la causa. La enfermedad es terrible, y el temor y el rechazo que trae hacen que el sufrimiento sea a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de soportar.   <\/p>\n<p>Los dedos de las manos y de los pies se pudren en el cuerpo y se caen. Incluso la nariz de una persona a veces. Pronto lo ver\u00e1s por ti mismo\u00bb. Aceler\u00f3 el paso, y tuve que echar a correr despu\u00e9s de cada pocos pasos, solo para seguirle el ritmo. <\/p>\n<p>\u00abTodo el mundo les tiene miedo\u00bb, continu\u00f3 Yeshu. \u00abMiedo de contraer la enfermedad a trav\u00e9s del tacto o incluso a trav\u00e9s del aire. Estas personas son expulsadas por sus vecinos e incluso por sus familias, y condenadas a vagar de pueblo en pueblo. Incapaces de trabajar, incluso cuando son h\u00e1biles. Sin hogar. Mendigando, y rebuscando entre la basura en busca de un trozo de comida o un trapo para envolver sus heridas.     <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de todo lo dem\u00e1s, han perdido sus nombres. La gente llama a estas almas desdichadas &#8216;leprosos&#8217;, como si la lepra fuera su madre y su padre. O su pueblo natal. Aquellos que tienen la suerte de escapar de esta aflicci\u00f3n obligan a los que est\u00e1n en agon\u00eda a advertir de su acercamiento con campana y voz. A\u00f1adiendo a la herida, los que sufren deben condenarse a s\u00ed mismos a vivir como parias. \u00a1Aquellos que eligen caminar en silencio, que no se marcan a s\u00ed mismos en voz alta, podr\u00edan ser apedreados hasta la muerte!     <\/p>\n<p>As\u00ed que eso es lo que oyes, Daavi. Eso y el dolor de ser rechazado por otros a los que no tienen ning\u00fan deseo de da\u00f1ar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 vas a hacer?\u00bb, le pregunt\u00e9. <\/p>\n<p>\u00abLo que pueda\u00bb, respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Para entonces est\u00e1bamos cerca. Pod\u00eda ver claramente a la banda de extra\u00f1os, de pie juntos frente a nosotros. Me olvid\u00e9 de mirar la carretera y casi tropec\u00e9 y ca\u00ed. Lo que vi fue m\u00e1s horrible que cualquier cosa que Yeshu pudiera haber descrito.   <\/p>\n<p>Eran dolorosamente delgadas, estas personas, con el pelo largo y enmara\u00f1ado y la ropa hecha jirones. Muchos cojeaban sobre palos, sosteniendo en el aire el mu\u00f1\u00f3n de un pie atado con trapos sucios. Algunos llevaban a otros que eran ancianos o estaban m\u00e1s gravemente lisiados. Continuaron gimiendo lentamente su canci\u00f3n abrasadora: \u00ab\u00a1Impuro! \u00a1Impuro!\u00bb   <\/p>\n<p>Sent\u00ed que Yeshu hac\u00eda una mueca mientras me agarraba del brazo.<\/p>\n<p>Entonces vi a un ni\u00f1o, no mucho mayor que yo, mirando desde detr\u00e1s del hombro de una mujer. Nunca le he olvidado porque ten\u00eda un ojo azul y otro marr\u00f3n, y nunca antes hab\u00eda visto ojos azules. Se llev\u00f3 una mano a la cara, con varios dedos faltantes. Me sent\u00ed abrumado por la culpa y la pena, y, s\u00ed, el horror.   <\/p>\n<p>Fue entonces cuando me di cuenta de que se estaba formando una multitud. Los amigos de mis padres, nuestros vecinos, gente que ve\u00eda todos los d\u00edas estaban gritando: \u00ab\u00a1Marchaos! Qu\u00e9 verg\u00fcenza por poner en peligro a gente inocente. \u00a1Alejaos de nuestro pozo!\u00bb <\/p>\n<p>Algunos incluso recogieron piedras y las arrojaron. Pero el grupo desolado no retrocedi\u00f3. Empezaron a suplicar por agua y por comida.  <\/p>\n<p>Busqu\u00e9 a Yeshu con la mirada. Se hab\u00eda ido. Por un momento pens\u00e9: \u00ab\u00bfPodr\u00eda estar retrocediendo? \u00bfTambi\u00e9n estaba sintiendo miedo?\u00bb  <\/p>\n<p>Entonces le vi en el pozo, llenando mis cubos con agua. Levant\u00f3 los cubos goteando sobre sus hombros y comenz\u00f3 a caminar hacia la banda de parias. Frunc\u00ed el ce\u00f1o, dividido por la mitad. Una voz en un o\u00eddo susurraba: \u00ab\u00bfC\u00f3mo pudiste haber dudado de \u00e9l?\u00bb. En el otro o\u00eddo o\u00ed: \u00ab\u00bfPero qu\u00e9 dir\u00e1 mam\u00e1 cuando se entere de que dej\u00e9 que Yeshu usara nuestros cubos para esto?\u00bb    <\/p>\n<p>La gente del pueblo estaba horrorizada, pero nadie tuvo el valor de desafiar a este carpintero alto y voluntarioso. Cuando Yeshu se acerc\u00f3, los marginados comenzaron a retroceder. Las piedras y las burlas no les mover\u00edan, pero el miedo al contacto f\u00edsico con una persona \u201climpia\u00bb s\u00ed.  <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Dejad el agua all\u00ed!\u00bb, grit\u00f3 uno. \u00ab\u00a1No nos toqu\u00e9is!\u00bb <\/p>\n<p>\u00abFui tocado por vosotros en el momento en que os vi\u00bb, respondi\u00f3 Yeshu, sonriendo con iron\u00eda. \u00abSi he de compartir alg\u00fan d\u00eda la carga que llev\u00e1is tan valientemente, que as\u00ed sea\u00bb. Asinti\u00f3 con la cabeza una vez, con firmeza, y luego solt\u00f3 como si el pensamiento se estuviera formando en sus labios: \u00ab\u00a1Me marcar\u00eda mucho peor no hacer nada!\u00bb  <\/p>\n<p>Le devolvieron la mirada sin comprender, confundidos.<\/p>\n<p>Entonces Yeshu se anim\u00f3. Lo que dijo a continuaci\u00f3n revel\u00f3 que hab\u00eda encontrado, en su mente, un t\u00e9rmino medio donde era seguro para estas almas desoladas acercarse. Pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfTen\u00e9is vasijas de agua?\u00bb  <\/p>\n<p>R\u00e1pidamente, sacaron vasijas parcialmente rotas y calabazas desgastadas del interior de sus harapientos paquetes. Yeshu camin\u00f3 de persona en persona, llenando los recipientes extendidos hasta el borde. Todos bebieron como si no hubieran probado el agua en una semana.  <\/p>\n<p>Yeshu volvi\u00f3 a llenar sus recipientes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de terminar, se volvi\u00f3 hacia la gente del pueblo. \u00abTraedme pan\u00bb, pidi\u00f3. \u00abPor favor. Aunque tenga una semana\u00bb.  <\/p>\n<p>Nadie se movi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abPor el amor de Dios, echad una mano. Esta gente se est\u00e1 muriendo de hambre\u00bb, implor\u00f3. \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos de nosotros no hemos luchado contra una hambruna? \u00bfO una mala cosecha? Todos hemos conocido el hambre\u00bb. Esper\u00f3, luego dijo: \u00abSe acerca el A\u00f1o del Jubileo. Podemos empezar antes . . . \u00a1hoy!\u00bb  <\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, nadie se movi\u00f3. La mayor\u00eda solo miraba al suelo. <\/p>\n<p>La cara de Yeshu comenz\u00f3 a enrojecer. Pod\u00eda decir por la forma en que la gente estaba de pie que si gritaba todos correr\u00edan. <\/p>\n<p>\u00abYeshu\u00bb, le llam\u00e9. \u00abReunir\u00e9 a tu grupo de cuentos\u00bb. <\/p>\n<p>\u00c9l entendi\u00f3 al instante y se relaj\u00f3, asintiendo ligeramente.<\/p>\n<p>Corr\u00ed por el pueblo, animando a los ni\u00f1os a traer a Yeshu todo el pan que pudieran encontrar. Una multitud de ni\u00f1os pronto se form\u00f3 en el pozo. Sab\u00edamos d\u00f3nde estaba cada trozo de pan, incluyendo piezas que hab\u00edan estado en un estante durante toda una fase de la luna. Muchos de nosotros tendr\u00edamos menos para comer esa noche de lo que sol\u00edamos tener, pero valdr\u00eda la pena.   <\/p>\n<p>Yeshu reparti\u00f3 el pan, dejando caer los trozos m\u00e1s duros en cuencos de agua que los marginados le extendieron. Tan pronto como el pan se abland\u00f3, lo arrebataron con las manos ahuecadas y lo sorbieron. Yeshu se ri\u00f3, y ellos se rieron tambi\u00e9n. \u00a1Algunos no ten\u00edan dientes!   <\/p>\n<p>Entonces vi los hombros del carpintero elevarse y asentarse mientras tomaba una respiraci\u00f3n m\u00e1s profunda y la soltaba. La gente de la multitud probablemente pens\u00f3 que hab\u00eda estado de pie bajo el sol demasiado tiempo cuando, uno por uno, se acerc\u00f3 a cada persona de ese grupo de almas perdidas y les dio algo que val\u00eda m\u00e1s que pan y agua. <\/p>\n<p>Toc\u00f3 a cada uno.<\/p>\n<p>A este hombre en el hombro. A esa mujer en la mano. El joven cuyos ojos se hab\u00edan encontrado con los m\u00edos, un ojo marr\u00f3n, el otro azul, recibi\u00f3 una caricia en la mejilla. El chico sonri\u00f3 ampliamente e inclin\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s, mostrando su cara al cielo.   <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Dios te bendiga!\u00bb, declar\u00f3 una anciana despu\u00e9s de que Yeshu la abrazara y pasara al siguiente.<\/p>\n<p>Yeshu regres\u00f3 y la tom\u00f3 por los hombros. \u00abDios nos bendice continuamente a todos\u00bb, dijo. \u00abLa pregunta es, \u00bfme bendecir\u00e1s t\u00fa?\u00bb  <\/p>\n<p>Ella le mir\u00f3 fijamente durante un momento, con la boca abierta. Entonces extendi\u00f3 la mano y le bendijo, tocando su mano en su frente. Todo el grupo harapiento vitore\u00f3, y nosotros, los ni\u00f1os, nos unimos.  <\/p>\n<p>Ech\u00e9 un vistazo a la multitud de vecinos que ahora me parec\u00edan extra\u00f1os, y fue entonces cuando vi a mi padre. Estaba de pie detr\u00e1s de todos los dem\u00e1s, con la espalda contra una pared. Parec\u00eda ansioso, casi acorralado, y hab\u00eda una mirada en sus ojos que nunca antes hab\u00eda visto. Un dolor demasiado triste para soportar. Su cara estaba gris, y sus hombros ca\u00eddos. Me gir\u00e9 para ver qu\u00e9 estaba haciendo Yeshu, y cuando volv\u00ed a buscar a mi padre, se hab\u00eda ido.     <\/p>\n<p>Buscando entre la multitud, pude ver a gente que hab\u00eda conocido toda mi vida, de pie r\u00edgidamente en silencio, con los ojos duros como piedras. Parec\u00edan m\u00e1s lejos, m\u00e1s peque\u00f1os. <\/p>\n<p>Ese silencio se levant\u00f3 pronto. Muchos habitantes del pueblo se quejar\u00edan durante d\u00edas despu\u00e9s de la imprudencia de Yeshu. Incluso se envi\u00f3 una delegaci\u00f3n para hablar con Mama Maria, su madre y la partera del pueblo. \u00ab\u00a1No muestra ning\u00fan respeto por las reglas!\u00bb, dijeron. \u00abAhora seremos invadidos por todos los leprosos inmundos de los alrededores\u00bb.    <\/p>\n<p>Mama Maria no quiso saber nada de eso. \u00abLo impuro est\u00e1 en nuestras mentes\u00bb, respondi\u00f3, con la mand\u00edbula firmemente apretada. \u00abEs una forma de ver, no de ser. Ninguno de nosotros pasa por la vida sin enfermedad. La enfermedad no es una marca de pecado\u00bb. Sacudi\u00f3 la cabeza con firmeza. \u00abEs una se\u00f1al de mala fortuna.    <\/p>\n<p>Ya sab\u00e9is que mi hijo tiene su propia forma de ver el mundo. \u00bfPor qu\u00e9 no le ped\u00eds que os lo explique?\u00bb<\/p>\n<p>Pero simplemente se fueron refunfu\u00f1ando.<\/p>\n<p>En cuanto a m\u00ed, aquella tarde volv\u00ed a casa sinti\u00e9ndome como el h\u00e9roe de la Gran Incursi\u00f3n del Pan. Pero esa bravuconer\u00eda pronto se desvaneci\u00f3. A altas horas de la noche, qued\u00e1ndome dormido en la cama, lo \u00fanico en lo que pod\u00eda pensar era en el chico que hab\u00eda visto, sujetando con sus manos llenas de cicatrices y heridas su rostro, y mir\u00e1ndome con un ojo azul y otro marr\u00f3n.  <\/p>\n<p>Me pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfEstar\u00e1 durmiendo ahora? Si es as\u00ed, \u00bfd\u00f3nde? \u00bfQu\u00e9 tipo de vida tendr\u00e1?\u00bb<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 me hubiera acercado a abrazarlo.<\/p>\n<p>Cuando el sue\u00f1o finalmente me invadi\u00f3, so\u00f1\u00e9 que estaba perdido en un bosque oscuro. Estaba tan inmerso en la profunda oscuridad que ni siquiera pod\u00eda ver mis propias manos ni tocarme la cara para asegurarme de que todav\u00eda estaba all\u00ed. <\/p>\n<p>A mi alrededor, pod\u00eda o\u00edr a gente deambulando sin rumbo fijo. Pero cuando ped\u00eda ayuda, lo \u00fanico que o\u00eda eran sus pasos mientras se alejaban a toda prisa. <\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente fui a visitar a Yeshu en su taller y le cont\u00e9 lo que hab\u00eda sentido el d\u00eda anterior y lo que hab\u00eda so\u00f1ado. Me mir\u00f3 a los ojos durante un largo rato, sin decir nada. Finalmente, se levant\u00f3 y se acerc\u00f3 a la ventana. Se\u00f1al\u00f3 los restos del cad\u00e1ver de una cabra al otro lado de la carretera.   <\/p>\n<p>\u00abLa culpa y la l\u00e1stima son tan in\u00fatiles como ese mont\u00f3n de podredumbre\u00bb, dijo. Son sentimientos que te paralizar\u00e1n igual que a esa pobre cabra vieja con su vientre hinchado y sus patas extendidas r\u00edgidamente\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abPero me siento fatal\u00bb, dije. \u00abEse chico con un ojo azul y otro marr\u00f3n&#8230; Ojal\u00e1 me hubiera acercado a abrazarlo, o le hubiera dado mi capa o algo as\u00ed. Me sent\u00ed mal por \u00e9l. Y ahora me siento fatal, como si le hubiera fallado&#8230; y a m\u00ed mismo\u00bb. <\/p>\n<p>Yeshu inclin\u00f3 ligeramente la cabeza hacia un lado.<\/p>\n<p>\u00abCuando nos vemos sintiendo tal culpa o l\u00e1stima\u00bb, dijo, \u00abnecesitamos encontrar otros sentimientos que puedan llevarnos a hacer algo \u00fatil de verdad\u00bb. Hizo una pausa y me mir\u00f3 a los ojos. <\/p>\n<p>\u00abPara lograr eso\u00bb, continu\u00f3 con cuidado, \u00aba veces tenemos que mirar dentro de nosotros mismos y pedir a nuestros corazones que re\u00fanan la compasi\u00f3n para suavizar nuestra indignaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Yeshu estaba viendo lo que yo no hab\u00eda podido ver, que mi culpa y mi l\u00e1stima estaban encubriendo la profunda ira y el miedo que hab\u00eda sentido al ver a ese chico y a sus compa\u00f1eros en tal miseria.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPero c\u00f3mo?\u00bb, pregunt\u00e9. \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedo hacer eso?\u00bb  <\/p>\n<p>La mirada de Yeshu vol\u00f3 por encima de mi cabeza hacia el horizonte. Observ\u00e9 c\u00f3mo sus labios se mov\u00edan ligeramente dentro de esa espesa barba, como si estuviera probando diferentes palabras. Entonces sus ojos volvieron a los m\u00edos.  <\/p>\n<p>\u00abPrimero, aprende a reconocer la injusticia. \u00a1No te apartes! Siente la ira que viene. Luego pide a tu coraz\u00f3n que te ayude a empezar a moldear esa rabia incandescente en amor\u00bb.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a su banco de trabajo y cogi\u00f3 una tabla de cedro reci\u00e9n cortada y de color rojizo. Observ\u00e9 y esper\u00e9. Sostuvo la tabla recta y mir\u00f3 a lo largo de su borde durante un rato. \u00abEs como usar un horno ardiente para convertir la masa en pan. O cocer arcilla para hacer vasijas de agua\u00bb.   <\/p>\n<p>Unas lluvias de verano barrieron sus ojos. \u00abEl calor es como la rabia. Ambos pueden usarse para hacer algo\u00bb. <\/p>\n<p>Me esforc\u00e9 por entender, mientras Yeshu pensaba en voz alta un poco m\u00e1s. \u00abEl amor que a\u00f1adimos a la mezcla tiene que llevarnos a actuar. Y la acci\u00f3n debe ser constructiva. El amor y la compasi\u00f3n canalizan lo que empieza con una rabia ardiente, para que la rabia tenga valor. \u00bfLo ves, Daavi?\u00bb <\/p>\n<p>Escuch\u00e9 con atenci\u00f3n, pero lo \u00fanico que pude hacer fue fijarme en la bandada de palabras que estaban dando vueltas a algo demasiado grande para comprender.<\/p>\n<p>Yeshu vio mi mirada inexpresiva y, dejando la tabla sobre su banco de trabajo, cogi\u00f3 un cincel y un mazo de madera. A menudo, cuando buscaba palabras, cog\u00eda una herramienta y empezaba a usarla. Durante un buen rato trabaj\u00f3 en silencio, dando forma a la tabla para que encajara en las otras piezas de la puerta que estaba haciendo. Despu\u00e9s de un buen rato, se apoy\u00f3 en el banco, todav\u00eda sosteniendo las herramientas, y se qued\u00f3 mirando la superficie llena de cicatrices de la parte superior del banco.   <\/p>\n<p>Entonces volvi\u00f3 a mirar atentamente las herramientas y dijo: \u00abCuando era ni\u00f1o, mi padre, mi Abba Yosef, me ense\u00f1\u00f3 que la vida es un oficio igual que la carpinter\u00eda. Pero de lo que te estoy hablando es muy dif\u00edcil. Mucho m\u00e1s dif\u00edcil que hacer una puerta de cedro. M\u00e1s dif\u00edcil incluso que construir un Templo para Dios. Convertir la rabia en amor y el amor en acci\u00f3n es una habilidad que se aprende haciendo. Y ayuda tener un buen maestro, \u00bfno crees?\u00bb<\/p>\n<p>Asent\u00ed con la cabeza y una sonrisa se abri\u00f3 paso a trav\u00e9s de mis labios comprimidos.<\/p>\n<p>Sus ojos se iluminaron. \u00ab\u00a1He tenido muchos!\u00bb <\/p>\n<p>\u00abTodos nosotros seguimos aprendiendo\u00bb, continu\u00f3, \u00abc\u00f3mo elaborar actos de amor a partir de la rabia. Todav\u00eda no se ha hecho a la perfecci\u00f3n. O al menos solo raramente. Pero cuando lo hagamos bien, ser\u00e1 como la puerta m\u00e1s hermosa que hayas visto jam\u00e1s. Una puerta a una posada cuando est\u00e1s cansado y fatigado y, en lugar de rechazarte, el due\u00f1o te da la bienvenida. Una puerta que se abre cuando llamas a ella. Una puerta al cielo que est\u00e1 dentro de todos nosotros, aqu\u00ed en esta Tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Yeshu permaneci\u00f3 en silencio durante un largo rato. Luego volvi\u00f3 a dejar el mazo y el cincel, uno al lado del otro, y empez\u00f3 a pasearse de un lado a otro entre las virutas de madera y el serr\u00edn del suelo del taller. <\/p>\n<p>\u00abEsa gente que conocimos ayer&#8230; lo que realmente necesita es justicia\u00bb, me dijo, \u00abno caridad. Necesitan pozos propios en lugar de unas gotas de nuestra agua para mojar labios resecos; peor a\u00fan, gotas que tuvieron que ser mendigadas\u00bb.<\/p>\n<p>Entrelaz\u00f3 sus dedos delante de su pecho. \u00abHasta que llegue el d\u00eda en que puedan regresar a casa y vivir entre su propia gente, deben tener no solo pozos, sino tierra y herramientas de labranza para que puedan vivir juntos en un lugar decente y alimentarse a s\u00ed mismos\u00bb. <\/p>\n<p>Se qued\u00f3 mirando por la puerta y por el camino hacia el pozo de nuestro pueblo. \u00abUn d\u00eda les ayudaremos a hacer esto, t\u00fa y yo\u00bb. Me ech\u00f3 una mirada.  <\/p>\n<p>Cuando dijo eso, siempre que me dec\u00eda algo as\u00ed, aunque me sent\u00eda complacido y especial, listo para emprender el camino que se hab\u00eda trazado, un momento despu\u00e9s parec\u00eda como caminar por un precipicio.<\/p>\n<p>Si tan solo hubiera podido ver el futuro.<\/p>\n<p>Aquella noche tuve un segundo sue\u00f1o. Era el crep\u00fasculo y yo estaba solo en el desierto. Sent\u00eda mucha hambre y sed. De repente, una figura solitaria apareci\u00f3 ante m\u00ed y sabore\u00e9 pan en mi boca. Y agua fresca en mis labios. Cerr\u00e9 los ojos y los abr\u00ed de nuevo.     <\/p>\n<p>Era el carpintero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sol apretaba con todas sus fuerzas sobre la Tierra aquel d\u00eda, hasta tal punto que sent\u00eda que mis ojos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":546,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[11871,11479,11005,10867,10871,11494],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3117443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-biblia","tag-crecimiento-espiritual","tag-jesus","tag-ninos","tag-pobreza","tag-sanacion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00a1Impuro! - Friends Journal<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/impuro\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00a1Impuro! 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