{"id":3117828,"date":"2007-07-01T00:00:39","date_gmt":"2007-07-01T04:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/ninos-guerra-juego-violencia-y-barbies\/"},"modified":"2007-07-01T00:00:39","modified_gmt":"2007-07-01T04:00:39","slug":"ninos-guerra-juego-violencia-y-barbies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/ninos-guerra-juego-violencia-y-barbies\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os, guerra, juego, violencia (y Barbies)"},"content":{"rendered":"<p>Cuando empec\u00e9 la aventura de la crianza, supuse que era demasiado inteligente e ilustrada como para que los juegos de guerra tuvieran cabida en mi familia. Dos ni\u00f1os y muchos a\u00f1os despu\u00e9s, tengo una perspectiva muy diferente. Ciertamente soy m\u00e1s humilde, pero ya no me conformo con la vieja pregunta de c\u00f3mo evitar que la infancia practique para la guerra. He encontrado preguntas que parecen m\u00e1s grandes y profundas. \u00bfD\u00f3nde experimentamos la violencia en nuestros hogares? \u00bfC\u00f3mo encaja el conflicto en la din\u00e1mica de poder y el entrenamiento de roles sexuales? \u00bfC\u00f3mo podemos interactuar activamente con las necesidades emocionales de los ni\u00f1os que participan en juegos que nos resultan preocupantes?      <\/p>\n<p>Tenemos una base s\u00f3lida desde la que empezar a explorar estas preguntas. Una de las cosas m\u00e1s maravillosas de ser padres es que cada d\u00eda se nos recuerda un principio central del cuaquerismo: el de Dios en cada uno. Sabemos, sin lugar a dudas, que los seres humanos que son nuestros hijos son buenos. (\u00a1Si tan solo pudi\u00e9ramos recordar que sus padres son igual de buenos!). As\u00ed como nuestros anhelos m\u00e1s profundos son estar alineados con el esp\u00edritu de Dios, tambi\u00e9n lo es para nuestros hijos. Gracias a Dios que nuestro trabajo como padres no es tomar la naturaleza b\u00e1sicamente pecaminosa de los ni\u00f1os y transformarla en algo piadoso mediante aplicaciones rigurosas de pr\u00e1cticas virtuosas. El trabajo ni siquiera es tomar la pizarra en blanco y neutra de un reci\u00e9n nacido y escribir en ella para crear un ser humano amoroso y compasivo. Nuestro trabajo es simplemente hablarle a ese Dios que hay en nuestros hijos.       <\/p>\n<p>As\u00ed como hay algo innato en la bondad de nuestros hijos, ellos (y nosotros) tenemos una tendencia subyacente hacia el amor y hacia el buen trato a los dem\u00e1s. Nadie tiene que ser entrenado para salir de una naturaleza que es violenta de coraz\u00f3n. La conexi\u00f3n con la bondad puede verse oscurecida, pero no tiene que ser ense\u00f1ada. Como padres, podemos actuar desde una fuente de amor y compasi\u00f3n lo mejor que sepamos, para alcanzar lo mismo en nuestros hijos, y para reflejar lo que vemos de vuelta a ellos. Es como los buenos modales. Los ni\u00f1os no necesitan ser entrenados en buenos modales; necesitan <em>ser tratados con<\/em> buenos modales.     <\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n tenemos que establecer pol\u00edticas. En nuestro esfuerzo por criar ni\u00f1os amantes de la paz, es f\u00e1cil agrupar el conflicto, la violencia y los juegos de guerra y tratar de evitarlos por completo. Tambi\u00e9n obtenemos una peque\u00f1a satisfacci\u00f3n, tal vez, al estar en contra de los juegos de guerra. Es una forma concreta de defender nuestros principios. Pero el conflicto y la violencia son dos fen\u00f3menos enormes, complejos y superpuestos, y yo veo los juegos de guerra como un subconjunto muy peque\u00f1o, en la medida en que tengan algo que ver con cualquiera de los dos.    <\/p>\n<p>Como cu\u00e1queros, somos bastante ambivalentes con respecto al conflicto. Por un lado, estamos profundamente comprometidos con la reducci\u00f3n de los niveles de conflicto en el mundo, viendo las formas cada vez m\u00e1s destructivas en que se libra como un flagelo importante de la humanidad. Por otro lado, nosotros mismos estamos en un conflicto significativo con muchos de los valores y supuestos del mundo que nos rodea. Entendemos la importancia de sacar ese conflicto a la superficie, de decir la verdad al poder.   <\/p>\n<p>Este conflicto sobre el conflicto se manifiesta en nuestras familias. Muchos de nosotros estamos fuertemente apegados \u2014por creencia, entrenamiento o miedo\u2014 a la \u201cpaz a cualquier precio\u00bb, haciendo de la evitaci\u00f3n del conflicto un objetivo positivo en casa. Sin embargo, en realidad, nuestras vidas est\u00e1n llenas de conflicto. Los c\u00f3nyuges discuten, las reglas se resisten, los hermanos se utilizan entre s\u00ed, y todos traen sus disgustos a casa, donde es m\u00e1s seguro dejarlos salir. Si no podemos reconocer el conflicto abiertamente \u2014en nosotros mismos y en nuestros hijos\u2014 simplemente se vuelve subterr\u00e1neo, volvi\u00e9ndose inaccesible a la resoluci\u00f3n. De alguna manera, necesitamos ver los juegos de guerra \u2014o tal vez nuestro conflicto con nuestros hijos sobre los juegos de guerra\u2014 como incrustados en este contexto m\u00e1s amplio.     <\/p>\n<p>Si bien el conflicto tiene algunas cualidades redentoras (aunque muchos de nosotros odiemos admitirlo), la violencia es otra historia. Estamos menos en conflicto con la violencia. Seg\u00fan el diccionario, violar es \u201cinfringir, romper una frontera sin derecho\u00bb. Su opuesto es \u201crespetar\u00bb. Si bien estamos acostumbrados a pensar en la violencia como f\u00edsica, la violencia emocional puede ser igual de da\u00f1ina. Es posible que los juegos de guerra sean menos violentos que algunos comportamientos adultos en nuestras familias que no est\u00e1n sujetos a un escrutinio tan exhaustivo.     <\/p>\n<p>El otro gran marco dentro del cual deben considerarse los juegos de guerra es el del entrenamiento de roles sexuales. El entrenamiento masculino es el tema m\u00e1s claramente en su ra\u00edz. Si bien muchos padres hacen esfuerzos heroicos para evitar transmitir suposiciones tradicionales y estrechas de roles sexuales a nuestros hijos, no podemos evitarlo. Las suposiciones est\u00e1n en el aire, y los ni\u00f1os peque\u00f1os tienen antenas largas y sensibles. Recogen tonos de voz y expresiones faciales de familiares y personas en la calle. Asimilan las im\u00e1genes de la televisi\u00f3n, la publicidad y las tiendas. Sobre todo, aprenden de los ni\u00f1os mayores, a quienes observan como halcones en busca de pistas sobre c\u00f3mo comportarse. (Si bien algunos argumentar\u00edan que los ni\u00f1os est\u00e1n conectados innatamente para la agresi\u00f3n, nunca lo sabremos con certeza hasta que el mundo trate a las ni\u00f1as y a los ni\u00f1os con exactamente las mismas expectativas de humanidad; solo entonces podremos considerar qu\u00e9 interesantes diferencias biol\u00f3gicas podr\u00edan quedar).       <\/p>\n<p>A trav\u00e9s del juego, los ni\u00f1os est\u00e1n tratando de averiguar los roles que se asignan a sus respectivos sexos. Si bien nuestra atenci\u00f3n se centra en el entrenamiento masculino y la violencia de los juegos de guerra, sin embargo, no es m\u00e1s humano ser entrenado como un objeto sexual pasivo que como un soldado. Sin embargo, los juegos de roles sexuales de las ni\u00f1as a menudo no hacen sonar las alarmas en las familias cu\u00e1queras como lo hacen los juegos de guerra. Necesitamos recordar que junto con nuestro Testimonio sobre la Paz tambi\u00e9n tenemos uno sobre la Igualdad; el juego de Barbie merece el mismo escrutinio que el juego de guerra.   <\/p>\n<p>Muchos padres son conscientes y proactivos en torno al entrenamiento general de roles sexuales: ofrecen informaci\u00f3n y opciones fuera de los estereotipos de roles estrechos, modelan alternativas, protegen a sus hijos lo mejor que pueden de los estereotipos m\u00e1s crudos, notan si parecen estar internalizando mensajes sobre qui\u00e9nes tienen que ser y los alientan a ser completamente humanos. Sin embargo, los juegos de guerra persisten. He trabajado en un preescolar con muchos ni\u00f1os peque\u00f1os que estaban decididos a disparar (solo con los dedos si todo lo dem\u00e1s fallaba) y cri\u00e9 a dos de los m\u00edos. Estar cerca de ellos y de todos sus amigos en medio de interminables juegos de tipo b\u00e9lico, dirigiendo lo que a veces parec\u00eda ser una f\u00e1brica de municiones a gran escala en nuestro s\u00f3tano, luchando por introducir temas no violentos en sus juegos y tratando todo el tiempo de mantenerme relajada, flexible y despreocupada (\u00a1nada f\u00e1cil!), tengo algunas observaciones sobre c\u00f3mo interactuar con este fen\u00f3meno.   <\/p>\n<p>Me ha sido muy \u00fatil alejarme de la simple posici\u00f3n moral de que los juegos de guerra son malos. Esa posici\u00f3n nos encierra \u2014y a nuestros hijos\u2014 en un espacio muy estrecho. Si el juego que les resulta tan irresistiblemente atractivo es malo, \u00bfc\u00f3mo pueden <em>ellos<\/em> ser otra cosa? He aprendido a ver los juegos de guerra no como una <em>causa<\/em> de comportamiento violento, sino como un <em>resultado<\/em> de los mensajes sobre el poder y la violencia que est\u00e1n recibiendo del exterior. Dejando ir la urgencia de detener el juego inmoral, aferr\u00e1ndome a mi comprensi\u00f3n de lo buenos que son nuestros hijos, notando la calidad del juego y buscando las ra\u00edces de la violencia, veo una tremenda cantidad de variaci\u00f3n.    <\/p>\n<p>He visto a ni\u00f1os en un acuerdo amistoso, participando en una diversi\u00f3n en\u00e9rgica sin violencia (es decir, nadie est\u00e1 siendo violado) que muchas personas etiquetar\u00edan como juegos de guerra. En nuestra casa, las pistolas de goma fueron la \u00faltima moda durante un par de a\u00f1os. La f\u00e1brica del s\u00f3tano estaba ocupada, y los ni\u00f1os y sus amigos pasaban horas corriendo arriba y abajo por las escaleras, saltando desde detr\u00e1s de las puertas y dispar\u00e1ndose alegremente con gomas el\u00e1sticas. Era una forma de entretenimiento de alta energ\u00eda que a todos les encantaba, y cuando encontraba gomas el\u00e1sticas en lugares oscuros meses despu\u00e9s, sonre\u00eda al recordar el placer que les hab\u00edan dado.   <\/p>\n<p>A veces, las personas est\u00e1n genuinamente fascinadas con alg\u00fan aspecto t\u00e9cnico de un juguete de guerra o con la habilidad involucrada en su uso. He visto a un ni\u00f1o peque\u00f1o disparar una y otra vez una pistola de dardos de espuma, trabajando para perfeccionar su punter\u00eda. La actividad era puro desaf\u00edo personal y desarrollo de habilidades, sin ninguna relaci\u00f3n con la guerra.  <\/p>\n<p>En otras ocasiones, sin embargo, el tema del juego es la guerra, y hay un tono preocupante. Un ni\u00f1o est\u00e1 constantemente en el papel de v\u00edctima o de acosador, o el juego se est\u00e1 utilizando como una forma para que un ni\u00f1o exprese su ira. O se est\u00e1 representando un guion de guerra r\u00edgido, sin que se muestre individualidad o creatividad. Claramente hay un problema en cada una de estas situaciones que debe abordarse, pero es probable que no sea la guerra.   <\/p>\n<p>Lo m\u00e1s probable es que un ni\u00f1o est\u00e9 representando un da\u00f1o experimentado en un intento de obtener ayuda. La pregunta aqu\u00ed no es c\u00f3mo evitar que los ni\u00f1os jueguen a juegos de guerra, sino c\u00f3mo ayudarlos con los problemas que presentan en su juego. \u00bfC\u00f3mo amamos a un acosador? \u00bfC\u00f3mo podemos invitar a nuestros hijos a expresar su ira? \u00bfC\u00f3mo se puede inyectar creatividad en guiones sin vida, o se pueden ofrecer alternativas m\u00e1s interesantes?    <\/p>\n<p>En cierto modo, estas preguntas son m\u00e1s desafiantes. No se pueden responder con una declaraci\u00f3n de creencia. Requieren que pensemos y que participemos activamente con nuestros hijos mientras juegan. Podemos hacer nuestra mejor suposici\u00f3n sobre lo que realmente est\u00e1 sucediendo, entrar en el juego y ofrecer nuestra atenci\u00f3n y recursos para lidiar con ese problema. Si un ni\u00f1o est\u00e1 atacando o siendo atacado con un tono feo, podr\u00edamos cambiar el enfoque a las relaciones de poder entre adultos y ni\u00f1os, convirti\u00e9ndonos nosotros mismos en el objetivo y aligerando el tono. Podr\u00edamos ofrecer una pelea de almohadas como una buena manera de desahogarse. Podr\u00edamos ofrecer un nuevo contexto que permita m\u00e1s juego para la creatividad, de modo que los soldados se conviertan en exploradores o atletas ol\u00edmpicos.      <\/p>\n<p>Si observamos de cerca, puede surgir la respuesta correcta. Tengo un recuerdo, todav\u00eda tan fresco como el d\u00eda en que sucedi\u00f3, de un ni\u00f1o peque\u00f1o de tres o cuatro a\u00f1os en un grupo de juego apunt\u00e1ndome con el dedo. C\u00f3mo responder a \u201c\u00a1Bang, bang, est\u00e1s muerto!\u00bb todav\u00eda era un rompecabezas para m\u00ed. No quer\u00eda moralizar, pero no pod\u00eda encontrar una alternativa atractiva. Sin embargo, \u00e9l segu\u00eda insistiendo y yo segu\u00eda experimentando, sabiendo que hab\u00eda algo que estaba buscando, alguna raz\u00f3n para representar esta fantas\u00eda. Empec\u00e9 a notar que parec\u00eda asustado y solo. Esto no era sorprendente. Tendr\u00edas que sentirte as\u00ed en alg\u00fan nivel en el punto de pretender eliminar a otro ser humano. Parec\u00eda como si este ni\u00f1o peque\u00f1o perteneciera a los brazos de alguien.       <\/p>\n<p>Hab\u00eda estado experimentando con morir, y probando un final dram\u00e1tico y ruidoso para darle algo de sustancia al juego y hacerlo un poco m\u00e1s interesante para m\u00ed. Ahora le a\u00f1ad\u00ed algo de contacto f\u00edsico. Mientras mor\u00eda, me ca\u00ed sobre \u00e9l con gran dramatismo&#8230; y cuidado. Nuestros cuerpos se enredaron, y le expliqu\u00e9 que no pod\u00eda moverme ya que estaba muerto, as\u00ed que tuvo que esforzarse para liberarse. El cambio de tono fue incre\u00edble. Su rostro se relaj\u00f3, y su risa aguda, asustada y forzada cambi\u00f3 a risitas irreprimibles que pod\u00eda compartir con \u00e9l. Estaba encantado con la oportunidad de mostrar lo fuerte que era al liberarse, e inmediatamente estaba listo para repetir el disparo para que pudieran volver a caer sobre \u00e9l. Est\u00e1bamos en contacto c\u00e1lido y animado, y pude ver los miedos desaparecer con la risa.       <\/p>\n<p>El escenario no hab\u00eda cambiado. Todav\u00eda estaba apuntando con un dedo y diciendo: \u201cBang, bang, est\u00e1s muerto\u00bb. Todav\u00eda estaba entrando en su juego, y terminando como la \u201cv\u00edctima\u00bb. Pero de una manera m\u00e1s significativa, el juego se hab\u00eda transformado por completo. Hab\u00eda comenzado como un juego de dominio, soledad y miedo, un juego que representaba todo lo inhumano en la forma en que los hombres (y las mujeres) son entrenados en nuestra sociedad. Sin embargo, se hab\u00eda convertido en un juego de cercan\u00eda, risa y desaf\u00edo f\u00edsico, todas partes de ser humano que desear\u00edamos para todos.     <\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3, sin embargo, no fue la <em>magnitud<\/em> de la transformaci\u00f3n, sino lo <em>f\u00e1cil<\/em> que fue. Tan pronto como not\u00e9 lo asustado y solo que parec\u00eda, fue f\u00e1cil pensar en c\u00f3mo cambiar el juego. Y tan pronto como se le ofreci\u00f3 una alternativa, estaba listo y ansioso por tomarla. Nuestros ni\u00f1os peque\u00f1os no quieren entrenamiento de guerra. No es algo natural. No encaja bien. Si podemos recordar esto, tenemos un poder tremendo para ayudarlos.      <\/p>\n<p>Si bien nos esforzamos por encontrar una respuesta humana a los juegos de guerra que juegan nuestros preciosos hijos, tiene sentido hacer campa\u00f1a contra la venta de juguetes de guerra tambi\u00e9n. Aunque algunos puedan no estar de acuerdo, no estoy tan preocupada por las armas de juguete caseras. Los ni\u00f1os tienen poder sobre su propia construcci\u00f3n. Han ejercido su imaginaci\u00f3n, su habilidad y su creatividad, y conocen la realidad de lo que han hecho. Los juguetes de guerra comprados en la tienda parecen mucho m\u00e1s peligrosos. Pueden ser extremadamente realistas; por lo general, vienen con guiones negativos estrechos y presupuestos publicitarios seductores; glorifican la guerra y la matanza; son caros; y desplazan las alternativas. Al hacer campa\u00f1a contra los juguetes de guerra, sin embargo, recordemos la equidad de g\u00e9nero y consideremos una campa\u00f1a contra los juguetes de sumisi\u00f3n sexual destinados a las ni\u00f1as tambi\u00e9n. Bien podr\u00edan ser las mujeres quienes nos saquen de este l\u00edo de guerra en el mundo adulto, y nuestras ni\u00f1as necesitan todos los recordatorios de su poder real que puedan obtener.       <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay muchas cosas positivas que podemos hacer para criar ciudadanos del mundo no violentos, lo que puede tener tanto o m\u00e1s impacto que la forma en que manejamos los juegos de guerra. Cuando tratamos a los dem\u00e1s con completo respeto (especialmente a los menos poderosos, como nuestros hijos) estamos ofreciendo una alternativa clara al modelo de dominio mundial militar (y en estos d\u00edas principalmente occidental). Cuando invitamos al mundo a nuestras vidas (a trav\u00e9s de visitantes extranjeros, nuestra elecci\u00f3n de programas de televisi\u00f3n, libros, vacaciones y restaurantes) estamos ofreciendo un contacto real con personas que no pueden ser entonces un \u201cenemigo sin rostro\u00bb. Cuando compartimos la historia y la geograf\u00eda mundial a trav\u00e9s de las fronteras culturales, cambiamos la ilusi\u00f3n de que nuestra experiencia es la \u00fanica. Cuando modelamos la resoluci\u00f3n de conflictos \u2014no usando nuestro mayor poder para ganar y no cediendo a la presi\u00f3n, sino escuchando y mostrando respeto, siendo flexibles y creativos sobre las soluciones\u2014 estamos dando a nuestros hijos herramientas para toda la vida.    <\/p>\n<p>Y cuando hablamos abiertamente sobre lo que amamos, los estamos invitando a las verdades m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, sobre todo, podemos permanecer cerca de nuestros hijos, incluidos nuestros hijos, acurruc\u00e1ndonos, siendo suaves, jugando duro juntos y no dej\u00e1ndolos ir solos y fuertes. Podemos recordar su bondad y mostrar nuestro amor y confianza en ellos incluso, especialmente, mientras est\u00e1n probando los modelos a seguir menos que humanos que nuestro mundo les ofrece. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando empec\u00e9 la aventura de la crianza, supuse que era demasiado inteligente e ilustrada como para que los juegos de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":311,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[11486,10823,10867,11557],"fpb_issue_category":[],"class_list":["post-3117828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","tag-familia","tag-jovenes-amigos-young-friends","tag-ninos","tag-no-violencia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Ni\u00f1os, guerra, juego, violencia (y Barbies) - 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