{"id":3118043,"date":"2008-07-01T00:00:27","date_gmt":"2008-07-01T04:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/el-regalo-de-la-casa-del-reino-de-la-paz\/"},"modified":"2008-07-01T00:00:27","modified_gmt":"2008-07-01T04:00:27","slug":"el-regalo-de-la-casa-del-reino-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/el-regalo-de-la-casa-del-reino-de-la-paz\/","title":{"rendered":"El regalo de la casa del Reino de la Paz"},"content":{"rendered":"<p>En mi juventud, era un friki de los c\u00f3mics. A veces se me o\u00eda decir descaradamente algo sobre su capacidad para salvar el alma humana, pero la verdad es que, a menudo, los c\u00f3mics se convert\u00edan en un refugio para m\u00ed. La torpeza sobrehumana de tantos personajes salv\u00f3 mi vida adolescente en varias ocasiones, especialmente el verano en que ten\u00eda miedo de salir porque el chico de dos casas m\u00e1s abajo quer\u00eda conectar su pu\u00f1o con mi mand\u00edbula solo porque yo era un pacifista tranquilo. Ahora puedo re\u00edrme de esa historia, pero en aquel momento los c\u00f3mics eran mi santuario y mi refugio. Por suerte para m\u00ed, no eran el \u00fanico refugio.    <\/p>\n<p>Cuando sal\u00eda de casa, a menudo caminaba por la calle sinti\u00e9ndome como un extra\u00f1o en tierra extra\u00f1a. Recuerdo haber observado con horror un d\u00eda en que dos chicos, ambos amigos, se enzarzaron en una pelea a pu\u00f1etazos, y uno de sus padres sali\u00f3 a animar a su hijo. Despu\u00e9s de que su hijo perdiera la pelea, su padre se quit\u00f3 el cintur\u00f3n y le peg\u00f3 por haber perdido, mientras todos los dem\u00e1s ni\u00f1os se quedaban mirando y se re\u00edan. Mi propia casa era el para\u00edso en comparaci\u00f3n. Para mis padres, la violencia nunca fue una opci\u00f3n, lo cual me pareci\u00f3 bien porque, a\u00fan hoy, la idea de causar da\u00f1o f\u00edsico o emocional a otro ser me da n\u00e1useas. As\u00ed que tuve que encontrar formas interesantes de mantener mi cuerpo y mi mente a salvo sin da\u00f1ar a los dem\u00e1s, pero a veces, al caminar por este mundo, surgen situaciones que me hacen sentir loco por no tomar represalias con violencia.     <\/p>\n<p>Por eso las casas de Meeting cu\u00e1queras han sido tan importantes para m\u00ed. Soy paz hasta la m\u00e9dula. Pero no temo la confrontaci\u00f3n; m\u00e1s bien, temo el da\u00f1o del que cada uno de nosotros es capaz, especialmente yo mismo. Incluso en la escuela de Amigos a la que asist\u00ed en la escuela intermedia hab\u00eda un orden jer\u00e1rquico: picotear o ser picoteado. M\u00e1s de una vez picote\u00e9, y me arrepiento de ello ahora como me arrepent\u00ed entonces. No me arrepiento de ninguna de mis experiencias en la casa de Meeting cu\u00e1quera. Nunca tem\u00ed por mi seguridad, y nunca me vi en la situaci\u00f3n de tener que cometer violencia para ser escuchado, visto o valorado.     <\/p>\n<p>Todo el mundo deber\u00eda tener un lugar al que ir para refugiarse. Pero hay demasiadas personas que nunca han conocido la paz, y est\u00e1n a nuestro alrededor: desde el rostro que nos mira desde la acera bajo una manta de peri\u00f3dicos, hasta el ni\u00f1o que grita y es arrastrado por el codo por el suelo de la tienda de comestibles. Si alguna vez has trabajado en un hogar de grupo, un refugio o una prisi\u00f3n, entonces sabes que hay personas que nunca se han sentido seguras en toda su vida. He trabajado en un hogar para ni\u00f1os de seis a nueve a\u00f1os con traumas emocionales y he le\u00eddo expedientes de sus experiencias que parecen irreparables. Desafortunadamente, muchos de nuestros sistemas parecen volver a traumatizar a estas personas, y por eso me pregunto: \u00bftendr\u00e1n alguna vez la paz que yo he conocido y visto en un Primer D\u00eda?    <\/p>\n<p>No s\u00e9 la respuesta \u2014de hecho, no creo que haya una respuesta definitiva a esa pregunta\u2014, pero s\u00ed s\u00e9 que hay una paz y un santuario dentro de las paredes de las casas de Meeting cu\u00e1queras. Puede que no est\u00e9 de acuerdo con todos los mensajes de un Meeting de adoraci\u00f3n, y no tiene por qu\u00e9 gustarme cada uno de los individuos que hay all\u00ed, pero nunca sent\u00ed que ning\u00fan da\u00f1o f\u00edsico llegar\u00eda a mi persona dentro de sus paredes. A veces no creo que los cu\u00e1queros nos demos cuenta de lo gran regalo que es eso en el mundo actual. Tuve una conversaci\u00f3n con alguien el otro d\u00eda que dijo que todos estamos aqu\u00ed para compartir los dones que tenemos, y que el \u00fanico pecado es retener un don. Qu\u00e9 gran regalo son nuestros lugares de paz.    <\/p>\n<p>He estado leyendo a Jim Corbett recientemente, y por eso mucho de lo que estoy escribiendo est\u00e1 influenciado por sus palabras. Recientemente fui a la frontera de El Paso\/Ciudad Ju\u00e1rez donde, como estudiante de seminario, se me pidi\u00f3 que pensara teol\u00f3gicamente sobre casi todas mis experiencias. Jim Corbett, un cu\u00e1quero que fue fundamental en la instituci\u00f3n del Movimiento Santuario en la d\u00e9cada de 1980 para los refugiados de las guerras de Centro y Sudam\u00e9rica, hizo una pregunta al Meeting cu\u00e1quero con la que estoy continuamente luchando: \u201c\u00bfSe ha convertido el Meeting de adoraci\u00f3n simplemente en un momento para que experimentemos nuestra propia versi\u00f3n de alguna salvaci\u00f3n personal posmoderna, o es un trampol\u00edn hacia la creaci\u00f3n de un mundo justo y sostenible?\u00bb  <\/p>\n<p>Para m\u00ed, este tipo de mundo tiene ra\u00edces que provienen de la representaci\u00f3n del <em>Reino de la Paz<\/em> de Elias Hicks que he visto toda mi vida y que me encuentro contemplando cada vez m\u00e1s a medida que envejezco. S\u00e9 c\u00f3mo era mi \u201cReino de la Paz\u00bb; eran esos c\u00f3mics los que pintaban mi santuario interior, y la casa de Meeting donde no ten\u00eda que participar en el da\u00f1o. Continuamente me pregunto qu\u00e9 hacen los dem\u00e1s por la paz y el santuario; \u00bfc\u00f3mo es el Reino de la Paz para ellos?  <\/p>\n<p>En la frontera, fui testigo de un pueblo con desaf\u00edos pac\u00edficos que nunca podr\u00eda haber imaginado en mi juventud. El Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte \u2014TLCAN\u2014 ha creado un ciclo de deuda y alimenta un ciclo de violencia con la fuerza de un hurac\u00e1n. Los agricultores locales de M\u00e9xico tienen que vender sus tierras por chatarra a corporaciones multinacionales que diezman la econom\u00eda, la comunidad y la mano de obra. Los refugiados de guerras y hambrunas atraviesan pa\u00edses llenos de bandas paramilitares para cruzar los \u00e1ridos desiertos del noroeste de M\u00e9xico, a menudo sin comida ni agua, y a veces a costes que ni siquiera yo podr\u00eda permitirme. Luego deben atravesar los territorios fronterizos, donde cientos de miles han muerto contra estas vallas que hemos construido para mantener a los pobres fuera y a los ricos dentro, donde los Minutemen y los xen\u00f3fobos locales acechan con un arma en la mano, donde la Patrulla Fronteriza espera con esposas, lista para echarlos por la puerta, sin pensar en si viven o mueren. Pero si consiguen cruzar, el pa\u00eds que les espera rara vez les tiende una mano, sino que les abofetea para devolverlos al suelo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Reino de la Paz para ellos?      <\/p>\n<p>Vi el Reino de la Paz en El Paso en la Annunciation House y Casa Vides. Han albergado a 90.000 migrantes en unos 30 a\u00f1os de existencia. Lo primero que se pregunta a los reci\u00e9n llegados es: \u201c\u00bfTiene hambre?\u00bb y \u201c\u00bfNecesita cambiarse de ropa?\u00bb. Luego se les pregunta cu\u00e1les son sus planes, y a partir de ah\u00ed se eval\u00faan sus necesidades. Tambi\u00e9n vi el Reino de la Paz en el Sin Fronteras Organizing Project, que proporciona refugio a quienes cultivan los alimentos que comemos, y construyen y mantienen los entornos en los que vivimos por salarios de subsistencia. Estas son las personas que deben vivir en refugios o dormir en la calle porque ninguno de nuestros servicios sociales apoya su existencia, mientras que toda nuestra econom\u00eda se beneficia de ello. Lo vi en Obreras Mujeres, una organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro que ofrece formaci\u00f3n laboral a mujeres, iniciada por trabajadoras de f\u00e1bricas despedidas de sus puestos en Levis despu\u00e9s de que el TLCAN diera luz verde a la corporaci\u00f3n para explotar a las trabajadoras en M\u00e9xico por menos salario.      <\/p>\n<p>Fue en esta organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro donde fui testigo del rostro infantil de Cristo.<\/p>\n<p>Uno de los primeros proyectos de Obreras Mujeres fue el cuidado \u00e9tico de los ni\u00f1os. Para las muchas mujeres a las que proporciona formaci\u00f3n y empleo, hab\u00eda una guarder\u00eda en el mismo lugar. Fue uno de los primeros lugares que observamos en mi visita. Apenas hab\u00eda entrado por la puerta cuando un ni\u00f1o peque\u00f1o, sentado a una mesa, se levant\u00f3 y estrech\u00f3 un dedo de mi mano. Luego procedi\u00f3 a estrechar el dedo de cada individuo que entraba por la puerta. Despu\u00e9s de asegurarse de saludar a todos y volver a su proyecto art\u00edstico, nos quedamos asombrados de su hospitalidad. Como si estuviera recibiendo instrucciones directamente del Esp\u00edritu Amoroso, se levant\u00f3 de nuevo de su silla y procedi\u00f3 a abrazar a cada individuo de nuestro grupo. \u201cY un ni\u00f1o peque\u00f1o los guiar\u00e1\u00bb, reflexion\u00e9. Si vamos a seguir a un ni\u00f1o, \u00bfa d\u00f3nde podr\u00eda llevarnos, y estamos preparados para ir all\u00ed?        <\/p>\n<p>He proclamado, tanto en silencio como en voz alta, puntos de vista sobre la hospitalidad cu\u00e1quera, pero he encontrado una gran cantidad de resistencia encubierta y manifiesta a ellos. Una de las cosas m\u00e1s significativas que encontr\u00e9 en este ni\u00f1o fue que no hab\u00eda absolutamente nadie excluido del don de amor que ten\u00eda para ofrecer. Todav\u00eda siento el poder de este ni\u00f1o meses despu\u00e9s, y espero que se quede conmigo a lo largo de mi vida. Y ahora que he contado esta historia una y otra vez, ha comenzado a tocar las vidas de m\u00faltiples personas y puede seguir creciendo, todo por estrechar la mano y recibir el abrazo de un ni\u00f1o. \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s puede afectar un acto de toda una comunidad, con recursos tan ricos como los privilegios materiales e hist\u00f3ricos que se nos han concedido, a nuestras comunidades locales y globales? Dicho de otro modo, en las consideraciones de los dones y el santuario, \u00bfno podr\u00eda percibirse como un pecado monumental no ofrecer nuestras casas de Meeting de paz y seguridad a los necesitados?     <\/p>\n<p>Ver\u00e1, lo que estoy sugiriendo no es si hay o no una cosa llamada pecado del que debemos redimirnos, sino si las casas de Meeting cu\u00e1queras van a ser lugares de refugio para aquellos que no tienen ninguno. No solo estoy proponiendo que la gran cantidad de recursos financieros y espaciales de los cu\u00e1queros se utilicen para el santuario de los refugiados de la guerra, sino que las casas de Meeting tambi\u00e9n se ofrezcan como lugares para aquellos que no tienen hogar y aquellos que nunca experimentan un d\u00eda sin violencia. Pero, \u00bfc\u00f3mo sabr\u00e1 la gente que existe un lugar como este si nunca se les habla de \u00e9l? Aqu\u00ed parece estar uno de los mayores escollos con los que me he encontrado. Me cri\u00e9 como un Amigo no programado, y hay un gran orgullo humilde en no ser evang\u00e9lico, como si fuera poco cu\u00e1quero invitar a un extra\u00f1o al Meeting de adoraci\u00f3n. Tal vez estoy leyendo incorrectamente los diarios de los primeros Amigos, pero me parece que les gustaba hablar del Evangelio de la Paz y llevar a la gente a la Luz con frecuencia.     <\/p>\n<p>Estoy agradecido de que tengamos tan poca jerarqu\u00eda en el cuaquerismo. Significa que no solo no se te coacciona para que hagas lo que dicen los l\u00edderes, sino que ni siquiera se te exige que est\u00e9s de acuerdo con ellos. De todos modos, no querr\u00eda decirle a la gente qu\u00e9 tiene que hacer. Pero s\u00ed espero que podamos reconocer un poco mejor este regalo que se nos ha dado y que nos planteemos responder juntos a algunas de estas preguntas. A veces, en conversaciones con otros cu\u00e1queros sobre c\u00f3mo podemos ser m\u00e1s acogedores, pienso en nuestros dones como cu\u00e1queros y me doy cuenta de que no son diferentes de cualquier otro don que pueda tener un individuo. Esperar que la gente aparezca en nuestra puerta es como ser un poeta dotado pero no cont\u00e1rselo nunca a nadie, y sin embargo sorprenderse cuando no se cumplen nuestras expectativas de que la gente nos pida que compartamos nuestro trabajo con ellos. Si queremos comunidades acogedoras, m\u00e1s multiculturales y m\u00e1s justas, tenemos que invitar a la gente. No invitar a la gente al Meeting plantea importantes problemas \u00e9ticos para m\u00ed.       <\/p>\n<p>Y as\u00ed terminar\u00e9 con algunas preguntas m\u00e1s. \u00bfEncuentras valor y significado dentro de las paredes de una casa de Meeting cu\u00e1quera? Si no es as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 sigues asistiendo? Y si lo haces, \u00bfpor qu\u00e9 <em>no<\/em> invitar a otros, en diversos grados de necesidad, a experimentar esa maravilla y esa paz con nosotros?   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mi juventud, era un friki de los c\u00f3mics. 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