{"id":3119073,"date":"2009-12-01T00:00:51","date_gmt":"2009-12-01T05:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/una-navidad-en-la-chureca\/"},"modified":"2009-12-01T00:00:51","modified_gmt":"2009-12-01T05:00:51","slug":"una-navidad-en-la-chureca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/una-navidad-en-la-chureca\/","title":{"rendered":"Una Navidad en La Chureca"},"content":{"rendered":"<p>Mi amigo Michael irrumpi\u00f3 en mi oficina. Cuando me dijo que no podr\u00eda ir a Nicaragua este a\u00f1o para la fiesta de Navidad de Los Quinchos, se le llenaron los ojos de l\u00e1grimas. Mi esposa, Pam, dirige dos escuelas de belleza en Managua, y \u00e9l sab\u00eda que en un par de d\u00edas viajar\u00edamos all\u00ed para que ella pudiera oficiar en la graduaci\u00f3n anual. Respir\u00f3 hondo, me mir\u00f3 fijamente y me dijo: \u201cComo amigo personal, por favor, prom\u00e9teme que &#8216;todos mis beb\u00e9s&#8217; recibir\u00e1n regalos; ser\u00e1 una gran fiesta, y traer\u00e1s muchas fotos\u00bb. Estuve de acuerdo, al menos en la parte de las fotos; pero en mi coraz\u00f3n sab\u00eda que tendr\u00eda que superar una considerable decepci\u00f3n de \u201clos beb\u00e9s de Mike\u00bb.    <\/p>\n<p>Los Quinchos a los que se refer\u00eda es un refugio para ni\u00f1os en las monta\u00f1as de Nicaragua, el segundo pa\u00eds m\u00e1s pobre del hemisferio occidental. Es uno de los proyectos que apoya Pro-Nica, una organizaci\u00f3n patrocinada por los cu\u00e1queros en la que mi esposa y yo participamos. No es un lugar para gente que tiene un inter\u00e9s pasajero en ayudar a los menos afortunados, es un lugar mucho m\u00e1s duro que eso. Los Quinchos es un lugar que, por su naturaleza, derrite los corazones m\u00e1s duros y, al mismo tiempo, exige una dedicaci\u00f3n disciplinada. Los ni\u00f1os que viven all\u00ed fueron encontrados solos en las calles de Managua, la capital del pa\u00eds. Hasta que llegaron all\u00ed, hab\u00edan vivido una vida infantil sin amor, y muchos de ellos son adictos al pegamento que inhalan para calmar el dolor del hambre. Para ellos, \u201cPapa Miguel\u00bb es una combinaci\u00f3n de figura paterna, estrella de rock y benefactor generoso. Es su Pap\u00e1 Noel de la vida real, que les visita en diciembre de cada a\u00f1o. Cuando llega, es oficialmente Navidad en Los Quinchos.        <\/p>\n<p>Acept\u00e9 su petici\u00f3n, pero sab\u00eda que el \u00e9xito estar\u00eda en manos de Dios.<\/p>\n<p>Las dos escuelas de belleza que dirige Pam ense\u00f1an una forma menos peligrosa para que las j\u00f3venes que se han visto obligadas a trabajar en el comercio sexual puedan mantenerse. Es un gran trabajo, y Pam hab\u00eda viajado a Nicaragua varios d\u00edas antes que yo para ayudar al personal a preparar su ceremonia de graduaci\u00f3n anual. Cuando llegu\u00e9 unos d\u00edas despu\u00e9s, ya se hab\u00eda enterado de que la tradicional fiesta de Navidad en Los Quinchos no se llevar\u00eda a cabo este a\u00f1o. Los que mandan decidieron hacer algo diferente, y ella sab\u00eda que yo estar\u00eda preocupado por mi promesa como amigo personal a \u201cPapa Miguel\u00bb.   <\/p>\n<p>Los Quinchos tiene varios campus, y el procedimiento habitual era recoger a los ni\u00f1os en el campus m\u00e1s grande de San Marcos, llevarlos al lago Nicaragua y dejarles nadar, abrir regalos, dar muchos abrazos, desearles una \u201cFel\u00edz Navidad\u00bb y llevarlos de vuelta a San Marcos.<\/p>\n<p>El plan de este a\u00f1o era que un autob\u00fas lleno de ni\u00f1os de La Chureca, en Managua, subiera a San Marcos, donde se unir\u00edan a los otros ni\u00f1os y celebrar\u00edan una fiesta juntos. Parece bastante sencillo, pero veamos las cuentas: unos 30 ni\u00f1os de La Chureca se unir\u00edan a unos 40 ni\u00f1os de San Marcos. <\/p>\n<p>S\u00ed, son muchos ni\u00f1os y regalos de Navidad que no se hab\u00edan previsto. Tambi\u00e9n requerir\u00eda varias pi\u00f1atas adicionales llenas de m\u00e1s caramelos y un mont\u00f3n de otros detalles. Si pudi\u00e9ramos hacer esas tareas en unas pocas horas, tambi\u00e9n estaba la parte del viaje en autob\u00fas de dos horas por carreteras de monta\u00f1a sin se\u00f1alizar, seguido de una caminata de 30 minutos a trav\u00e9s de la selva tropical con una horda de ni\u00f1os de habla hispana, hambrientos de afecto, que, digamos, \u201cno salen mucho\u00bb.  <\/p>\n<p>San Marcos es un peque\u00f1o pueblo a cierta distancia de Managua. \u201cLa Chureca\u00bb no es un pueblo. Es una monta\u00f1a ardiente y humeante de basura apestosa dentro de la propia ciudad, del tama\u00f1o de un campo de golf. Tambi\u00e9n es el hogar de muchas de las personas m\u00e1s pobres de Dios. No estoy seguro de que haya censistas en Nicaragua, pero si los hay, estoy seguro de que ninguno estar\u00eda dispuesto a caminar y contar cabezas en un lugar tan terrible. Se estima que m\u00e1s de mil almas se encuentran all\u00ed. Con una esperanza de vida de s\u00f3lo 35 a\u00f1os, por defecto, la mayor\u00eda de ellos son ni\u00f1os. Se ganan la vida rebuscando entre la basura en busca de materiales reciclables que puedan venderse, basura que pueda comerse y \u201cjohns\u00bb que paguen escasas cantidades de dinero para explotar sexualmente a las mujeres y los ni\u00f1os.       <\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas intent\u00f3 describir el infierno, utiliz\u00f3 el nombre de Gehenna, que era el lugar al sur de Jerusal\u00e9n donde los antiguos llevaban a los ni\u00f1os para ser sacrificados al dios Moloch. Durante su \u00e9poca, era un vertedero de la ciudad que estaba constantemente en llamas. Se dice que si no se hubiera donado una tumba adecuada, despu\u00e9s de su crucifixi\u00f3n su cuerpo habr\u00eda sido abandonado all\u00ed como desecho. La Chureca es el equivalente moderno de Gehenna.   <\/p>\n<p>Afortunadamente, el pueblo de Nicaragua se adapta a los cambios de horario con facilidad. No estoy seguro de c\u00f3mo ocurri\u00f3, pero de alguna manera se compraron los regalos, se cargaron las pi\u00f1atas con golosinas y yo, el s\u00e1bado por la ma\u00f1ana, me encontr\u00e9 sentado en el porche de la residencia de ProNica, \u201cCasa Cu\u00e1quera\u00bb, tomando un caf\u00e9 matutino informal en la no tan tranquila calle residencial cuando un autob\u00fas lleno de ni\u00f1os lleg\u00f3 con 15 minutos de antelaci\u00f3n (quiz\u00e1s una primicia nicarag\u00fcense). Siempre me he preguntado c\u00f3mo ser\u00eda el interior de esos autobuses blancos en los que viajan los presos cuando uno se detuvo frente a la casa cu\u00e1quera. Me di cuenta de que iba a tener la oportunidad de averiguarlo.   <\/p>\n<p>A diferencia de los de casa, este antiguo y humeante autob\u00fas blanco, reci\u00e9n pintado a mano con brocha, no estaba lleno de prisioneros como normalmente los conocemos. Este autob\u00fas estaba lleno de prisioneros de la vida: ni\u00f1os, desde uno de pocos meses (acompa\u00f1ado por sus tres hermanos y su madre de 24 a\u00f1os) hasta uno de unos 13, por lo que pude adivinar, que por mala suerte nacieron en una vida de pobreza en La Chureca. <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de la gente confunde la pobreza con la indigencia. Esto se debe a que la mayor\u00eda de nosotros pasamos nuestras vidas en una cultura que cree profundamente en el sue\u00f1o americano del \u00e9xito. Como tal, normalmente no podemos aceptar como un hecho que la estructura b\u00e1sica de algunos sistemas econ\u00f3micos perpet\u00faa la pobreza. En otras palabras, estos individuos viven en la pobreza sin ninguna posibilidad, ninguna capacidad y ninguna esperanza de cambio; viven en un mundo donde el concepto de movilidad ascendente est\u00e1 ausente. Su condici\u00f3n supera la de la pobreza; est\u00e1n empobrecidos. Unos pocos, lo admito, escapan, con cicatrices, pero, no obstante, escapan. Por otra parte, algunos de nosotros terminamos en MTV, ganando dinero por nada, pero no conozco a ninguna de esas personas personalmente. Supongo que, dadas las seis separaciones, todos estamos conectados con alguien que vive en ambos extremos, pero siguen siendo intangibles.       <\/p>\n<p>El autob\u00fas chill\u00f3 al detenerse frente a m\u00ed con todo el ruido y la conmoci\u00f3n de un tren de mercanc\u00edas que llega a una estaci\u00f3n. Me pill\u00f3 tan de sorpresa que al principio no me di cuenta de que todas las ventanas estaban abiertas o ausentes y que a trav\u00e9s de cada una de ellas se asomaba un ni\u00f1o que pensaba: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Miguel?\u00bb <\/p>\n<p>Me tom\u00e9 un momento de silencio y me record\u00e9 a m\u00ed mismo que hab\u00eda puesto todo esto en manos de Dios. Sub\u00ed al autob\u00fas, sonre\u00ed, salud\u00e9 e present\u00e9 a mi esposa, \u201cPam Ella\u00bb (en <em>espa\u00f1ol<\/em>) y a m\u00ed mismo como \u201cHereberto\u00bb. <\/p>\n<p>La llegada del autob\u00fas con 15 minutos de antelaci\u00f3n fue una situaci\u00f3n tan rara e inesperada en Nicaragua que nuestro traductor a\u00fan no hab\u00eda llegado.<\/p>\n<p>En mi p\u00e1nico, mi mente volvi\u00f3 brevemente a mi acuerdo con Dios, record\u00e1ndole que esto est\u00e1 en manos de Dios, y como ese es el trato, ahora ser\u00eda un buen momento para decirme c\u00f3mo informo a 30 ni\u00f1os que est\u00e1n furiosos de emoci\u00f3n navide\u00f1a que Miguel no puede venir, Pam y yo tendremos que hacerlo, y \u2014oh s\u00ed\u2014 tienen que sentarse all\u00ed y comportarse durante 15 minutos, y Dios, por favor, recuerda, no hablo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Estoy aqu\u00ed para deciros que Dios cumpli\u00f3 su parte del trato. Dios me record\u00f3 que hace tiempo adquir\u00ed unas habilidades de malabarismo muy pobres (lo digo literalmente), as\u00ed que un juego de llaves por encima del hombro y atrapadas por detr\u00e1s, nos sac\u00f3 del apuro. Supongo que deber\u00eda mencionar que la fascinaci\u00f3n de los ni\u00f1os por mi esposa, rubia, gringa, con aspecto de estrella de cine, que estaba en el autob\u00fas con ellos, les dej\u00f3 un poco impresionados y me compr\u00f3 al menos la mitad de esos 15 minutos. S\u00f3lo s\u00e9 que se preguntaban si la hab\u00edan visto alguna vez en una pel\u00edcula.   <\/p>\n<p>Al ser el malabarista m\u00e1s torpe del mundo, hab\u00eda producido media docena de aullidos de risa mezclados con se\u00f1alamientos con el dedo cuando una motocicleta envuelta en una nube de mon\u00f3xido de carbono se detuvo, y de ella baj\u00f3 una motorista que, incluso con el casco puesto, se entiende f\u00e1cilmente que es mujer. Como si hubiera nacido en una motocicleta, de un solo golpe se desmont\u00f3, se quit\u00f3 el casco, sacudi\u00f3 la cabeza y revel\u00f3 su larga y fluida cabellera negra como el carb\u00f3n. <\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 a nosotros, le dio un abrazo a Pam, ya que se hab\u00edan conocido antes, me mir\u00f3 y me dijo: \u201cHola, soy Carmen, voy a ser tu traductora\u00bb. Mi voz secreta dentro de mi cabeza est\u00e1 diciendo: \u201cGracias Dios, otra vez\u00bb. <\/p>\n<p>De vuelta al mundo fuera de mi cabeza, estaba claro que iba a ser un d\u00eda lejos de lo ordinario.<\/p>\n<p>Ahora todo el mundo estaba a bordo del autob\u00fas de la prisi\u00f3n, completamente lleno, y, al no quedar asientos libres, yo estaba encaramado en la muy caliente cubierta del motor, viajando hacia atr\u00e1s, mirando a un autob\u00fas lleno de adorables pilluelos que me estaban mirando a m\u00ed.<\/p>\n<p>Sonre\u00ed mientras mis sentidos me informaban bruscamente de que este a\u00f1o Pap\u00e1 Noel no era el \u00fanico que estaba cubierto de cenizas y holl\u00edn de pies a cabeza. Los 30 duendes con los que iba a pasar el d\u00eda, pasan su vida as\u00ed, y adivinad qu\u00e9, todos y cada uno de ellos quer\u00edan sentarse en mi regazo. Oh, bueno, hab\u00eda mucho tiempo. Ten\u00eda un bolsillo lleno de Purell. Dios ya hab\u00eda demostrado estar prestando mucha atenci\u00f3n, as\u00ed que, pens\u00e9, como dicen, vamos a \u201ccorrer, correr, correr todos\u00bb.    <\/p>\n<p>No pensamos que los pobres sean agradables a la vista, pero esa era la realidad con estos ni\u00f1os. Viv\u00edan dentro de una piel morena magn\u00edficamente hermosa, con ojos brillantes aumentados por largas pesta\u00f1as. Cuando llegamos a San Marcos, todos ol\u00edamos igual, y yo estaba enamorado de todos y cada uno de ellos.  <\/p>\n<p>Me llen\u00f3 la alegr\u00eda de todo ello, y mi voz interior dec\u00eda: \u201cGracias, Michael, con la ayuda de Dios me has dado este d\u00eda, y estoy muy agradecido por ello\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque me di cuenta de que ninguno de los indicadores del salpicadero funciona, y siempre ten\u00edamos que aparcar en una pendiente porque el motor de arranque tampoco funciona, el autob\u00fas de la prisi\u00f3n hizo su trabajo y despu\u00e9s de una hora m\u00e1s o menos llegamos a tiempo para el almuerzo en la Pizzer\u00eda Los Quinchos.<\/p>\n<p>Cada vez que escucho la tan popular expresi\u00f3n, \u201cEnse\u00f1a a un hombre a pescar . . .\u00bb mi mente evoca la imagen de un esqueleto en una peque\u00f1a isla desierta, muerto hace mucho tiempo, pero a\u00fan agarrando una ca\u00f1a de pescar. Pero debo decir que este punto de vista est\u00e1 vivo y coleando en Los Quinchos. La pizzer\u00eda sirve como restaurante local y programa de formaci\u00f3n profesional para los ni\u00f1os que trabajan en turnos rotatorios de 11 a 7 todos los d\u00edas. Preparan la masa, atienden las mesas, etc. Es una posible ocupaci\u00f3n para ellos, les da dinero en el bolsillo, da dinero a la escuela y sirve tambi\u00e9n de panader\u00eda para las comidas de los ni\u00f1os. Debo mencionar que se considera la mejor pizza de todo San Marcos, un pueblo de quiz\u00e1s 100 personas.     <\/p>\n<p>Me intrig\u00f3 y tom\u00e9 mi lugar en la mesa de los adultos, con la mente dando vueltas con posibles nombres para el lugar: &#8216;Pizzas por la Paz, una porci\u00f3n por una vida\u00bb, o tal vez, \u201camasamos masa\u00bb, y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>No tuve tiempo de averiguar por qu\u00e9 nos sirvieron s\u00e1ndwiches de mortadela en una pizzer\u00eda porque lleg\u00e1bamos tarde a la fiesta, que comenz\u00f3 con una decepci\u00f3n. Se hizo creer a los ni\u00f1os que podr\u00edan nadar en una piscina de verdad, a diferencia de la zanja de drenaje de la ciudad. Sin embargo, cuando llegamos, la piscina a\u00fan estaba siendo limpiada, no hab\u00eda agua en ella, y no habr\u00eda nataci\u00f3n.  <\/p>\n<p>Cuando vives en un vertedero que est\u00e1 constantemente en llamas bajo el calor implacable de Am\u00e9rica Central, no tener tu oportunidad anual de nadar en una piscina de verdad es una gran decepci\u00f3n. Pero para mi asombro \u2014o deber\u00eda decir, \u201cPero lo que mis ojos maravillados deber\u00edan ver\u00bb\u2014 delante de m\u00ed hab\u00eda 30 ni\u00f1os que se lo tomaron con calma y trasladaron toda la fiesta al campo de f\u00fatbol y r\u00e1pidamente eligieron los bandos. Una vez m\u00e1s, me recordaron que estos ni\u00f1os son en muchos sentidos muy especiales, y en caso de que tuviera dudas, me aseguraron que Dios se qued\u00f3 en el autob\u00fas y segu\u00eda siendo el invitado de honor en nuestra fiesta.  <\/p>\n<p>Las cosas fueron bien; hubo f\u00fatbol, bailes, pi\u00f1atas, sonrisas, risas y muchos regalos, todos los cuales requer\u00edan pilas. Qu\u00e9 sensaci\u00f3n de ser abuelo de estos ni\u00f1os mientras el director del programa, Carlos, y yo pon\u00edamos pila tras pila en los juguetes mientras largas filas de ni\u00f1os esperaban pacientemente para averiguar qu\u00e9 hac\u00eda realmente el juguete una vez encendido. Oh s\u00ed, nota para los que mandan: Aunque fueron recibidas con alegr\u00eda, los cu\u00e1queros no usan pistolas de juguete. El a\u00f1o que viene tenemos que estipular una alternativa pac\u00edfica, por extra\u00f1o que pueda parecer a algunos.   <\/p>\n<p>Todo el mundo se lo estaba pasando bien, y nada iba mal, pero sent\u00eda que faltaba algo. Algo dentro de m\u00ed dec\u00eda que no hab\u00edamos alcanzado ese estatus especial que exige el esp\u00edritu navide\u00f1o. Poco sab\u00eda que el esp\u00edritu de la Navidad dentro de nosotros acababa de empezar a hacer su trabajo.  <\/p>\n<p>De repente, se me ocurri\u00f3 una idea tan radical que sent\u00ed que mi voz interior gritaba: \u201c\u00a1Oh, no! Por favor, Dios, s\u00e9 que has estado ayudando todo el d\u00eda, pero por favor, no me lleves a ese circo mexicano ambulante que vimos en Managua. No podemos hacer eso, es demasiado, exagerado, m\u00e1s all\u00e1 de mi capacidad, y demasiado aterrador\u00bb. Debo haber sonado como Mois\u00e9s diciendo que Dios se hab\u00eda equivocado de tipo, y que deb\u00eda haber alg\u00fan error. <\/p>\n<p>Me tranquilic\u00e9 un poco cuando la voz interior dijo: \u201cEl conductor del autob\u00fas probablemente no estar\u00e1 de acuerdo, tal vez eso detenga esta idea descabellada en seco\u00bb. No hubo tal suerte. Por 50 d\u00f3lares estadounidenses y un billete para \u00e9l y su hijo, el conductor del autob\u00fas ten\u00eda mucho tiempo. \u00a1Rayos! \u00bfQu\u00e9 otros posibles factores decisivos puedo encontrar? \u00bfQu\u00e9 tal si no podemos permit\u00edrnoslo? La voz interior me record\u00f3 r\u00e1pidamente que ten\u00eda un garaje lleno de motocicletas, y llevar a estos ni\u00f1os costar\u00eda menos que a algunas de mis motocicletas hacerles un cambio de aceite anual; vale, quiz\u00e1s un motor nuevo.      <\/p>\n<p>\u201cVale, Dios, quiz\u00e1s puedas dejar de ser tan \u00fatil. Quiero recordarte que una vez que un autob\u00fas lleno de ni\u00f1os desfavorecidos se detiene en un aparcamiento cerca de un circo, no hay vuelta atr\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Con ese pensamiento, el Esp\u00edritu me record\u00f3 que a principios de semana hab\u00eda recibido la noticia de que un amigo m\u00edo hab\u00eda perdido repentinamente a su hijo, Andrew, durante lo que deber\u00eda haber sido una operaci\u00f3n rutinaria. Este amigo hab\u00eda mostrado un inter\u00e9s genuino en estos ni\u00f1os del vertedero. Hab\u00eda estado pensando toda la semana en lo que pod\u00eda hacer para honrar al hijo de mi amigo. Esta idea era tan descabellada que sab\u00eda en mi coraz\u00f3n que estaba siendo guiado a hacer esto. Dios estaba tramando cosas misteriosas de nuevo. Y el camino se hab\u00eda puesto delante de m\u00ed. Quiz\u00e1s simplemente hab\u00eda perdido la cabeza, pero sent\u00ed que Pam y yo est\u00e1bamos siendo guiados por el esp\u00edritu para llevar a 30 hermosos hu\u00e9rfanos a un circo en honor al hijo de mi amigo y ahora est\u00e1bamos en una \u201cmisi\u00f3n de Dios\u00bb.      <\/p>\n<p>Si vivo hasta los 100 a\u00f1os, no olvidar\u00e9 la cara del tipo de la taquilla. Me mir\u00f3 a m\u00ed, mir\u00f3 a la larga fila de harapientos obedientes pero excitados que estaban detr\u00e1s de m\u00ed, luego de nuevo a m\u00ed y sus ojos dijeron: \u201cVale, a ver si lo entiendo: usted es de Estados Unidos, y con su esposa estrella de cine, va a llevar a 30 ni\u00f1os hispanos pobres al circo, y por si eso no fuera suficiente, \u00bfno habla espa\u00f1ol?\u00bb. Negando con la cabeza, me entreg\u00f3 un pu\u00f1ado de billetes, y podr\u00eda haber jurado que le o\u00ed decir: \u201cQue el amor de Dios les acompa\u00f1e\u00bb.  <\/p>\n<p>Pens\u00e9 que ser\u00eda muy paternal ser el que mostrara a estos ni\u00f1os sus primeros acr\u00f3batas, magos y tigres blancos, y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Con lo que no hab\u00eda contado era con presenciar las cosas que se quedar\u00e1n conmigo para siempre.<\/p>\n<p>Lo primero que me impact\u00f3 fue que, tal vez por primera vez en sus vidas, estaban en una gran multitud de personas. No solo era una gran multitud, sino que en esta multitud todos estaban bien vestidos y llevaban zapatos que les quedaban bien. Estos son ni\u00f1os que viven sus vidas al aire libre o en peque\u00f1as chozas sin ventanas. Ahora se encontraban dentro del espacio interior m\u00e1s grande que jam\u00e1s hab\u00edan visto. \u00a1Una carpa! \u00a1Para ellos era m\u00e1gico! Una ni\u00f1a peque\u00f1a no paraba de mirar el techo, el escenario, las luces y los asientos, repiti\u00e9ndose a s\u00ed misma: \u201cGran carpa, gran carpa\u00bb.      <\/p>\n<p>Pam y yo est\u00e1bamos tratando de entender por qu\u00e9, independientemente de lo que estuviera sucediendo en el escenario, segu\u00edan corriendo hacia la puerta en lo que parec\u00eda ser un p\u00e1nico. Echaban un vistazo r\u00e1pido afuera y luego corr\u00edan de vuelta a sus asientos. Solo pudimos suponer que estar adentro era una experiencia tan nueva para ellos que constantemente ten\u00edan que reorientarse. No solo estaban experimentando un circo; incre\u00edblemente, estaban sentados leg\u00edtimamente en sus propios asientos. No hab\u00edan enga\u00f1ado a nadie para llegar all\u00ed; no se hab\u00edan colado; no hab\u00edan robado las entradas. Nadie iba a echarlos y eran libres de disfrutar del espect\u00e1culo como cualquier otra persona. No estaban seguros de que no fuera un sue\u00f1o.      <\/p>\n<p>Pam y yo constantemente conten\u00edamos las l\u00e1grimas mientras los ni\u00f1os nos inundaban con un flujo constante de preguntas sobre lo que hace mucho que dejamos de apreciar. (\u00bfAlguna vez has intentado explicar el algod\u00f3n de az\u00facar a un ni\u00f1o que depende de los perros para olfatear un bocadillo en la basura?): <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 la gente aplaude con las manos?<\/p>\n<p>\u00bfA d\u00f3nde va la caca cuando tiras de la cadena?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es un puesto de comida?<\/p>\n<p>Nunca te has sentido tan humilde hasta que has visto a ni\u00f1os, que ya deber\u00edan ser lo suficientemente mayores para saberlo, seguir al vendedor de palomitas de ma\u00edz, recoger lo que cae al suelo y com\u00e9rselo con la misma naturalidad con la que otros ni\u00f1os comen patatas fritas en McDonalds.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que estaba viendo a ni\u00f1os que hab\u00edan perfeccionado las habilidades que necesitaban para sobrevivir dentro del Gehena; pero una vez fuera, eran casi indefensos. Me estaba rompiendo el coraz\u00f3n, pero Pam y yo est\u00e1bamos presenciando el proceso de empobrecimiento. Ya no era una teor\u00eda para m\u00ed. Todo lo que pod\u00eda pensar era: \u201cGracias, Se\u00f1or, por las bendiciones que me has dado hoy\u00bb.   <\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 el espect\u00e1culo, nos movimos con cautela entre la multitud y regresamos al autob\u00fas de la prisi\u00f3n. La fiesta de Navidad ahora parec\u00eda completa. Una ni\u00f1a peque\u00f1a de unos tres a\u00f1os se qued\u00f3 dormida en mis brazos de camino a casa, y mientras lo hac\u00eda, llegu\u00e9 a simpatizar con Angelina Jolie y Madonna. En su sue\u00f1o tos\u00eda cada pocos minutos; fue dif\u00edcil dejarla ir y siempre rezar\u00e9 para que se recuperara y viviera una buena vida.   <\/p>\n<p>El autob\u00fas se detuvo fuera del vertedero junto a los padres que esperaban. Hubo 30 adioses y 30 gracias, y luego todo termin\u00f3. Fue bruscamente repentino. Quer\u00eda abrazarlos una vez m\u00e1s y decirles cosas como: \u201cTodo estar\u00e1 bien si trabaj\u00e1is duro y os va bien en la escuela; siempre os querr\u00e9\u00bb. Pero, de repente, todo termin\u00f3.    <\/p>\n<p>Ahora, mientras estoy sentado tecleando en mi ordenador, es tarde, estoy solo y ya no necesito reprimir esas l\u00e1grimas. Ma\u00f1ana volver\u00e9 a San Petersburgo pregunt\u00e1ndome si todo esto realmente sucedi\u00f3. Pero por ahora, feliz Navidad, muchachas y muchachos; descansa en paz, Andrew; gracias, Michael; y que Dios nos bendiga a todos.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi amigo Michael irrumpi\u00f3 en mi oficina. 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