{"id":3119713,"date":"2015-04-01T00:45:51","date_gmt":"2015-04-01T04:45:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/de-chinches-apestosas-y-dios\/"},"modified":"2015-04-01T00:45:51","modified_gmt":"2015-04-01T04:45:51","slug":"de-chinches-apestosas-y-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.friendsjournal.org\/es\/de-chinches-apestosas-y-dios\/","title":{"rendered":"De chinches apestosas y Dios"},"content":{"rendered":"<h2>Nutrici\u00f3n espiritual y ni\u00f1os peque\u00f1os<\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3018032\" src=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/valle.jpg\" alt=\"valle\" width=\"779\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/valle.jpg 779w, https:\/\/www.friendsjournal.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/valle-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 779px) 100vw, 779px\" \/><span class=\"dropcap\">Estoy<\/span><!--\/.dropcap--> sentado en el suelo en c\u00edrculo con mis 15 j\u00f3venes alumnos, de cuatro y cinco a\u00f1os, durante nuestro tiempo de oraci\u00f3n matutina. Este a\u00f1o, como un cambio deliberado, he renunciado a imponer temas o leer libros durante la oraci\u00f3n en favor de un enfoque menos estructurado. Comenzamos el a\u00f1o simplemente salud\u00e1ndonos por turnos alrededor del c\u00edrculo. Durante las primeras semanas de escuela, los ni\u00f1os, por su propia voluntad, comenzaron a usar este tiempo para hablar de las cosas en sus vidas por las que est\u00e1n agradecidos. Sin ninguna aportaci\u00f3n o sugerencia por mi parte, han desarrollado un ritual espont\u00e1neo de gratitud, tanto m\u00e1s significativo por ser puramente suyo. En lugar de comentarios trillados sugeridos por alg\u00fan libro o tema, se siguen unos a otros, ampl\u00edan lo que ha venido antes o abren nuevas v\u00edas de discusi\u00f3n. Me he sentido muy orgulloso, quiz\u00e1s demasiado, de los frutos de su progreso y de mi moderaci\u00f3n. Por su cuenta, mis alumnos han hablado de su amor por sus hermanos, de su aprecio por quienes los cuidan, de su deseo de que sus compa\u00f1eros de clase enfermos se sientan mejor, de su gratitud a Dios y a Jes\u00fas, as\u00ed como, por supuesto, de temas m\u00e1s mundanos, como el amor por los pasteles de cangrejo o el hecho de que es de noche en Hong Kong cuando es de ma\u00f1ana en Baltimore. Lo divino y lo mundano rara vez est\u00e1n menos separados que en el mundo de la infancia.        <\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana en particular, estamos siendo observados por un gu\u00eda tur\u00edstico de admisiones y varios padres potenciales. Haciendo todo lo posible por no mostrar ninguna urgencia, ayudo a los ni\u00f1os a entrar en silencio. Observo a los visitantes con el rabillo del ojo y me pregunto qu\u00e9 gemas impresionantes caer\u00e1n de los labios de mis alumnos: tal vez un deseo conmovedor de abrazar a un hermano reci\u00e9n nacido o una petici\u00f3n de que Dios vele por un familiar enfermo. Asiento con la cabeza hacia el primer ni\u00f1o, y la clase le desea buenos d\u00edas. \u00c9l nos saluda a su vez y piensa un momento. \u201cBuenos d\u00edas, amigos. Estoy agradecido por&#8230; \u00a1las chinches apestosas!\u201d. El c\u00edrculo silencioso se disuelve en carcajadas. \u201c\u00a1P.U.!\u201d \u201c\u00a1Chinches apestosas apestosas!\u201d \u201c\u00a1Huele mal!\u201d. Suspiro por dentro y vuelvo a poner a los ni\u00f1os en oraci\u00f3n. Los padres siguen adelante. Niego con la cabeza ante mi propio orgullo. Trabajar con ni\u00f1os peque\u00f1os proporciona, cuando menos, una firme base en la realidad.           <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"dropcap\">\u00daltimamente<\/span><!--\/.dropcap--> he estado pensando en lo que significa ense\u00f1ar: tanto en general como en particular en una escuela cu\u00e1quera. \u00bfQu\u00e9 les aportamos a los ni\u00f1os? \u00bfCu\u00e1l es el verdadero papel del profesor? Al tratar con ni\u00f1os tan peque\u00f1os, siento que la ense\u00f1anza que imparto es la m\u00e1s elemental; es una ense\u00f1anza despojada del disfraz de la ret\u00f3rica y la jerga. En realidad, estamos tratando con la materia prima de la naturaleza humana, a medida que los ni\u00f1os comienzan a mirar hacia fuera para reconocer y respetar a los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n hay, quiz\u00e1s, un correspondiente giro hacia dentro, a medida que aprenden a examinar sus propios pensamientos y sentimientos. Su joven mundo se est\u00e1 expandiendo y, con suerte, seguir\u00e1 haci\u00e9ndolo durante el resto de sus vidas. Emocional, intelectual y espiritualmente, estos a\u00f1os son fundamentales y, por lo tanto, cruciales. Esta constataci\u00f3n a\u00f1ade una urgencia extra a mi cuestionamiento.        <\/p>\n<p>En mi b\u00fasqueda de significado, me han ayudado enormemente las oportunidades de reunirme con mis colegas. El papel del profesor en un entorno cu\u00e1quero es algo en lo que muchos de nosotros reflexionamos. A trav\u00e9s de este trabajo con Amigos, me presentaron los escritos de Rufus Jones, que inmediatamente me cautivaron por su belleza y profundidad. Aqu\u00ed me encontr\u00e9 con la noci\u00f3n de nutrici\u00f3n espiritual y su singular importancia para la fe cu\u00e1quera. Este concepto captur\u00f3 mi imaginaci\u00f3n. Me intrig\u00f3 que un gran m\u00edstico y activista concediera tanta importancia a nuestro trabajo con los ni\u00f1os, encontrando en la educaci\u00f3n una tarea espiritual. De hecho, en <em>Rethinking Quaker Principles<\/em>, Jones habla de las escuelas cu\u00e1queras como, ante todo, \u201cviveros de cultura espiritual\u201d, destinados a \u201cnutrir la vida interior del ni\u00f1o\u201d. Pero, \u00bfc\u00f3mo deben hacerlo? En una maniobra t\u00edpica, Jones no propone ninguna respuesta definitiva, sino que responde a nuestra incertidumbre con un desaf\u00edo:        <\/p>\n<blockquote><p>Pero tenemos que preguntar una vez m\u00e1s muy seriamente en el silencioso confesionario de nuestras Preguntas: \u00bfTodav\u00eda en estos tiempos modernos&#8230; cri\u00e1is a vuestros hijos y a los que est\u00e1n bajo vuestro cuidado en la nutrici\u00f3n de la Verdad?<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed que, mientras lidio con chinches apestosas, codos raspados y l\u00e1pices de colores rotos, he estado dejando que esta pregunta de Jones hierva a fuego lento en el fondo de mi mente. Est\u00e1 claro que lo espiritual no es un don que concedemos, sino una dotaci\u00f3n natural que intentamos nutrir. Esta es la belleza del t\u00e9rmino nutrici\u00f3n espiritual. Podemos fabricar cosas y darles forma seg\u00fan nuestras especificaciones exactas, pero nutrimos seres vivos, que asumen una forma impresa en ellos por su propia naturaleza. No se nos encarga inculcar valores establecidos en aquellos a nuestro cuidado, sino permitirles desarrollar valores propios.    <\/p>\n<p>El enfoque de la nutrici\u00f3n espiritual surge de un rasgo caracter\u00edstico de la fe cu\u00e1quera. Es una fe no en palabras o libros, en profec\u00eda o logros anteriores, sino en las capacidades vivas dentro de cada uno de nosotros. La fe cu\u00e1quera no se deposita en los logros del pasado, con demasiada frecuencia calcificados en una jerarqu\u00eda r\u00edgida y un sentimiento rutinario, sino en la promesa de lo que est\u00e1 por venir. \u00bfY qui\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s lleno de promesas que el ni\u00f1o peque\u00f1o?   <\/p>\n<p>Esta apertura es una cualidad de la fe cu\u00e1quera en su m\u00e1xima expresi\u00f3n. Aqu\u00ed, vuelvo a Jones y a su admonici\u00f3n a los Amigos para que sigan siendo una religi\u00f3n abierta en lugar de cerrada, para que \u201cavancen una vez m\u00e1s y abran nuevos caminos\u201d. Esto sugiere que la nutrici\u00f3n espiritual es un viaje que se realiza juntos, un viaje de descubrimiento. No hay un destino impuesto, ni un credo o letan\u00eda de creencias que memorizar. El profesor no sabe mejor que el alumno ad\u00f3nde conduce el camino. Cada paso dado, cada ni\u00f1o animado a avanzar por su propio camino, es una peque\u00f1a pero vital incursi\u00f3n en un terreno nuevo. Cada uno de nosotros, por muy joven que sea, es un buscador y recorre un camino reci\u00e9n hollado hacia una tierra desconocida.      <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"dropcap\">A\u00fan<\/span><!--\/.dropcap--> as\u00ed, como profesor, me quedo pregunt\u00e1ndome cu\u00e1l es mi propio papel en este proceso. Gran parte de \u00e9l, me he dado cuenta, es indirecto. Consiste en proporcionar un entorno en el que los ni\u00f1os puedan descubrir sus propios dones innatos. Esto es m\u00e1s dif\u00edcil de lo que parece. Nuestro primer impulso, como cuidadores y adultos responsables, es intervenir, dirigir, ayudar a los ni\u00f1os a evitar lo dif\u00edcil, lo complicado y lo doloroso de la vida. Pero son precisamente estas situaciones desafiantes las que tan a menudo proporcionan la experiencia en bruto para el crecimiento. Como cualquiera de nosotros que trabajamos con ni\u00f1os o tenemos los nuestros sabemos, es m\u00e1s f\u00e1cil, la mayor parte del tiempo, hacer algo por ellos que quedarnos de brazos cruzados mientras cometen errores. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo puede haber crecimiento sin errores? Tenemos que luchar contra nuestra propia impaciencia, nuestro propio orgullo e incluso a veces nuestras propias buenas intenciones, y aprender a conceder a los ni\u00f1os el tiempo, el espacio y la correspondiente libertad para recorrer sus propios caminos tortuosos.        <\/p>\n<p>Al considerar este enfoque, a menudo me acuerdo de una par\u00e1bola contada por Mencio, el gran fil\u00f3sofo chino y sabio confuciano. Una de sus principales preocupaciones era precisamente esta cuesti\u00f3n de la nutrici\u00f3n espiritual, aunque concebida de forma diferente a la variedad cu\u00e1quera. Sosten\u00eda que la virtud de la \u201ccordialidad humana\u201d \u2014la capacidad de ver que las vidas de los dem\u00e1s son tan valiosas como la nuestra\u2014 exist\u00eda como una semilla en cada uno de nosotros desde el nacimiento. Por supuesto, las semillas necesitan un suelo f\u00e9rtil en el que crecer y deben ser regadas y cuidadas. Pero Mencio sugiere que aquellos a nuestro cuidado requieren m\u00e1s que esto: tambi\u00e9n requieren confianza y paciencia \u2014podr\u00edamos decir fe\u2014 en aquellos que los cuidan. Requieren que, en el momento oportuno, les dejemos ser. Para ilustrar esto, cuenta la historia de un astuto cultivador de arroz que decide ayudar a crecer a sus pl\u00e1ntulas reci\u00e9n plantadas. El agricultor se arrodilla entre sus plantas, tirando de ellas hacia arriba, inst\u00e1ndolas a crecer m\u00e1s r\u00e1pido. En la cena, presume ante su hijo de su nuevo m\u00e9todo para acelerar el crecimiento de las plantas. El hijo se apresura a ver los frutos del trabajo de su padre y encuentra todas sus pl\u00e1ntulas muertas y marchitas en el suelo.         <\/p>\n<p>Tenemos que controlar nuestro propio impulso de controlar el crecimiento de aquellos a nuestro cuidado. Con la mejor de las intenciones, podemos arruinar su progreso. El crecimiento humano, particularmente el crecimiento espiritual, rara vez es directo, y mucho menos eficiente. Los mismos obst\u00e1culos que intentamos eliminar de los caminos de nuestros alumnos pueden ser precisamente los que necesitan para encontrar una salida.   <\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo se abren camino? El mecanismo del crecimiento espiritual en los ni\u00f1os parece ser doble: el silencio y el juego. Estos parecen reflejar el proceso cu\u00e1quero general, correspondiendo respectivamente a la fe y a la pr\u00e1ctica. El silencio les permite su primer contacto con el misterio interior, y el juego les permite experimentar c\u00f3mo poner en pr\u00e1ctica sus ideas. El silencio \u2014\u00a1en peque\u00f1as dosis para los ni\u00f1os, por supuesto!\u2014 es la condici\u00f3n b\u00e1sica de la oraci\u00f3n cu\u00e1quera, un tiempo en el que nadie dicta tu relaci\u00f3n con Dios, sino que te permite vagar imaginativamente. El juego es una caminata hacia el exterior a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n. Es el m\u00e9todo del ni\u00f1o para descubrir c\u00f3mo estar en el mundo. Del mismo modo, la pr\u00e1ctica cu\u00e1quera es la expresi\u00f3n externa de los descubrimientos espirituales realizados en la oraci\u00f3n silenciosa.<\/p>\n<p>Tanto el silencio como el juego est\u00e1n en gran medida fuera del control de los adultos, y esto no es una coincidencia. El verdadero aprendizaje es algo que permitimos, en lugar de obligar, a que suceda. Surge de una presi\u00f3n interior, con el fin de satisfacer las necesidades en desarrollo. Si intentamos, en nuestro sincero deseo de ser \u00fatiles, dar forma o acelerar el proceso, nos quedaremos con pl\u00e1ntulas secas y marchitas. Si mantenemos nuestra fe en nuestros hijos y en su promesa, entonces nos asombraremos, con el tiempo, de la rica cosecha de su Verdad espiritual.    <\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s en la nutrici\u00f3n espiritual que la mera moderaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay un trabajo activo y positivo que debemos hacer. Todos nosotros somos ejemplos para aquellos a nuestro cuidado. La mayor lecci\u00f3n que cualquier profesor puede conceder es c\u00f3mo vive su vida. Es tan simple, y tan dolorosamente dif\u00edcil, como eso. Jones lo expresa as\u00ed: \u201cLas caracter\u00edsticas importantes [de los ideales cu\u00e1queros] no se explicaban tanto como se exhib\u00edan en la vida y la acci\u00f3n. Aprend\u00edas a vivir estando en las corrientes de la vida\u201d. Es desalentador, por supuesto, asumir una responsabilidad como esta. A primera vista, parece que debemos vivir como virtudes cu\u00e1queras personificadas, modelos perfectos para que nuestros hijos los emulen. \u00bfC\u00f3mo vamos a intentar siquiera una vida as\u00ed?        <\/p>\n<p>Sin embargo, reflexionando m\u00e1s profundamente, no creo que esto sea necesario o intencionado. El cuaquerismo es una fe arraigada no en la perfecci\u00f3n, sino en el esfuerzo. La perfecci\u00f3n implica una Verdad est\u00e1tica, en lugar de una Verdad viva, en evoluci\u00f3n y despliegue. La vida cu\u00e1quera est\u00e1 destinada a ser un experimento, y los experimentos a menudo fracasan; de hecho, el fracaso es con frecuencia cuando m\u00e1s aprendemos de ellos. As\u00ed que no se nos insta a la perfecci\u00f3n. En todo caso, creo que estamos liberados del intento, exentos de tratar de proyectar la imagen de autoridad infalible que tantos profesores se sienten presionados a adoptar.     <\/p>\n<p>En cambio, nos sentimos atra\u00eddos por la sinceridad. Se nos anima a ser abiertos con nuestros alumnos. Volvemos a la noci\u00f3n de renunciar al control, quiz\u00e1s sobre todo al control de nuestra imagen. Admitimos lo que no sabemos y no vemos ninguna verg\u00fcenza en ello. A veces perdemos los estribos, pero luego nos disculpamos. Suspiramos cuando nuestros hijos se r\u00eden de las chinches apestosas en lugar de expresar ideas m\u00e1s trascendentes, pero luego tal vez nos re\u00edmos nosotros mismos y mencionamos que, despu\u00e9s de todo, las chinches apestosas tambi\u00e9n forman parte del gran dise\u00f1o de la naturaleza. Dejamos que nuestros alumnos nos vean como somos: no perfectamente virtuosos, sino buscadores, como ellos, como estudiantes nosotros mismos. No les estamos dando un mapa a seguir, sino caminando junto a ellos hacia un territorio grandioso y sin nombre.       <\/p>\n<p>As\u00ed que debemos aprender a esperar, a ser pacientes, a dejar ir y a estar abiertos tanto a las chinches apestosas como a los pasteles de cangrejo, as\u00ed como a Dios y a la gratitud. Debemos confiar en nuestros hijos. Ellos, como nosotros, deben recorrer un camino singular, uno de su propia creaci\u00f3n. Debemos tener fe en que, por muy rocoso y tortuoso que sea a menudo, este camino es verdadero. Como todos los caminos verdaderos, conduce inexorablemente hacia la Luz.    <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nutrici\u00f3n espiritual y ni\u00f1os peque\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3076181,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9799],"tags":[10918,9778,10876,11285,11300,10766,11418,10756,13147,10763],"fpb_issue_category":[10595],"class_list":["post-3119713","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","tag-cambio","tag-cuaquero","tag-dios","tag-fe","tag-hijo","tag-miembro","tag-nino-a","tag-proceso","tag-rufus-jones","tag-trabajo","fpb_issue_category-abril-de-2015-tutoria-ensenando-nuestros-valores"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>De chinches apestosas y Dios - 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